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Jorge Lorenzo también abandona en Japón y no sabe cuándo volverá a correr

El español no pudo soportar el dolor en la muñeca al subirse a su Ducati en el primer entrenamiento libre del fin de semana

Jorge Lorenzo se prepara para salir a la pista en Motegi. Ampliar foto
Jorge Lorenzo se prepara para salir a la pista en Motegi. EFE

Jorge Lorenzo no se ha recuperado. Y tampoco correrá el gran premio de Japón, como antes se perdió también el de Tailandia. Sigue cojeando, pero no es el pie ni esos dos dedos que se lesionó hace unas semanas en Aragón lo que le impide competir en condiciones. De vuelta a la competición, en Tailandia, volvió a caerse, esta vez en un entrenamiento libre el primer día de pruebas. Y se hizo una pequeña fractura en el radio, a la altura de la muñeca. Esperó al sábado, pero la noche no mejoró su condición. No estaba para correr. Además, era muy arriesgado por exponerse a una lesión más grave en caso de una nueva caída. Casi dos semanas después, el español ha comprobado que su estado físico sigue sin ser el deseado.

En previsión de que la lesión que sufrió no era seria, ni exigía intervención quirúrgica (así se lo comunicaron los doctores), Lorenzo decidió quedarse en tierras tailandesas estos días. Reposo y preparación física. Inicialmente realizó trabajo físico pasivo y parecía que la fractura evolucionaba bien, pero a la que multiplicó sus esfuerzos para tratar de no perder el tono físico en un intento por llegar en buenas condiciones a Motegi, Lorenzo se percató de que algo no iba bien. “No ha mejorado, el dolor es similar y según que posición hago me duele bastante”, advertía este jueves a su llegada al circuito nipón. De hecho, quiso volver a hacerse pruebas. Y en un nuevo TAC que se le practicó en el hospital de Mito, a unos 40 kilómetros de Motegi, se observó que la fractura, a diferencia de lo que se creyó inicialmente, era una fractura completa.

El mallorquín quiso probar sus sensaciones con la moto por la mañana del viernes. Le bastó con un intento de giro a la pista. “Las sensaciones han sido incluso peores de lo esperado, no podía parar la moto”, diría después. Ni siquiera completó una vuelta lanzada. Y no se sintió seguro como para buscar la velocidad deseada. Abortó el giro antes de cruzar la meta. Y negó con la cabeza al entrar al box de Ducati. Su fin de semana había terminado. “El problema es que con el esfuerzo de las frenadas, sobre todo en esta pista, donde son muy fuertes, el hueso se desplace. El dolor no me preocupa, con anestesia o calmantes lo puedes llevar. Lo que me preocupa es que el hueso se mueva”, explicaba este jueves. Un día después comprobó que no tenía la fuerza ni la confianza suficientes como para seguir. El dolor le dejó fuera, también del GP de Japón. “Motegi no es el mejor circuito para tener una lesión en la muñeca, tiene frenadas muy fuertes”, concedía Paolo Ciabatti, director del equipo.

Después de haber optado por una recuperación convencional, Lorenzo se pregunta ahora si hubiera sido mejor operar para fijar el hueso. “Quizá hubiera llegado en mejores condiciones a Australia”; deslizaba este viernes. Ahora ya no hay vuelta atrás. Nadie sabe cuándo volverá a competir ni si estará listo para correr dentro de una semana en Phillip Island: “Si en 14 días la mano no ha mejorado, no creo que lo haga en siete”, decía el piloto. El plan pasa por dar descanso y reposo a esa mano izquierda, que lleva inmovilizada con una férula. Y escuchar a los doctores –ha consultado a los de la clínica móvil, al médico de confianza de Ducati y a otra doctora de su confianza– después de que se le practique este mismo viernes una nueva resonancia para descartar cualquier otro tipo de lesión.

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