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El necesario paso adelante de Borja Mayoral

La ausencia de fichajes obliga al canterano de 21 años, con la confianza del club y el cuerpo técnico, a ser una alternativa de garantías tras dos años sin apenas oportunidades

Borja Mayoral celebra un gol en el Trofeo Santiago Bernabéu.
Borja Mayoral celebra un gol en el Trofeo Santiago Bernabéu. ©GTRESONLINE

Hace tres veranos, cuando el Real Madrid contrató a Rafael Benítez para reemplazar a Carlo Ancelotti, el técnico madrileño solicitó a la dirigencia el fichaje de un delantero centro. Benítez consideraba que Karim Benzema, único punta en la plantilla que recogió, necesitaba un recambio. El club le instó a mirar a la cantera y le señaló el nombre de Borja Mayoral, un chico nacido en Parla en 1997 que superaba el medio centenar de goles por temporada y que acababan de promocionar al Castilla. Al entrenador le convenció la proposición de los mandatarios, pero no tuvo tiempo de comprobar las condiciones del canterano. Julen Lopetegui se verá obligado a hacerlo esta temporada.

Al igual que en 2015, y tras el rechazo de Neymar Júnior, el club asegura que ha desestimado la petición de reforzar la delantera. El vasco solicitó al club la contratación de Rodrigo Moreno, delantero del Valencia. En Chamartín aseguran que no habrá más contrataciones este verano, pero en el club de Peter Lim no terminan de fiarse y no descartan una última ofensiva del Madrid. Mientras, a Lopetegui le dieron opciones: Mayoral o Raúl de Tomás. El técnico escogió al primero, al que tanto él como su cuerpo técnico, especialmente Albert Celades, exseleccionador sub-21, conocen de Las Rozas. La decisión de Lopetegui está en la línea de los pensamientos de los dirigentes, que también ven más preparado a Mayoral para asumir galones en la plantilla. Dicen desde su círculo que este verano han frenado su salida en numerosas ocasiones a clubes como Sevilla, que a día de hoy sigue esperando por si cambian los acontecimientos, Betis o Alavés, y no han dejado de transmitirle confianza. Consideran que su rendimiento el curso pasado fue notable en comparación con las oportunidades que le brindó Zinedine Zidane, quien le hizo debutar en marzo de 2016. Mayoral registró siete goles en 927 minutos repartidos en 24 partidos. Anotó un tanto cada 132 minutos, mejor promedio que Benzema—un gol cada 270 minutos—y levemente inferior al de Bale—cada 112 minutos—.

En Valdebebas siempre ha sido considerado como el mejor jugador de su generación y el delantero con más opciones de asentarse en la primera plantilla, por delante de Raúl de Tomás y también de Mariano Díaz, mayores que él. "Es un jugador completísimo. De pequeños ya se hinchaba a goles, pero según avanzó mejoró mucho en la lectura del juego. En el Castilla nos dio mucho por banda, asociándose mucho y desbordando. No solo tiene gol, sino que aporta muchísimas otras cosas que no tienen muchos delanteros", dice de Mayoral uno de sus compañeros de generación, ahora en Segunda. El diagnóstico es muy similar al que hacen desde el club, donde destacan su facilidad para ver puerta y su versatilidad y movilidad en el ataque.

Convencidos de su capacidad, la gran incógnita está en cómo responderá el muchacho a la presión de verse exigido. De momento, fue la apuesta de Lopetegui para remontar en la prórroga de la Supercopa ante el Atlético y también disputo minutos en el debut liguero ante el Getafe. Este sábado, en la visita a Girona (22.15, Movistar+ Partidazo), no sorprendería verle de corto. Cuentan desde su entorno que está empeñado en triunfar en el Bernabéu y que es consciente de que si la plantilla se mantiene como está, que eso suceda lo definirá lo que ocurra esta temporada. "Sabe que es un año importantísimo en su carrera. Es un enfermo del fútbol y está centrado en triunfar aquí. Estudia todo, sus movimientos y los rivales. Tiene un trabajo muy grande detrás", cuentan.

El escenario es nuevo para él. Tras una experiencia para olvidar en el Wolfsburgo—disputó 426 minutos— y un curso a la sombra en Chamartín, su nuevo rol le fuerza a dar un paso adelante. El Madrid necesita goles y él se ve obligado a meterlos. A falta de fichajes, el segundo nueve del Madrid es Borja Mayoral.

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