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Lorenzo dejará Ducati y prepara un nuevo equipo para correr con una Yamaha

El piloto español, que no renovará su contrato con la fábrica italiana, trabaja en una alternativa para competir con una M1 satélite

Jorge Lorenzo rueda un vídeo promocional del GP de Italia en Venecia. Ampliar foto
Jorge Lorenzo rueda un vídeo promocional del GP de Italia en Venecia. GTRES

Jorge Lorenzo buscaba una moto que le devolviera la ilusión. Y la ha encontrado. Descartada la renovación con Ducati, cuyo contrato expira a finales de este 2018, el piloto español trabaja en una vía alternativa que le permita volver a ser competitivo. Si se cierran los acuerdos que su gente tiene entre manos, el mallorquín correrá el próximo año con una Yamaha satélite y lo hará en el seno de un equipo privado que se montará ad hoc, gracias al apoyo que le ha ofrecido en los últimos días Lin Jarvis, director de Yamaha Motor Racing, y al impulso económico que le garantizará un gran patrocinador, cuya firma dará cuerpo al proyecto. Las negociaciones están muy avanzadas y el entorno del piloto confía en poder anunciar el cambio dentro de un par de semanas, coincidiendo con el gran premio de Catalunya.

Así pues, y pese a que Ducati ha emplazado al tres veces campeón de MotoGP a hablar sobre su renovación estos días en Mugello, donde se celebra el gran premio de Italia este fin de semana, la relación entre las partes hace que la idea de un entente se perciba poco menos que como imposible. El corredor, que hace unas semanas estaba dispuesto a aceptar una renovación a la baja, no ha recibido ninguna oferta a estas alturas, cuando está a punto de disputarse la sexta carrera del año y después de que los mejores pilotos de la parrilla (con la salvedad de Pedrosa) hayan renovado ya sus contratos; ni siquiera se ha sentado a hablar del asunto con su actual fábrica, y no lo hará. Las declaraciones de sus hombres de confianza en la casa italiana, Gigi Dall’Igna y Paolo Ciabatti, tras la carrera en Le Mans (terminó sexto, con Petrucci en el podio y una oferta tácita para entrar en el equipo oficial) le pusieron en alerta. Y las más recientes del consejero delegado de Ducati, Claudio Domenicali –declaró sentir “amargura” por no haber conseguido lo mejor del español: “Lorenzo es un gran piloto que no ha sabido encontrar la forma de extraer lo mejor de nuestra moto” –, cierran la posibilidad de ningún acuerdo.

Jorge Lorenzo se ha descubierto menos versátil de lo que pensaba. Cuando firmó con Ducati por dos temporadas creyó que le sería más fácil adaptarse a la Desmosedici, una moto que, en el 2016, cuando tomó la decisión, volaba. Y había tomado la delantera a las máquinas japonesas con una evolución aerodinámica que la llevó asiduamente al podio. El mallorquín dejó Yamaha porque no se sentía motivado y porque Marlboro, histórico patrocinador de la casa de Bolonia, le puso 12 millones de euros por año encima de la mesa. Año y medio después de aterrizar en Borgo Panigale el piloto español está frustrado. Cuando no insiste en que la moto no gira como a él le gustaría, lamenta que su ergonomía le provoca tal agotamiento que es incapaz de terminar las carreras delante, como pasó en Le Mans. También se han rendido a la evidencia en la fábrica italiana, cuyos esfuerzos se han volcado estos primeros meses del 2018 en renovar el contrato de Dovizioso y mejorarle la ficha. Lorenzo todavía no ha ganado con la Ducati. Dovi, alias Desmodovi –indicativo del respeto que se ha ganado estos años-, sumó el curso pasado seis triunfos y acabó subcampeón.

Lorenzo, en Venecia este miércoles. ampliar foto
Lorenzo, en Venecia este miércoles. GTRES

La superioridad del italiano ha mermado las posibilidades de Lorenzo, en quien Domenicali perdió la confianza a mediados del curso pasado. El mallorquín hace tiempo que percibió que no existe sintonía con el máximo dirigente de la fábrica. Y ni siquiera un “milagro” en la carrera de este domingo salvaría la relación. Por eso, Lorenzo, como hizo Rossi en su día tras fracasar también en su intento de ganar con Ducati, vuelve a mirar a Yamaha.

Claro que en este caso la solución será distinta. En el equipo oficial de Yamaha ya están renovados tanto Viñales como Rossi, así que la posibilidad en la que se trabaja pasa por formar un nuevo equipo satélite de Yamaha. Lorenzo competiría en las condiciones en que lo está haciendo este año Zarco, que se irá a KTM, así como el equipo satélite de Yamaha durante 20 años, el Tech3. En ese nuevo equipo podría, incluso, correr Franco Morbidelli si los problemas que atenazan ahora mismo a su estructura, MarcVDS (en Le Mans estalló una disputa entre el propietario del equipo y el director del mismo, a quien acusan de desviar dinero para uso personal), no se solucionan.

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