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Heynckes: “Solo puedes ganar tres Champions de cuatro con buenos arbitrajes”

El discreto entrenador del Bayern se lanza a la polémica sugerida por su presidente y pone el foco en el juez turco Cüneyt Çakir, responsable de pitar el duelo del Bernabéu

Jupp Heynckes durante la conferencia del Bernabéu. Ampliar foto
Jupp Heynckes durante la conferencia del Bernabéu. Bongarts/Getty Images

Los grandes entrenadores son expresivos. Sin excepción. Cada uno a su manera logra proyectar la fuerza del mensaje. Con la palabra, con el silencio, con gestos o con caras de piedra. Jupp Heynckes parece inofensivo hasta que enciende los ojillos de animal salvaje. Las pupilas le brillan en la sombra de la cara enrojecida, casi púrpura, en contraste con la melena plateada, hirsuta, indefectiblemente peinada al cepillo. Cuando este lunes en la sala de conferencias del Bernabéu le preguntaron por el dominio del Madrid en la Champions, el colorido técnico del Bayern lanzó una mirada chispeante, como de zorro en el gallinero.

“El Madrid ha ganado tres Champions de las últimas cuatro”, dijo este caballero nacido en Mönchengladbach hace 72 años. “No quiero decir que esto sea automático pero solo puedes conseguir algo así trabajando muy duro, con mucho talento, con muy buenos jugadores, con suerte en los sorteos para cruzarte con rivales menos fuertes y con buenos arbitrajes en los momentos adecuados”.

El Bayern debe levantar un 1-2. La empresa es tan empinada que solo en dos ocasiones se ha logrado algo similar en los últimos 30 años. Es normal cierto intento de sugestión. Cierta guerra psicológica. Pero la declaración de Heynckes constituyó una ruptura del protocolo. Una alteración del orden de cosas en el torneo más señorial que existe. Sorprendente, considerando los protagonistas, tan reacios a cuestionar un sistema del que ambos forman parte nuclear.

El Bayern y el Real Madrid han disputado 25 partidos de la Copa de Europa. La cifra consolida un récord y consagra un clásico del fútbol europeo. Una historia de enfrentamientos gigantescos que presenta novedades llamativas en la cita 26ª. Las insinuaciones de parcialidad del juez Cüneyt Çakir, el árbitro turco que pitará el encuentro del Bernabéu, añaden un tinte tenebroso a la eliminatoria. La tregua institucional de madrileños y bávaros se acabó el año pasado y las hostilidades se han prolongado hasta esta primavera. Lo remachó el presidente del club, Karl Heinz Rummenigge, al llegar a Barajas.

Aunque suene un poco cómico, para remontar un 1-2 hay que tener paz interior

“No tiene ningún sentido hablar del árbitro antes del partido…”, comenzó Rummenigge. “Solo llama la atención que [Çakir] ha pitado muchísimas veces al Real Madrid. Su historial es conocido….”. Rummenigge indicó que le parece extraño que de los 37 partidos que pitó Çacir en la Champions, diez hayan sido al Madrid.

La directiva del Bayern apunta directamante al comité de árbitros de la UEFA, el órgano encargado de nombrar a los jueces, presidido por Pierluigi Collina. El año pasado, tras caer eliminado en el Bernabéu, el propio Rummenigge denunció las decisiones del árbitro húngaro Viktor Kassai, que expulsó a Vidal. Su sospecha de la mala fe de Çacir no es nueva. El turco fue responsable de pitar un penalti contra el Bayern en las semifinales de 2016, frente el Atlético. La falta de Javi Martínez a Fernando Torres, lo probaron las imágenes, fue un metro fuera del área. “Nos sentimos bastante estafados”, protestó el directivo. Entonces, el Atlético jugó la final de Milán contra el Madrid.

Heynckes ha sido un hombre discreto. Poco habitual en el estrepitoso negocio del fútbol. Tan poco frecuente como que un representante del Bayern, club prepotente por tradición, se meta en charcos de naturaleza arbitral en víspera de un partido. “Sólo espero un arbitraje objetivo", señaló el entrenador; "espero que sean los jugadores los que decidan el partido y no los árbitros o los jueces de línea con sus decisiones”.

Pocos técnicos han sentido menos apego por un gran título conquistado como Heynckes por la Champions que levantó en 1998 con el Madrid en Ámsterdam. La famosa Séptima. “Hacía 32 años que el club no conseguía el trofeo”, recordó ayer; “había dos millones de personas esperándonos cuando regresamos a Madrid…”. El alemán pareció evocar otros tiempos, otro club, otro mundo. Otra Champions, más difícil de obtener. Otros árbitros.

Cuando le advirtieron de que el Madrid es el primer equipo en la historia que gana seis partidos seguidos al Bayern, el hombre se revolvió. “No importa cuántas veces hayamos perdido”, dijo, apuntando a Guardiola y Ancelotti, sus predecesores. “No era yo el entrenador. Mañana seremos otro equipo. Será un partido muy difícil para nosotros pero también para el Madrid. Nosotros nos crecemos en estas circunstancias. En el fútbol se pueden mover muchas montañas. Nosotros no nos rendimos”.

“Hay que tener una paz interior, aunque suene un poco cómico”, explicó, para describir el estado mental que deben tener sus jugadores para ir en busca de los dos goles sin descubrir la propia portería. “Los equipos grandes tienen esta clase de equilibrio. Creo que ahora tenemos mejor plantilla que cuando ganamos la Champions en 2012. Pero es en los partidos grandes cuando los grandes jugadores dan un paso adelante. Acelerar o bajar el tempo, el ritmo de juego, es el arte de los grandes jugadores”.

Heynckes sabe lo que es ganar la Champions con el Madrid y con el Bayern. También sabe lo que es ganar en el Bernabéu con el Bayern. A punto de jubilarse, se diría que el hombre de la mirada pícara sabe demasiado.

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