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El Athletic reafirma su buen momento en Huesca

Un penalti marcado por Raúl García le da los tres puntos al equipo rojiblanco frente a un rival que solo apretó al final

Los jugadores del Athletic felicitan a Raúl García por el gol.
Los jugadores del Athletic felicitan a Raúl García por el gol.

Desde que llegó Gaizka Garitano al Athletic y se impuso el sentido común en el planteamiento sobre el campo y las alineaciones, las cosas se ven distintas en Bilbao. Su equipo se quitó de encima unos cuantos kilos del lastre que arrastraba desde los tiempos del nuevo seleccionador de Paraguay, Eduardo Berizzo. Se los cargó en las espaldas del Huesca, que en la primera vuelta se llevó un punto de San Mamés en los minutos finales y en El Alcoraz estuvo a un paso de conseguirlo también en la recta definitiva, cuando intentó meter una marcha más con todo en contra ya. El equipo aragonés sigue último en la clasificación y tendrá que seguir penando para que su presencia en la máxima categoría no sea un destello fugaz.

El Huesca llegaba de una buena racha, de jugar bien, marcar y no encajar goles, pero según avanzaba el partido frente al Athletic, empezó a perder los nervios, sin causa aparente. Fue eso, seguramente, lo que le perdió al final. Intenso al principio, asustó a Hererrín en varias ocasiones, aunque la más clara fue en un remate sobre su propia portería de Beñat.

HUESCA, 0 - ATHLETIC, 1

Huesca: Santamaría; Miramón, Etxeita, Diéguez (Ferreiro, m. 69), Pulido, Galán; Moi Gómez, Rivera, Herrera (Juanpi, m. 58); Enric Gallego y Ávila (Cucho Hernández, m 72). No utilizados: Jovanovic, Aguilera, Musto y Gallar.

Athletic: Herrerín; Capa, Yeray, Iñigo Martínez, Berchiche; Beñat, San José; Susaeta, Raúl García (Kenan Kodro, m. 86), Muniain (Córdoba, m. 74); y Williams. No utilizados: Unai Simón, Núñez, Balenziaga e Iturraspe.

Goles: 0-1. M. 19: Raúl García, de penalti.

Árbitro: José María Sánchez Martínez. Amonestó a Capa, Herrera, Miramón, Enric Gallego, Diéguez y Moi Gómez. VAR: Iglesias Villanueva.

El Alcoraz, 6.729 espectadores.

Tal vez por un par de oportunidades perdidas en el inicio, o por el penalti sobre Iñigo Martínez –de los que no necesitan VAR–, en el minuto 19 y que puso por delante al Athletic, el equipo de Francisco entró en modo ebullición. Los jugadores andaban más pendientes de lo que decía el árbitro, que se equivocó menos de lo que pretendían, que de jugar la pelota con sentido, y buscar la portería del Athletic.

Puede que, porque desde el banquillo, confundieron la intensidad con la histeria y convirtieron cada decisión del árbitro en un agravio, los futbolistas se contagiaran. En esta guerra, en la que intentaron no inmiscuirse, ganaron los rojiblancos, que desactivaron al Huesca, sobre todo desde el gol que les ponía por delante. La primera parte acabó entre protestas oscenses, tranquilidad total en el Athletic y apenas llegadas a una y otra área. El escenario ideal para el equipo que iba por delante.

Con el descanso, casi por necesidad, los nervios se atemperaron en el Huesca, que trató de asediar la portería de Herrerín, mediante otros métodos, pero el Athletic, muy bien ordenado, con Yeray e Iñigo Martínez omnipresentes, cerró todas las vías, y además encontró las mejores ocasiones, sobre todo por la conexión entre Raúl García y Williams. El primero agarró un disparo potentísimo que Santamaría pudo despejar; el segundo, recibió un balón filtrado por el navarro y se plantó ante el guardameta, que le adivinó las intenciones.

El equipo visitante, sin embargo, no consiguió cerrar el partido con un segundo gol, así que Francisco, porque no tenía otra opción, puso en el césped a toda su artillería y trató de asediar la portería bilbaína. Al equipo de Garitano no le sentaron del todo bien los cambios. Ni Córdoba ni Ibai cerraron las bandas y el Huesca, por insistencia, empezó a encontrar el área del Athletic. El gol rondó durante varios minutos la portería vasca. Fueron momentos de lucidez de los aragoneses, que no acabaron en el empate, gracias a Herrerín, que se impuso entre los palos y en sus salidas a por todas en los centros laterales.

El objetivo final del Huesca se frustró pese al acoso, y ante la felicidad de un par de centenares de seguidores del Athletic que apoyaron desde la grada. El equipo de Garitano se llevó los puntos de El Alcoraz y deja ya bastante lejos la zona caliente de la clasificación, donde el Huesca es residente habitual.

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