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El Tour de Francia veta a Chris Froome

Según ‘Le Monde’, el Sky ha recurrido ante la cámara arbitral francesa, que decidirá el martes, cuatro días antes del comienzo de la carrera

Froome posa ante los maillots de ganador de Tour, Giro y Vuelta. En vídeo: Alberto contador habla sobre el caso Froome.

Solo un gran ciclista en la historia ha ganado el Tour en cuatro ocasiones. Se trata de Chris Froome, el campeón del siglo XXI, a quien en 2018 le corresponde una quinta victoria que le permita hablar y mirar de tú a tú a Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain, los dioses. Una historia que sería magnífica si no fuera porque el propio Tour desea impedirla como silos campeones se dedicaran a manchar la leyenda y no a crearla, como era convenido.

Las traiciones de Lance Armstrong (desposeído de siete Tours entre 1999 y 2005), Floyd Landis (2006) y Alberto Contador (2010), invirtieron la narrativa.

Según informaba ayer por la mañana Le Monde, la grande boucle le ha comunicado al equipo Sky que no le parece grata la presencia de su estrella británica en la próxima edición de la prueba, que parte el sábado próximo, San Fermín, de la isla de Noirmoutier, en la costa atlántica. Para hacerlo, en una decisión que recuerda al veto a Manolo Saiz en 1999, al Astana de Contador en 2008, a Tom Boonen en 2009 o a todo el equipo Astana de Manolo Saiz en 2006, el Tour se apoya en el artículo 28.1 de su reglamento particular, que otorga al organizador la potestad de no admitir a quien crea que ensucia la imagen de la carrera. Froome, a su parecer, daña la leyenda porque aún está pendiente de resolución el caso de su positivo por salbutamol en la pasada Vuelta a España, septiembre de 2017. Pasados 10 meses, la Unión Ciclista Internacional (UCI) aún no ha decidido si lo sanciona o no por su infracción al código antidopaje. En ese tiempo, Froome ha seguido compitiendo, conforme al reglamento.

Al mismo Froome ya inmerso en la desventura de su exceso de salbutamol, el Giro no solo no le vetó sino que le abonó dos millones de euros para asegurar su participación en la carrera que partió de Israel. El británico, de 33 años, terminó consiguiendo la victoria en la corsa rosa, con lo que logró un éxito —ganar consecutivamente Tour, Giro y Vuelta— que antes solo Merckx e Hinault habían alcanzado. Tanto la victoria en la Vuelta como la del Giro están en el aire. Si Froome fuera sancionado, aunque solo sea con una mera amonestación, perdería la Vuelta. La pérdida del Giro también sería posible si la sanción superara los seis meses de suspensión.

“Chris seguirá compitiendo, y correrá el Tour”, declaró a Reuters Michelle Froome, la esposa y mánager del corredor, que confía en que la cámara de arbitraje del Comité Olímpico Francés, que se reúne mañana, emita el miércoles un veredicto favorable a su esposo en respuesta al recurso presentado por el Sky.

Salvo en 2008, porque el Astana, al que vetó la carrera, no formaba parte del WorldTour y no tenía garantizado el derecho a participar, el Tour ha perdido la pelea siempre que ha aplicado su derecho a veto. Manolo Saiz fue acreditado en 1999 pese a que al Tour no le gustó su actuación el año anterior, cuando el caso Festina, Tom Boonen corrió en 2009 porque la cocaína por la que había dado positivo no fue sancionada debido a que la tomó fuera de competición, y el Astana de Saiz sí que tuvo garantizada la participación en el Tour de la Operación Puerto, aunque finalmente se lo impidió un pacto de equipos.

Aunque la agencia France Presse confirmó la noticia de Le Monde, ni el Tour ni Sky ni la UCI lo han hecho. De entre ellos solo ha hablado el presidente de la UCI, David Lappartient, y lo ha hecho para indicar que hablará del caso antes de la salida del Tour, que aún no quiere.

El Tour venía meditando la aplicación de su derecho de veto desde que terminó el Giro con Froome de rosa, aunque al igual que el inglés y su equipo con todos los avatares del salbutamol no quería hacerlo público si no fuera mediante una filtración a la prensa o por vías indirectas. El director del Tour, Christian Prudhomme, se limitaba a repetir que no le gustaría que Froome lo corriera sin estar cerrado su caso, mientras que su exmaestro de relaciones públicas, el pentacampeón Bernard Hinault, más agresivo, llegó a proponer un plante de equipos si Froome llegaba a Noirmoutier,

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