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NBA

Holiday, del drama que conmovió al deporte al éxito balsámico en los ‘playoffs’

El jugador de los Pelicans dedica su mejor actuación a su esposa Lauren, exjugadora de la selección de fútbol que fue operada de un tumor cerebral tras dar a luz

Holiday, entre Moore y Rondo, celebra una canasta. Ampliar foto
Holiday, entre Moore y Rondo, celebra una canasta. AP

Jrue Holiday es un base escolta californiano de 27 años. Cumple su octava temporada en la NBA, pero el del martes fue uno de los partidos más especiales de los más de seiscientos que acumula en la competición. Obtuvo su mejor registro anotador en los ‘playoffs’ con 33 puntos. Fueron decisivos en el segundo triunfo de Nueva Orleans en Portland. Pero su júbilo y el de todos quienes le han apoyado tiene un motivo diferente: la alegría de haber superado el drama familiar que le afligió y le obligó a dejar el baloncesto durante tres meses en el inicio de la temporada 2015-2016.

Su esposa, Lauren Cheney, ex jugadora internacional de la selección de fútbol de Estados Unidos, fue diagnosticada entonces de un tumor cerebral, un meningioma, estando embarazada de su primera hija. Lauren tenía 28 años. No era su primer problema grave de salud, Cuando tenía tres años, fue operada a corazón abierto para corregir una anomalía de la que pudo recuperarse sin graves secuelas.

Jrue Holiday dio prioridad al cuidado de su familia “Mi mujer es lo más importante del mundo para mí. Mi familia está por delante del baloncesto”. En el seno del equipo el apoyo a Holiday fue total. Así lo expresó el director deportivo Dell Demps: “Estamos todos rezando para un parto sin problemas y una operación exitosa para Lauren”. Así fue, Lauren fue operada con éxito solo unas semanas después de haber dado a luz a su hija Jrue Tyler Holiday.

Ahora, en uno de los momentos de mayor éxito de su carrera en la NBA, Holiday se reconforta por haber podido superar los malos tiempos. Así lo explicó su entrenador Alvin Gentry tras el segundo partido de la eliminatoria que les enfrenta a Portland: “Pasó por momentos difíciles. En su primer año (en Nueva Orleans, después de tres temporadas en Philadelphia), estuvo lesionado y jugó mermado de condiciones durante la mayor parte de la temporada (solo pudo competir en 34 partidos). Y luego, todo el mundo está familiarizado con la situación que sufrió su esposa y lo que tuvieron que pasar. Ahora, todos están sanos y en buenas condiciones, así que creo que la mentalidad de Holiday es perfecta en este momento”.

Lauren Holiday, a la izquierda, junto a Becky Sauerbrunn, que besa el trofeo de campeonas del mundo en 2015.
Lauren Holiday, a la izquierda, junto a Becky Sauerbrunn, que besa el trofeo de campeonas del mundo en 2015. AP

El propio jugador californiano se mostró liberado por fin de sus problemas personales. “Mi familia es lo más importante para mí, y como están bien, he podido volver al equipo en perfectas condiciones y he sido capaz de ayudar a mis compañeros. Ha sido divertido. Mis compañeros y las personas del club me ayudaron a superar mis problemas familiares y mis lesiones. Y eso me hace muy feliz. Espero poder seguir jugando al nivel en que lo estoy haciendo”.

Cheney y Holiday se conocieron en la Universidad de UCLA y se casaron en 2013. Su historia de amor es muy curiosa y fue divulgada en su día por la prensa de Estados Unidos. Durante su primer año en la Universidad de UCLA, Jrue Holiday fue a ver un partido de baloncesto femenino. Mientras se acercaba a su asiento en las gradas, una aficionada le paró y le preguntó si era Darren Collison (jugador que empezó a jugar en la NBA hace nueve años y ahora compite con Indiana) y si le podía firmar un autógrafo. Jrue Holiday le explicó que él no era Collison y fue a sentarse a la grada. Una chica, tras él, le comentó: “No te preocupes, erés más guapo que Darren”.

Aquella chica era Lauren Cheney, centrocampista de la selección de fútbol de Estados Unidos. Trabaron amistad, se enamoraron y se casaron. Jrue se convirtió en uno de los más acérrimos seguidores de la selección y acudió a presenciar el Mundial que se disputó en 2015 en Canadá y que ganó la selección de Estados Unidos. Lauren, que ya había ganado dos oros olímpicos en 2008 y 2012, seguía en el equipo y fue la autora de uno de los goles con los que el equipo estadounidense ganó por 5-2 la final a Japón. Lauren dejó el fútbol tras aquel éxito con un bagaje de 133 partidos y 24 goles con la selección.

 

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