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Un castigo para Sergi Roberto

El canterano, medio por definición y lateral derecho por imposición, se enreda como lateral izquierdo frente al Valencia

Sergi Roberto ve amarilla después del penalti cometido en su área. Ampliar foto
Sergi Roberto ve amarilla después del penalti cometido en su área. EFE

En el minuto 36 se le acabó la paciencia a Valverde, hastiado del agujero que tenía su equipo en la retaguardia izquierda, por donde corría el Valencia a cada ataque que formulaba. “Jordi, calienta”, le indicó entonces a Alba. Era la sentencia para Sergi Roberto, una peonza para los entrenadores azulgrana que corre el riesgo de marearse porque juega en todas partes menos donde sabe.

En el último envite y espectáculo copero frente al Sevilla (6-1), Sergi Roberto jugó de lateral derecho hasta que Semedo entró por Coutinho a falta de 10 minutos para la conclusión del duelo, por lo que el canterano dio un par de pasos al frente para colocarse de volante. Fueron sus mejores minutos de la temporada, cirujano en el pase, omnipresente tanto en la presión como en el repliegue y determinante en la llegada desde la segunda línea porque marcó su primer gol del curso. Pero con el overbooking que hay en el eje del campo, Valverde lo prefiere atrás. También por la configuración de la plantilla.

Resulta que el Barça cuenta con seis centrales tras las llegadas de Murillo y Todibo, pero solo tiene a un lateral izquierdo porque Miranda no tiene sitio ni recorrido por el momento para Valverde. “Confiamos en él; no vamos a cambiar de opinión en tres meses”, replican desde el área deportiva, que en verano vendió a Digne al Everton, suplente que no brillaba ni desentonaba. No como con Sergi Roberto ante el Valencia. Ya lo intentó Valverde en la ida de la Copa ante el Sevilla, con Semedo a la derecha y Sergi en la izquierda. Pero a los cinco minutos, después de que Navas le retratara en dos sprints, los intercambió de costado. Entendió Valverde que ante el Valencia, con Wass por la derecha –que no es tan eléctrico en carrera-, no sufriría tanto. Y no lo hizo en la carrera, pero sí con lo que ocurría a sus espaldas; Piccini se coló por ahí para que Parejo casi marcara en la continuación; Rodrigo filtró un pase entre Vermaelen y él para que Gameiro hiciera el primero; y un rato más tarde, trató de cerrar la llegada de Wass tras un centro lateral y cometió penalti. “No estábamos muy bien escalonados”, resolvió Valverde. Dos a cero y el técnico se acordó de Alba, que ocupó la izquierda para devolver a Sergi a la derecha porque entiende que ataca mejor que Semedo.

Así lo demuestra con los números –suma cinco asistencias por una del portugués- y así lo explicó, incluso, de lateral izquierdo, toda vez que un mal centro suyo se envenenó de lo lindo hasta que Neto evitó el tanto, también con un disparo a la salida de un córner que solo el poste se atrevió a repelerlo. “Luis Enrique me dijo que quería valorarme de lateral. No había problema si era para jugar, pero pensé que estaba un poco loco”, reconoció a ELPAÍS hace un par de años. No se sabe lo que le parece jugar en la izquierda, pero está claro es que no es su sitio. Aunque con Alba sancionado para el Athletic porque vio la quinta amarilla, el que calienta ahora es Sergi Roberto.

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