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Un gol de Rodrigo Moreno le da la tercera plaza al Valencia

La tropa de Marcelino suma 25 puntos sobre 27 posibles desde mitad de febrero y supera en la tabla al Madrid

Rodrigo Moreno cabecea para marcar el gol del Valencia ante el Espanyol.
Rodrigo Moreno cabecea para marcar el gol del Valencia ante el Espanyol. EFE

Un gol del enrachado Rodrigo Moreno le dio al Valencia la tercera plaza del campeonato y su octava victoria en las últimas nueve jornadas del campeonato. La tropa de Marcelino, que suma 25 puntos sobre 27 posibles desde mitad de febrero, supera en la tabla al Real Madrid y cerca la segunda plaza del Atlético de Madrid al que tiene solo a tres puntos. El Espanyol, donde sobresalió ese delantero diferente y exquisito que es Gerard Moreno, amenazó al Valencia hasta el final en un buen partido coral.

Valencia

4-4-2 (D.P.)

Marcelino García Toral

13

Neto

14

Gayá

5

Gabriel Paulista

24

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Garay

21

Montoya

7

Cambio Sale Andreas Pereira

Gonçalo Guedes

10

Parejo

18

Cambio Sale Ferrán Torres Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Carlos Soler

16

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Kondogbia

9

Cambio Sale Santi Mina

Zaza

19

1 goles Gol

Rodrigo

1

Pau López

22

Mario Hermoso

12

Dídac

2

Marc Navarro

15

David López

19

Piatti

14

Cambio Sale Sergio García

Óscar Melendo

8

Cambio Sale Granero Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Carlos Sánchez

25

Darder

10

Cambio Sale Leo Baptistao

Jurado

7

Gerard Moreno

Espanyol

4-2-3-1

Enrique Sánchez Flores

El Espanyol llegó a Mestalla sin Quique Sánchez Flores, afectado por un proceso vírico. Hasta las tres de la tarde lo esperó Rafa Ramos, jefe de prensa del conjunto perico para trasladarlo en coche hasta Valencia pero el técnico no se recuperó y se quedó en su domicilio. Desde allí diseñó una formación sorpresa con Melendo y Piatti en las alas y Jurado en el enganche detrás de Gerard Moreno. Además, Aarón, habitual lateral izquierdo, se quedó en el banquillo y jugó Dídac. Antonio Díaz, su segundo, se hizo cargo del equipo. Desde su casa, Quique estuvo a un paso de cantar bingo con esa apuesta. El Espanyol estuvo en el partido todo el tiempo, hambriento en busca del empate.

El partido se encendió con polémica. Un envío largo tras el saque de centro perico superó a los centrales del Valencia. Gerard Moreno se escurrió entre los centrales, pinchó el balón con un control exquisito y su clase hizo el resto. Gerard marcó gol pero uno de los asistentes de Gil Manzano lo invalidó por un fuera de juego polémico. Si el punta estaba en situación antirreglamentaria fue por milímetros.

El Valencia agradeció el error del colegiado y reaccionó rápido. Atrás estaba torpe pero arriba era tan rápido como siempre. Guedes recogió un balón en banda izquierda, se deshizo de Marc Navarro con un recorte espléndido y centró al segundo palo para que Rodrigo, con la bota de Dídac Vila cerquita de la cara, marcará de cabeza su gol número 15 del campeonato y el que hace 20 en el total de su maravillosa y letal temporada.

El partido era alegre. El Espanyol no tenía miedo a desplegarse tirando de la movilidad de Piatti, de la calidad de Jurado y de los desmarques de Gerard Moreno. El dinamismo perico y su juego de asociación en tres cuartos hacía pupa pero el Valencia, que en defensa concedía mucho, amenazaba a Pau López siempre que enganchaba alguna contra. Tras el gol de Rodrigo hubo ocasiones de todos los colores. En el Espanyol, Gerard Moreno cabeceó dos veces anticipándose primero a Garay y luego a Gaya, saltando más que nadie y luego Darder fusiló a Neto, que respondió bien. En el Valencia, Kondogbia cañoneó a Pau y Zaza obligó al meta perico a hacer una parada de balonmano. En medio, otra vez Guedes. El portugués aceleró en una salida blanquinegra y superó con un autopase descomunal a Marc Navarro. Su disparo, fuerte y muy centrado, lo envió Pau a córner. En el banquillo de Marcelino se celebraba con caras de asombro el desborde de Guedes. El portugués estaba desbocado.

La segunda mitad dejó menos ocasiones claras pero el partido seguía muy abierto pese al 1-0. Marc Navarro amenazó a Neto, extraordinario de nuevo, en un lanzamiento de falta y minutos más tarde Rodrigo cabeceó fuera un preciso centro de Carlos Soler. Mientras, Guedes, en banda, seguía jugando su partido particular, uno imparable para sus marcadores. Cada vez que el portugués arrancaba solo era parado en falta. Cerca de Guedes y de todo el mundo estaba Kondogbia, llamando permanentemente pero sin respuesta a la selección francesa. Su despliegue físico y su presencia llena y domina todo el mediocampo. Su partido fue descomunal.

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