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Dos caras del Espanyol ante el Huesca

Después de un buen primer tiempo, los blanquiazules se desdibujan frente al cuadro de Francisco

Wu Lei controla el balón en el Espanyol-Huesca. Ampliar foto
Wu Lei controla el balón en el Espanyol-Huesca. PRESSINPHOTO/GTRES

Dos caras del Espanyol, una en cada tiempo. Símbolo de la temporada, el cuadro blanquiazul jugó un primer tiempo interesante, alegre y valiente, muy seguro con el balón. Todo le iba de cara en el RCDE Stadium, hasta que la moneda cayó en cruz tras el paso por los vestuarios. Mérito del Huesca, sobre todo de la pizarra de Francisco. Etxeita selló el empate en Cornellà después de que Granero despertara el marcador con un precioso gol de falta directa. Varapalo a las aspiraciones de Europa del Espanyol, también para la ilusión de permanencia del Huesca.

El Huesca llegó motivado a Barcelona, envalentonado por los últimos resultados, después de cosechar siete de los últimos 12 puntos. Formó una defensa sólida Francisco, imposible de batir a balón parado. La buena racha del Huesca en la estrategia la fulminó un especialista como Granero. Colocó el cuero a dos pasos del vértice del área. Retrocedió unos centímetros y atacó a la pelota con suavidad. Fue una caricia. Literal. La parábola exquisita del volante blanquiazul dejó en inútil el manotazo de Santamaría. El gol elevó la moral del Espanyol, que dominaba en el juego y en las áreas, sin suerte en los intentos de Borja Iglesias y Wu Lei, por momentos agresivo para atacar, en otros demasiado acelerado.

Espanyol, 1; Huesca, 1

Espanyol: Diego López; Rosales, David López, Hermoso, Dídac (Pedrosa, m. 64); Darder, Marc Roca (Semedo, m. 77), Granero (Ferreyra, m. 64); Melendo, B. Iglesias y Wu Lei. No utilizados: Roberto; Víctor Sánchez, Hernán Pérez y Puado.

Huesca: Santamaría; Diéguez, Etxeita, Pulido; Akapo, Moi Gómez, Rivera (Yangel, m. 68), Juanpi (Cucho Hernández, m. 82), Javi Galán; Chimy Ávila (Ferreiro, m. 70) y Enric Gallego. No utilizados: Jovanovic; Aguilera, Musto y Gallar.

Goles: 1-0. M. 20. Granero. 1-1. M. 47. Etxeita.

Árbitro: Hernández Hernández amonestó a Etxeita, Chimy Ávila, Granero, Juanpi y Galán. VAR: Munuera Montero.

RCDE Stadium. 20.078 espectadores.

Paciente con el balón, seguro para defender, el Huesca solo había incomodado en los primeros minutos a Diego López. Marc Roca mandaba precisión, Darder pensaba, acompañado por Granero, que cambió pinceladas de calidad con distracciones, reemplazado por Ferreyra, cuando el duelo se torció para el Espanyol. Corrigió Francisco en el entretiempo —mandó a Ávila a tapar a Roca— y, por esas cuestiones difíciles de explicar, en el primer remate a puerta, Etxeita fusiló a Diego López después de un taconazo delicado de Pulido que corrigió el mal disparo de Galán.

Se desdibujó el Espanyol. Si antes del gol de Etxeita los muchachos de Rubi se reencontraron con el juego que sorprendió en LaLiga en el comienzo de temporada, después del empate se convirtió en un equipo ansioso, contagiado por una hinchada incrédula con el fútbol blanquiazul, silenciado por el colista. Atado por los nervios, improvisó el Espanyol. Wu Lei se la jugó en solitario, pero el palo le negó su primer gol en Cornellà. Eran espejismos en un equipo perdido tácticamente, desordenado en cada contra del Huesca, mal finalizadas por Ávila y el Cucho Hernández, como los intentos desesperados del Espanyol, en la bota de Darder y la cabeza de Borja.

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