Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Europa se enfrenta a un reto mayúsculo en la Ryder Cup

EE UU, con un equipazo y el ‘efecto Tiger’, parte como gran favorito para lograr su primera victoria fuera de casa en 25 años

Rahm y Rose, con el equipo europeo.
Rahm y Rose, con el equipo europeo. REUTERS

“Él es la razón por la que estamos aquí. Salgamos y hagamos que se sienta orgulloso”. La frase preside el vestuario europeo en la Ryder Cup. Resalta escrita sobre el cristal que guarda la bolsa de Severiano Ballesteros como capitán en Valderrama 97. El recuerdo de Seve sobrevuela el gran duelo entre Europa y Estados Unidos que este viernes (de 8.00 a 20.00 en Movistar Golf) comienza en París. Y espolea a una tropa local que necesitará toda la ayuda posible para vencer al imperio americano.

Estados Unidos llega con todo su arsenal. Con seis de los diez primeros golfistas en la clasificación mundial, con el mejor Tiger Woods de los últimos cinco años, con la corona ganada hace dos cursos en Hazeltine bajo el brazo... Y con cuentas pendientes que saldar con la historia. Los estadounidenses no vencen en suelo europeo desde hace 25 años, en 1993 en The Belfry (Inglaterra), precisamente la última vez que consiguieron retener la copa. Los tres triunfos americanos desde entonces (1999, 2008 y 2016) siempre fueron celebrados en su casa. Europa ha marcado territorio. Son 10 victorias del viejo continente por ocho de EE UU desde que en 1979 los británicos levantaron la mano pidiendo ayuda. Y siete de las 10 últimas ediciones, desde Valderrama 97, incluyendo el milagro de la remontada en Medinah en 2012. Estados Unidos no olvida aquella afrenta. Quiere pasar cuentas y ha reclutado un equipazo para que París sea su Medinah.

“Jugaremos con pasión y con orgullo”, dijo el capitán europeo, el danés Thomas Björn, antes de desvelar junto a su colega estadounidense, Jim Furyk, las parejas que abrirán a las 8.10 el baile en los fourballs: Rose y Rahm contra Koepka y Finau; McIlroy y Olesen contra Dustin Johnson y Fowler; Casey y Hatton contra Spieth y Thomas; y Molinari y Fleetwood contra Tiger y Reed. Las primeras partidas de ajedrez condicionarán la estrategia para los foursomes de la tarde (desde las 13.50).

Rahm, el undécimo español en jugar la Ryder, debutará bajo la tutela de Justin Rose, un duelo en el que Björn ha querido mezclar el fuego del vasco, el más joven del torneo con 23 años (nació solo 13 meses después de esa última victoria americana como visitante en 1993) y el temple del exnúmero uno. Del primer envite se han quedado fuera Ian Poulter y Sergio García, dos de las cuatro invitaciones del capitán. El castellonense fue citado más por su larga hoja de servicios en la Ryder (es su novena participación) que por su estado de forma en un año de capa caída, con los cortes fallados en los cuatro grandes. De momento le toca hacer piña a la espera de buscar su hueco en la historia: con 22,5 puntos en su palmarés tiene a tiro el récord de 25 de Nick Faldo, cuya marca de 11 Ryder jugadas sí caerá ante Phil Mickelson, de inicio suplente.

Quien saldrá de primeras al ruedo es Tiger Woods, ovacionado por el público parisino durante la ceremonia de inauguración más que muchos chicos de la casa. Era el reconocimiento al campeón que ha vuelto. La resurrección del Tigre a los 42 años (jugará con Patrick Reed, el más pitado) alimenta más el favoritismo americano, un grupo más joven (32 años de media por los 33,7 europeos) pero con más galones: 31 grandes entre sus soldados por los ocho de los europeos. Incluso sin el puñado de 14 majors de Tiger, EE UU dobla a su rival (17-8). Apenas la plantilla de 1981, con Nicklaus y Tom Watson encabezando una formación con 35 grandes, resiste la comparación con el grupo actual de Furyk.

“Su equipo impresiona”, admite Chema Olazabal, que por primera vez pisa la Ryder sin cargo ni presión —“charlaré con los chicos, pero en un segundo plano”—. “EE UU tiene quizás el mejor plantel de su historia. Y han evolucionado. Ahora tienen más sentimiento de equipo. Se compenentran muy bien y eso se nota. Ha ayudado Tiger, que está más humano, más cercano. A Europa le beneficia el conocimiento del campo, que no favorece a los pegadores americanos”, añadió el vasco. Tanto Furyk como Björn citaron a Alejandro Reyes, el superintendente almeriense que ha preparado el tapete para la batalla.

Los lazos amarillos en recuerdo a Celia Barquín serán lo único que hermane a los dos equipos. En París, donde se esperan hasta 270.000 aficionados, suenan los tambores de guerra. Es mucho más que golf. Es ganar o ganar.

Horarios de los Fourballs: 8.10: Rose y Rahm contra Koepka y Finau. 8.25: McIlroy y Olesen contra Dustin Johnson y Fowler. 8.40: Casey y Hatton contra Spieth y Thomas. 8.55: Molinari y Fleetwood contra Tiger Woods y Reed. Foursomes de la tarde a las 13.50, 14.05, 14.20 y 14.35. Tv: Movistar Golf, de 8.00 a 20.00.

Rahm: "Espero hacer crecer el legado de los españoles"

“¡Jon Rahm se une a la fiesta!”, cantan al ritmo de María, de Ricky Martín, un grupo de cinco aficionados que tienen una canción para cada jugador. “¡Nadie puede parar al Niño!”, dice la de Sergio García, entonando Volare. Los vítores se redoblarán cuando Rahm y Rose abran hostilidades ante Koepka y Finau. El vasco no solo debuta, sino que lo hace como la primera baza europea. “Es un honor”, dijo después de conocer su estreno; “espero hacer crecer el legado de Europa y de los españoles”.

Rahm y Sergio García no darán, al menos en el primer turno, continuidad a una tradición de nueve parejas españolas en la Ryder, desde los pioneros de Seve y Antonio Garrido en 1979 al mejor dúo de la historia, el de Ballesteros y Olazabal. Rahm toma el relevo como una de las grandes apuestas de Europa. Una especie de antídoto a Patrick Reed, el volcánico estadounidense que este jueves mandaba callar a la afición y que jugará con Woods.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información