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Ilias Fifa no llegó a España en los bajos de un camión

Una grabación de la Operación Chamberí muestra al hermano del atleta diciendo que entró con un visado de turista y la policía certifica que un centro de menores lo registró en esas mismas fechas; él mantiene que entró oculto “meses después”

Ilias Fifa, después de ganar el campeonato de Europa de 5.000m en julio de 2016 en Ámsterdam.
Ilias Fifa, después de ganar el campeonato de Europa de 5.000m en julio de 2016 en Ámsterdam. Getty Images

El atleta Ilias Fifa (Tánger; 29 años), actualmente suspendido cuatro años por la agencia antidopaje, ha contado muchas veces que llegó a España desde Marruecos oculto en los bajos de un camión cuando tenía 17 años. Ese detalle ha servido a menudo para subrayar el tamaño de sus logros, que iba desde el riesgo desesperado en 2006 hasta la medalla de oro en el campeonato de Europa de 5.000 metros en Ámsterdam en 2016, ya nacionalizado español. Sin embargo, la Policía Nacional sostiene que el atleta “mintió en la forma en que entró en España” y que llegó al país con un visado de turista que se le concedió en Tetuán (Marruecos).

El hilo del que han tirado los agentes asomó durante la Operación Chamberí contra el dopaje, en la que el pasado 25 de octubre de 2017 fueron detenidos Fifa y otras 18 personas en Barcelona, Guadalajara y Valencia. Todos quedaron en libertad provisional y a Fifa, en cuyo domicilio se encontraron diversas sustancias dopantes que atribuye a su hermano, se le retiró el pasaporte.

De los registros, la policía también se llevó teléfonos. En el de Mounir Fifa, hermano de Ilias, encontraron dos archivos de audio de Whatsapp en los que el 12 de julio de 2017 Mounir y otro hombre hablaban en árabe sobre la llegada del atleta a España. El primero que interviene es el hombre no identificado: “Han escrito que cruzó la frontera en un camión debajo de las ruedas y ha huido de la pobreza. Si su padre es profesor, cómo se va a escapar de la pobreza. Hijos de puta, y que vino en un camión debajo de las ruedas”.

En el otro audio, Mounir Fifa le contesta con un relato muy distinto de esa entrada: “Eso, tío, es una historia muy larga. Cuando Ilias vino aquí a España por primera vez, y se quedó aquí con los primos. (...) Le han hecho una jugada con una española, que era educadora en el centro de menores. Le han dicho a ella que quieren hacerle los papeles, a lo que ella les respondió que para hacerle la documentación tenéis que hacer desaparecer lo del visado, no lo puede mostrar. Y así fue: se lo llevaron al centro y lo registraron y la mujer rellenó el informe poniendo que a éste lo hemos encontrado y acaba de llegar a España, no tiene padres ni a nadie. O sea, hizo un informe como lo que te estoy diciendo para que le diesen los papeles. Por eso, cuando los españoles van al archivo y miran su informe, les sale todo lo que te conté. Por eso los españoles no saben que él vino con visado y estuvo un mes de turista”.

La historia la echó a rodar el propio centro de menores de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), el primero que acogió a Ilias, según cuenta a EL PAÍS Esther Rodríguez, su primera entrenadora en la Agrupación Atlética de Cataluña: “Lo del camión nos lo contaron desde el propio centro; no es algo de lo que habláramos con él, no debía de ser agradable”. Rodríguez, que destaca el interés con el que Fifa se tomaba los entrenamientos, lamenta la situación en la que se encuentra su antiguo pupilo: “Ni mucho menos me había imaginado que terminaría así. No sé si se le fue de las manos a él o se le fue de las manos a la gente con la que se juntó. Ha sido muy tonto en dejarse influir por cierta gente”, dice Rodríguez, que atribuye también a la influencia de ese entorno el motivo por el que terminaron invitándole a dejar el club: “Llegó un punto en que le daba vergüenza que otros musulmanes vieran que tenía una entrenadora; en la competición evitaba que le vieran conmigo dándole órdenes, y ahí decidimos acabar”.

El rastro documental

Lo que encontró la policía tirando del hilo de los audios de Whatsapp aparece en un informe incorporado a la causa de la Operación Chamberí que se sigue en el juzgado 4 de Mataró, y al que ha tenido acceso este diario. Preguntaron a la unidad de Extranjería y Fronteras si había existido ese visado del que habla Mounir y la respuesta fue sí: el 28 de junio de 2006 lo había solicitado en el consulado de España en Tetuán (Marruecos), que le concedió “un visado de estancia serie C, por motivos de turismo y tránsito”, válido del 10 de agosto de 2006 al 5 de septiembre de 2006.

Por otro lado, la brigada de Extranjería de Barcelona certificó que Fifa había solicitado su primera autorización de residencia temporal el 28 de marzo de 2007. Entre esos papeles incluidos en la solicitud, hay uno que fija documentalmente la primera presencia de Ilias Fifa en Barcelona el 20 de agosto de 2006, es decir, durante el periodo de vigencia de su visado, que le permitía estar en España del 10 de agosto al 5 de septiembre. Se trata de la resolución de desamparo, que indica que ese día, el 20 de agosto, Fifa pasó a estar bajo la jurisdicción de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat, que lo envió a Santa Perpètua de Mogoda.

En conversación con este diario, Ilias Fifa ha mantenido otro relato distinto del de su hermano y del reflejado en los rastros documentales: “Como yo siempre decía que quería ir a España, mi padre me sacó el visado y entramos en Ceuta, para enseñarme España. Estuvimos allí varios días y al volver a Marruecos le dije que quería quedarme en España. Él dijo: ‘Nunca. No te vas a quedar’. Él es profesor en Marruecos, gana 1.500 euros al mes, no teníamos problemas. Pero yo quería ir, y varios meses después, con los chicos de mi barrio, fuimos a buscar una solución. Me metí debajo del camión y llegué a Algeciras”.

Advertido de que la Generalitat certifica que él se encontraba en el centro de menores durante la vigencia del visado, y no meses después, Fifa mantiene su relato: “Eso es lo que he hecho. Meses después del viaje a Ceuta, me detuvo la policía en Barcelona. Ahora no tengo pasaporte, mi madre está muy mala y no puedo ir. Si le pasa algo grave, voy en coche a Algeciras y me vuelvo a meter debajo de un camión”.

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