Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El supermaxi australiano 'Wild Oast XI' de Mark Richars, gana su novena Sydney-Hobart

El barco más laureado de la historia de la regata, con el navegante español Joan Vila a bordo, cruzó la línea de meta por delante del 'Black Jack' y del 'Comanche'

El 'Will Oats XI' durante la llegada a la meta de la Sydney Hobart 2018
El 'Will Oats XI' durante la llegada a la meta de la Sydney Hobart 2018 EFE

El supermaxi australiano Wild Oats XI al mando de Mark Richards, con el navegante español Joan Vila entre su tripulación, se ha impuesto en la 74ª edición de la Rolex Sydney Hobart al cruzar la línea de meta situada frente a la Castray Esplanade de Hobart (Tasmania), ayer a las 08.07 hora local (22.07 GMT), después de invertir un día, 19 horas, 07 minutos y 21 segundos en las 628 millas (1.164 km) del recorrido.

Con este triunfo, la embarcación patroneada por Richards escribe una nueva página en la historia de la mítica regata, al convertirse en el barco más laureado de toda su historia, tras lograr nueve victorias en tiempo real (2018, 2014, 2013, 2012, 2010, 2008, 2007, 2006 y 2005) y dos títulos absolutos (2005 y 2012) en once participaciones.

"Es un día de redención para nosotros, eso seguro. Estamos muy felices con el resultado", apuntó Richards tras el triunfo. "El Wild Oats XI, menudo icono australiano. Con 14 años de edad y hacer lo que hizo creo que es simplemente maravilloso", añadió.

La 74ª edición ha estado marcada por una pelea estrecha en los primeros puestos desde su salida del puerto de Sydney el pasado miércoles, con el liderazgo cambiando varias ocasiones mientras luchaban contra los vientos variables. La batalla por el triunfo en tiempo real de cuatro supermaxis supervivientes de los cinco que tomaron la salida de esta edición -el Skallywag se retiró-ha sido espectacular y solo 22 minutos les han separado tras casi 44 horas de navegación.

La victoria del Wild Oats XI también ha sido la revancha de Richards y su equipo sobre el Comanche de Jim Cooney, que acabó tercero. El Comanche le arrebató el triunfo el año pasado tras elevar una protesta contra él por una maniobra irregular en la salida y que acabó con una sanción de una hora para el Wild Oats XI desposeyéndole del triunfo.

Valerie Oatley, viuda del magnate australiano del vino Bob Oatley, propietario del Wild Oats XI, no pudo ocultar su emoción en la llegada del barco a la meta porque, "éste triunfo ha sido el final de tres años realmente duros": en 2015, el barco tuvo que retirarse tras romper la vela mayor. En enero de 2016, fallecía Bob Oatley y a finales de ese año el Wild Oats XI se volvía a retirar por problemas en el hidráulico de la quilla pivotante. Luego llegaría el polémico final de 2017.

Wild Oats XI

Propietario: Familia Oatley

Patrón Mark Richards

Navegante Juan Vila

Tripulación: Matthew Mason, Matthew Shillington , Nathan Ellis, Paul Magee, Robbie Naismith, Rodney Daniel, Sam Newton, Steve Jarvin, Steve Quigley, Tim Wiseman, Chris Links, Carlo Huisman, Cameron Baillie, Daniel Oatley, Glenn Bourke, Graeme Taylor, Iain Murray, Josh Whittaker

Diseño: Reichel Pugh

Constructor: McConagh

Material: Carbono/Nomex

Eslora 30.4 metros; Manga 5.1; Calado 5.9

Vila, una pieza clave

El barcelonés Joan Vila, que en 2014 ya ganó la prueba a bordo del mismo barco, ha sido clave. Su responsabilidad como navegante ha resultado decisiva en la victoria del barco australiano. Con el Comanche dominando en la mayor parte del recorrido, aunque nunca ha perdido su estela, el Wild Oats XI navegó más al este que sus rivales en el descenso por la costa sureste de Tasmania. Cuando el grupo de cabeza viró para entrar en la bahía de las Tormentas, tras 39 horas de carrera, el barco australiano superó a todos su rivales para ponerse en cabeza a solo 40 millas de la llegada y se mantuvo ya inalcanzable cuando alcanzó el estuario del río Derwent, a solo 12 millas de la meta.

Nunca antes en la historia de la carrera se había visto a cuatro embarcaciones luchando por la supremacía a lo largo de toda la carrera. No se había visto nada igual desde que el Condor de las Bermudas de Bob Bell superó al Apolo de Jack Rooklyn en la línea de meta por siete segundos en 1982.

El patrón Mark Richards brindó la victoria a la memoria de Bob Oatley y poco antes de la llegada dio el mando de la embarcación al nieto del magnate Daniel (el hijo de Ian Oatley), en su tercera participación en la Sydney Hobart en el barco de la familia, para que fuera él quien cruzase la línea de meta.

El Black Jack de Peter Harburg aprovechó el momento para superar al Comanche -que contaba entre su tripulación con el cántabro Pablo Arrarte-, y lo mantuvo a raya hasta el final, finalizando en segunda posición con poco más de un minuto sobre el vencedor de la pasada edición. El Infotrack de Christian Beck, con los españoles Willy Altadill y Ñeti Cuervas Mons a bordo, ha ocupado la cuarta posición a solo 14 minutos del Comanche.

Desvelado el nombre del primero en cruzar la línea de meta, todavía queda por decidir el del ganador absoluto de esta edición. El Alive del tasmano Philip Turner, a 54 millas (106 km) de la meta y quinto en la general, se ha colocado al frente de la carrera en tiempo compensado y ha desplazado al Ichi Ban de Matt Allen, que tiene difícil revalidar su título del año pasado, ya que la compensación le da ahora dos horas de ventaja a la embarcación de Tasmania.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >