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Marc Soler, un ayudante joven para los tres líderes del Movistar en el Tour

El ganador de la París-Niza debuta en la 'grande boucle' a los 24 años para “hacer de todo” en favor de Landa, Nairo y Valverde

Valverde, Soler y Nairo, durante la pasada Volta. Ampliar foto
Valverde, Soler y Nairo, durante la pasada Volta. EFE

Marc Soler debutará en el Tour. El anuncio, a las 16 horas del lunes, suena como un chupinazo. Las cosas serias ya están aquí. Ya huele a Tour. “Eusebio, aquí estoy para lo que necesites”, le decía Soler al jefe del Movistar el sábado y el domingo. “Estoy preparado para lo que haga falta”. Soler, considerado unánimemente la gran esperanza del ciclismo español después de su victoria en la última París-Niza será el único ciclista menor de 28 años en un equipo que ha acaparado titulares por las dificultades que se prevé encontrará su tricefalia –Nairo Quintana, de 28 años; Alejandro Valverde, de 38, y Mikel Landa, de 28—para tramarse. Ya entre los cuatro forman la mitad de la formación el año que comienza la reducción de nueve a ocho del número de corredores por equipo. Los restantes cuatro son los veteranos Andrey Amador (31 años), José Joaquín Rojas (33), Daniele Bennati (37) e Imanol Erviti (34).

Más de 30 años después, el debut de Soler en el Tour recuerda, salvando las distancias, al de Miguel Indurain, que empezó a conocer la carrera que le transformó desde el escalón más bajo, sin protección especial por su clase o su juventud. “Soler estará para todo, para tirar del carro, para subir bidones, para todo, para aportar en cada momento lo que necesite el equipo”, dice Eusebio Unzue, el director del Movistar. “No tendrá ni un día la obligación de no perder tiempo…”

Pese a que Soler, como recuerda Unzue, será un magnífico peón para la contrarreloj por equipo con su gran cuerpo y para la etapa del pavés, como demostró con su fuga en la última París-Roubaix, y su calidad en la montaña es indiscutible, al responsable del equipo le costó trabajo elegirlo para la última plaza en lugar del más veterano Nelson Oliveira. “Es que cuando tienes tres líderes sólidos tienes que rodearlos de lo más veterano y experimentado”, explica Unzue. “Quizás Soler aporte menos conocimiento de la carrera, pero tiene tanta calidad y variedad… Y va a descubrir el Tour y lo que significa desde un lugar ideal, a la sombra de varios que lucharán para ganarlo. Va a ser una aprendizaje magnífico”.

Y cuando suba bidones en las interminables etapas llanas de la primera semana, Soler empezará también a apreciar cómo se teje el revés de la trama, la relación que se espera con tanta curiosidad entre Landa, Nairo y Valverde. Lo que no significa, aparentemente, que Unzue forme parte de los preocupados. “Pensar ahora en París o en los Pirineos no tiene sentido. Hay que mantener un tratamiento de respeto hacia los tres líderes hasta la novena etapa, hasta que pasemos la etapa del pavés y hagamos recuento de fuerzas”, dice Unzue. “¿Qué necesidad tenemos ahora de ordenar este tren? El día de descanso antes de los Alpes será el momento de definir la estrategia”.

Todo lo que le pide al Tour Unzue, veteranísimo técnico que como director se puede decir que lo ha ganado ocho veces, es que sus figuras no necesiten atacar para asustar a los rivales en los Pirineos. “Ya me gustará que terminemos los Pirineos defendiendo, con Soler en la faena, que atacando”, dice Unzue. “Será la prueba de que todo ha ido bien”.

 

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