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Inglaterra toma la fortaleza de Dublín

El XV de la Rosa gana seis años después en Irlanda (20-32) y rompe su racha triunfal con una versión imponente

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Duelo Irlanda-Inglaterra del Seis Naciones. AFP

Inglaterra pone cuesta abajo su recorrido en el Seis Naciones tras una de las mejores versiones de la etapa de Eddie Jones como seleccionador, una puesta en escena digna de un Mundial. Victoria con punto bonus de cuatro ensayos en Dublín, la urbe que tres meses atrás vio caer a los All Blacks sin anotar una sola marca. El guion exigía a los ingleses ganar la batalla aérea y terrestre ante el mejor ataque estático. Y vaya si lo hicieron. Con un Owen Farrell estelar y una defensa extraordinaria capitaneada por el regreso del imprescindible Billy Vunipola.

El ensayo inicial inglés no era baladí, pues era el primero en más de tres partidos en Dublín. Llegaba gracias a Farrell, que abría con una patada la grieta decisiva en la defensa para que su delantera diera continuidad a la jugada hasta en ensayo de Jonny May, uno de los opositores al puesto de ala titular en el Mundial. Gana puntos. El XV del Trébol respondió a los balones larguísimos de Johnny Sexton, cada vez con mayor decisión. Cian Healy ponía a Irlanda por delante tras un saque lateral muy cerca de la meta inglesa, imposible de defender para los visitantes. Sexton convertía una vez más con su diestra infalible (10-7, min. 26).

Escocia empieza con buen pie

En el otro partido de la jornada del Seis Naciones llegó la esperada victoria de Escocia y la décimo octava derrota consecutiva de Italia en el torneo (33-20). Blair Kinghorn fue el gran artífice del triunfo escocés con tres ensayos. Italia maquilló en el tramo final una desventaja que llegó a ser de 30 puntos.

No cambió el guion e Inglaterra se rehacía tras un error de Stockdale provocado por la presión de Nowell. Ya se le había escapado el balón una vez al máximo anotador del pasado Seis Naciones, que volvió a errar en la intercepción de una patada ejecutada y finalmente también capturada por Elliot Dally rumbo al ensayo. El zaguero multiusos es otro de los que se asienta de cara a la cita de este otoño en Japón.

Irlanda trataba de cocinar el partido a fuego lento, con pocos golpeos de pie, todo lo contrario que el XV de la Rosa, que ganaba metros con patadas muy profundas y bien tiradas por parte de Farrell, acercándose cada vez más a la meta irlandesa. Un error de Rory Best en un saque lateral dejaba una melé propicia a cinco metros del ensayo para Inglaterra: una réplica del anterior ensayo de los de verde, que sin embargo Inglaterra no logró aprovechar. El VAR también existe en el rugby y no concedía el ensayo por doble movimiento, pero daba golpe de castigo, que ejecutaba a la perfección Farrell para aumentar la ventaja inglesa al descanso (10-17).

Farrell buscaba amenazar la posición de Robbie Henshaw, improvisado zaguero irlandés a pesar de ser un centro. Joe Schmidt lo enmendó tras el descanso: situó a Henshaw en su posición y sacó a un zaguero real, Jordan Larmour, en sustitución de Keith Earls. Sexton recortó distancias tras un golpe por placaje alto, pero los visitantes les mantenían encerrados en su mitad del campo gracias a una gran defensa adelantada.

Así las cosas, Inglaterra acabó con la incertidumbre de un escaso colchón de cuatro puntos con otra acción brillante. Apertura firme a la mano de Farrell a la banda para que May pusiera en juego una patada a seguir que Henry Slade, al límite del fuera de juego, capturó a placer en zona de marca. Ahí venció anímicamente el equipo de Jones, que culminó su obra con el cuarto ensayo, también firmado por el propio Slade, tras una mala cesión de Sexton. Y al, hace no tanto, eufórico público irlandés le tocó pitar los orgullosos cánticos ingleses. Afrenta en Dublín.

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