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Los árbitros de la final de Copa estarán cuatro jornadas sin pitar

Los dos colegiados principales, García González y Pérez Pérez, responsables directos de los fallos, cumplirán al menos un mes en la ‘nevera’; el tercero, Jiménez Trujillo, regresa este domingo

Campazzo, junto a los árbitros de la final de Copa
Campazzo, junto a los árbitros de la final de Copa

Los dos árbitros principales de la terna que pitó la polémica final de la Copa de baloncesto entre el Madrid y Barça, Juan Carlos García González y Miguel Ángel Pérez Pérez, ya saben que estarán al menos cuatro jornadas sin pitar en la Liga Endesa por los “errores graves”, como los calificaron la ACB y el propio colectivo arbitral, en la resolución del título, ganado por los azulgrana (95-96). Aproximadamente un mes en la nevera será su castigo por no señalar una clamorosa antideportiva de Randolph sobre Singleton y por errar al dar validez al tiro de Tomic que sentenció el encuentro tras consultar solo dos de las 11 repeticiones a su disposición en el Instant Replay. El tercer colegiado, Benjamín Jiménez Trujillo (42 años), el menos implicado en las decisiones fallidas, regresará a las pistas mañana en el Unicaja-Gipuzkoa en el Martín Carpena de Málaga tras estar solo un fin de semana apartado.

Peruga cumplió dos partidos tras fallar en la final de 2018

En 2018, en el Gran Canaria Arena de Las Palmas, en otra final de Copa Madrid-Barça con final controvertido, los blancos se quedaron a un palmeo de forzar la prórroga tras ir perdiendo por 18 puntos. En la última acción del encuentro, Jeffery Taylor recibió la falta de Víctor Claver en su intento de rescatar el triple fallado por Causeur y la acción se quedó sin señalar. La diferencia en aquella ocasión fue que, en el análisis posterior al partido, el vestuario madridista no enfatizó la polémica. La terna arbitral de aquella final estuvo compuesta por Daniel Hierrezuelo, Emilio Pérez Pizarro y Carlos Peruga.

Este último —que la semana pasada, en pleno desbarajuste de designaciones, pitó dos encuentros: Gipuzkoa-Valencia el sábado y Burgos-Gran Canaria el domingo—, responsable por posición de ver la acción entre Claver y Taylor, estuvo dos jornadas fuera. Como siempre, ni se oficializó ni se detalló la sanción a Peruga, pero desde el colectivo se explica que un partido fue por el fallo técnico —delatado por las cámaras en una posición privilegiada para ver la falta— y uno más por su imprudencia en Twitter.

Luka Doncic publicó un tuit en su cuenta tras la derrota ante el Barça (90-92): “Solamente decir que estoy orgulloso de este equipo. Hala Madrid” y un usuario anónimo le respondió con un “Pues vaya partido has hecho”. A este último mensaje, Peruga le dio un Me gusta, que cuando se hizo público borró de su cuenta. Demasisado tarde. Esta temporada se multiplicaron los errores y la repercusión y se duplicará la sanción.

Los neverazos (partidos sin pitar tras cometer fallos técnicos) son el único formato sancionador hasta la fecha en la ACB, gestionados siempre de forma implícita (sin plazos establecidos ni comunicación oficial) por el director de arbitraje, Francisco Monjas. “Aceptamos y acatamos las decisiones que pueda tomar la ACB en relación a los errores”, rezaba la nota de la Asociación de Árbitros, tras una polémica que ha evidenciado la necesidad de modernización del colectivo y ha destapado la profunda división interna entre los colegiados.

Ocho días después de la final de Copa, el lunes 25 de febrero, los 32 colegiados de la Liga y la directiva de la ACB se reunieron en el hotel Intercontinental de Madrid en busca de la catarsis. Se pretendía abrir el debate para implementar cambios técnicos y tecnológicos que tendrán su pleno desarrollo a partir de la temporada que viene; para introducir análisis informáticos y de rendimiento que mejoren los resultados arbitrales; y para potenciar la formación de los colegiados. Pero para el núcleo duro de los jueces la conclusión fue que la cita había sido, fundamentalmente, una reprimenda por el “espectáculo” en la final con una sola pauta técnica: consultar escrupulosamente el Instant Replay en el último minuto de los partidos. Ningún análisis detallado ni planteamientos concretos, dicen los jueces. Señalar malas costumbres arraigadas no es regañar es buscar soluciones, replican desde la Liga.

La cúpula arbitral, con su presidente Daniel Hierrezuelo a la cabeza, salió rápidamente al paso de las críticas en los medios del excolegiado internacional Juan Carlos Arteaga (ahora en el Área Técnica del Herbalife Gran Canaria). En una carta remitida a la ACB mostraron su “más profundo malestar” por unas declaraciones “altamente ofensivas” en las que Arteaga lanzaba opiniones como “se les encogió el silbato en la falta a Singleton” o “no es normal que lo vea todo el mundo excepto quien lo juzga. Algo pasa”. Sin embargo, como censuran y lamentan desde dentro del propio gremio, pasaron por alto la contundente afirmación de Pablo Laso tras la polémica: “La última jugada de la Copa no es un error humano”, afirmó el técnico.

En plena crisis tras la Copa, con el director de arbitraje más señalado que nunca —en la puerta de salida a los 69 años y tras seis en el cargo— y en mitad de la revisión anual del Acuerdo de Interés Profesional (AIP) —convenio prorrogado sin acuerdo desde hace años por la cláusula establecida por la exsecretaria general de la ACB, Esther Queraltó—, los colegiados han propuesto a la Liga varios cambios como el aumento de sus emolumentos en un 10% (además del IPC acumulado) y la supresión del límite de edad establecido de 55 años. Ni una sola iniciativa o demanda de aspectos técnicos. Los 32 colegiados de la Liga Endesa —ordenados en tres rangos, con fijos entre los 30.000 y los 8.000 euros—, cobran cerca de 1.000 euros por encuentro pitado.

Los dos árbitros principales de la final, García González (49 años) y Pérez Pérez (50) —21 y 19 temporadas de experiencia en la ACB, respectivamente—, dejarán por tanto de percibir unos 4.000 euros si su castigo se cierra en las cuatro jornadas sin pitar que ya les han comunicado y que parecen ser la cifra de consenso definitiva para la ACB y Monjas. En la Euroliga, sin embargo, ambos colegiados han seguido y seguirán pitando sin interrupción. Pérez Pérez pasará del frío de Moscú donde pitó el CSKA-Armani Milán al de la nevera en la Liga. Esta jornada se cumple la segunda de las cuatro que ya les han comunicado que estarán fuera como mínimo.

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