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Cesc Fàbregas: “Me han entrenado para dar el pase, lo más influyente”

En una entrevista con el medio del Chelsea ofrece su visión del fútbol, de entrenadores que le marcaron y de cómo vive el enfrenamiento ante su ex equipo

Cesc Fàbregas. en un partido con el Chelsea de la FA Cup. Ampliar foto
Cesc Fàbregas. en un partido con el Chelsea de la FA Cup. Getty Images

Escondida entre la campiña inglesa, rodeada también de mansiones distinguidas, la ciudad deportiva del Chelsea saluda con hermetismo a los visitantes. Hasta que aparece Cesc Fàbregas con su gorra calada hacia atrás y una sonrisa de oreja a oreja, por más que afuera caigan gotas sin cesar y haga un frío polar. Se siente querido en el Chelsea, pieza capital para Conte en la composición del juego. Ahora, se mide con el Barça, la casa en la que se formó y a la que volvió antes del Chelsea. “No es el momento de hablar de eso”, apunta como única condición de la entrevista. Lástima, porque tiene la madurez de la palabra que consiguió hace muchísimo tiempo con los pies.

Pregunta. ¿Queda algo del Cesc que fue el mejor del Mundial y del Europeo sub-17?

Respuesta. La pasión por el fútbol. No pierdo la ilusión de entrenarme, del viaje camino del estadio, de las charlas del vestuario…

P. ¿Pero cuando llegó al Arsenal se creía el mejor del mundo?

R. ¡Qué va! Ni me vi el mejor, ni pensaba que sería jugador de fútbol cuando firmé por el Arsenal. Ni siquiera cuando debuté.

P. ¿Cuándo se dio cuenta?

R. No sé. Un día te entrenas con Bergkamp, Henry y Vieira, y al otro te despiertas con 17 años y 50 partidos en la Premier.

P. A usted le impulsó Wenger. ¿Es el mejor formador?

R. Para los jóvenes es el mejor sin duda porque comprende que puedes fallar y que harás partidos malos. Si ve que tienes nivel, te seguirá dando la oportunidad.

P. ¿Entiende que le critiquen por la falta de títulos?

Tácticamente y en lo físico, Conte es muy fuerte. Es la vez que más duro he entrenado en mi vida

R. Lo entiendo porque el fútbol es resultados, títulos. Otra cosa es que lo comparta. La identidad, la filosofía, la manera de trabajar es importante y por eso también se le respeta mucho.

P. ¿A Cesc le afecta la crítica?

R. Antes le daba importancia porque estaba solo y tenía tiempo que perder. ¡Pero ahora me canso más en casa con los niños que en el césped! La vida te enseña qué es importante y qué no.

P. ¿Es feliz?

R. Mucho. Entendí que para serlo hay que darlo todo y ser como uno es.

P. ¿Llora con el fútbol?

R. Cuando era pequeño lloraba alguna vez después de los entrenamientos por lo competitivo que era todo. Tras la final del Mundial sub-17, la Champions perdida con el Arsenal, la eliminación del Mundial ante Francia… Pero hace tiempo que no; aprendes que la derrota es normal.

P. ¿Se aprende a perder?

R. Nunca. Pero lo entiendes y puedes aceptarlo. Aunque, para mí, una derrota es una bofetada.

P. Su discurso es pausado y argumentado. ¿Nota que los jóvenes le escuchan más?

R. Me da igual. Yo diré las cosas como las siento a un niño o a un mayor. Con 21 años era el capitán del Arsenal y hacía reuniones con Lehmann, luego con Campbell… Por eso no me callo.

P. En el campo también habla.

R. Un poco, ¿verdad? Me sale solo. El otro día, mi pareja me preguntó qué hacía moviendo tanto los brazos. No me entero.

P. Aunque con lo metódico que es Conte, seguro que todos tienen clara su función, ¿verdad?

R. Tácticamente y en lo físico es muy fuerte. Es la vez que más duro he entrenado en mi vida.

De todos los entrenadores sacas algo. Con muchos mantengo relación. Con otros, cero

P. ¿Por qué escogió el Chelsea y a Mourinho, el anterior técnico?

R. Cuando decidí irme del Barça, un día concerté tres reuniones con tres equipos distintos que me querían. Una después de la otra. Tras la segunda, que fue con Mou, escuché al tercero por compromiso. Ya me podía decir misa. Mourinho me dejó alucinado por cómo se me acercó y me hizo ver cosas que querían que pasaran en el club, por cómo me veía dentro del proyecto. Yo no quiero al presidente de turno que me diga que me quiere, que me va a dar más o menos… Yo quiero que me lo diga el técnico porque quiero jugar.

P. Le han entrenado Wenger, Guardiola, Mourinho, Conte, Del Bosque… ¿Se queda con uno?

R. No. De todos sacas algo. Con algunos tienes más cariño o relación. Con otros aprendes más. Pero va por feeling, porque con muchos mantengo relación personal. Con otros no, cero.

P. ¿Usted se hará entrenador?

R. Me gustaría. Pero necesito jugar varios años más. No quiero dejar de ponerme las botas.

P. Se las pondrá para jugar ante el Barça.

R. Será complicado porque suele tener el balón en campo contrario. Pero no podemos cambiar nuestra idea por eso ni por jugar contra Messi, el mejor del mundo, contra Suárez, el mejor delantero, y contra otros que si no lo son están muy cerca. Lo que está claro es que no te puedes entregar. El año pasado, el PSG se tiró atrás en el minuto cero. Defender 90 minutos en el Camp Nou es pegarse un tiro en el pie.

Jugué de enganche y de falso 9. Podías llegar a odiar el puesto si no te llegaba el balón

P. ¿Qué le parece el Barça de Valverde?

R. Que tiene equilibrio y que ha cambiado porque el míster debió de ver que les faltaba solidez o lo que sea. Ahora lo miras y te dices: “¡Caray!”. Todos corren, presionan y defienden. Pero si el Barça es tan temible es por Messi.

P. Enfrente estará Hazard...

R. Es nuestro jugador más importante. Marca las diferencias. Es un jugador con velocidad, técnica, conducción de balón y gol.

P. Y tienen al segundo mejor pasador de la Premier…

R. El año pasado superé a Bergkamp y Lampard, y por delante tengo a Giggs, que me saca ventaja porque jugó ocho temporadas más. No es ningún título, pero me hace sentir bien porque explicas al mundo que estás compitiendo bien durante años.

P. ¿Le gusta más la asistencia que el remate?

R. Marcar está muy bien. Pero es que yo siempre he sido entrenado para dar el pase y me parece lo más influyente. Era mi función en el Barça y en el Arsenal, aunque luego jugué de enganche o falso nueve. Ese puesto podía gustarte si tenías gente de calidad atrás, u odiarlo si no era así porque no te llegaba el balón. Con Conte vuelvo a los orígenes; él quiere que el mediocentro siempre dé soporte al equipo. Si te vas un poco de sitio, te empieza a chillar que no salgas de posición.

P. ¿Cuál es el pase que más le gusta dar?

R. Ese que haces la mítica de hacer ver que la vas a meter a un lado y la pones al otro para romper al defensa. También el de 40 metros por encima de la defensa donde el balón es tan perfecto que el delantero con un toque la mete directa.

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