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Regino Hernández: “Que en España se vea que no todo es fútbol”

El rider malagueño reflexiona sobre su bronce y el impacto que puede tener en el snowboard cross

Regino Hernández celebra su bronce olímpico.

Un día antes de volar a Corea, Regino Hernández (Ceuta, 26 años) decía que tenía muchísimas ganas de que empezaran los Juegos para competir, pero también de que se acabaran: su hermana le había hecho tío y ya contaba las horas para volver a Málaga. Allí, en Las Lagunas, un enclave fronterizo entre Fuengirola y Mijas, todavía recuerdan cuando su padre le llevaba al skatepark. “Siempre iba con el skate. Allí se pegaba sus voladillas, se le daba muy bien”, cuentan amigos de la infancia. Lo siguió haciendo hasta que, ya en la élite, tenía que cuidarse de las lesiones. Ahora, esos amigos aún están impactados tras ver cómo Relli, como le conocían algunos, ha hecho historia. A 10.000km, el medallista consigue por fin echarse un poco en la cama del hotel para descansar. Suena el teléfono coreano. Es EL PAÍS.

Pregunta. ¿Cómo era Regino de niño?

Respuesta. Me gustaban mucho los deportes y ya desde pequeño practiqué balonmano. Tenía colegio por la mañana y por la tarde, con horario partido. Nos juntábamos para entrenar y luego un poco después a hacer el cafre.

P. Y del balonmano pasó al snowboard.

R. Mi padre empezó a practicar el snow para probar lo que vendía en su tienda de deportes de Fuengirola. Enganchó a mi hermana y a mi madre y luego a mí. Empecé a entrenar a los 15 años, más o menos. Hasta entonces solo lo hacía para pasármelo bien 

P. En un artículo escrito para EL PAÍS, Blanca Fernández Ochoa, a quien usted relevó como medallista 26 años después, decía que en su caso por la presión y por ser hermana de quien era se sentía un producto de laboratorio. ¿A usted le presionaban?

R. Siempre he hecho lo que me ha gustado, si no, no estaría aquí. Con todo el tiempo que paso fuera de casa y el poco reconocimiento que tiene este deporte si no fuese así no me dedicaría a esto.

P. ¿Qué le ha dicho la familia?

R. Están deseando que vuelva a casa para darme un abrazo.

P. ¿Pasan miedo cuando le ven competir?

R. No, solo nervios.

P. ¿El snowboard cross es seguro?

R. Es un deporte de riesgo. Cuando te metes en deportes así sabes lo que te estás jugando, vas con velocidad, puedes darte un golpe o una mala caída. Tienes que tener claro dónde te metes.

P. ¿Cuando no podía ir a la nieve en verano qué hacía?

R. Gimnasio, skate, surf...

P. ¿Le gustan las motos porque le gusta la velocidad?

R. Más que la velocidad me gusta la adrenalina. Como cuando hago paracaidismo...

P. Y dentro del snowboard, ¿hace boardercross porque es lo que más le gusta?

R. Es lo que mejor se me daba, porque el freestyle siempre ha sido lo que más me ha gustado. Cuando tuve que elegir, si quería vivir del snowboard tenía que hacer lo que mejor se me daba.

P. La dedicatoria señalando al cielo, dos pérdidas como la de su amigo y la de su entrenador Israel Planas.

R. Principalmente era por mi amigo, que tuvo un accidente hace tres años en Sierra Nevada. A Isra lo llevo dentro, es quien más nos has enseñado a estar delante y luchar.

P. ¿Qué le hubiera dicho Isra el jueves?

R. Que lo diese todo, que cuando llegase abajo no me quedase ni gota de energía, que quedara como quedara estuviese contento por haberlo dado todo. Y así fue. Cuando llegué abajo lo había dado todo durante todo el día.

P. ¿Qué significará su triunfo para el snowboard?

R. Espero que nos haga evolucionar como deporte y que se visualice más en los medios. También espero un poco más de apoyo, que la gente vea en España que se puede vivir de deportes como el snow, que no todo es el fútbol.

P. ¿Libros, cine?

R. No suelo leer. El cine sí, me gustan mucho las películas. Y sobre todo me gustan los videojuegos.

P. Cuando cruzó la meta con el bronce ¿qué sentía?

R. Pasó todo tan rápido que no era consciente de lo que había conseguido.

P. ¿Cómo entrenó esa salida tan buena?

R. Teníamos los datos y teníamos una salida parecida en Reiteralm, Austria, que habían construido para el equipo canadiense y para nosotros.

P. ¿Qué le pasó a Lucas?

R. No lo sé, la verdad. Esto es boardercross. No he podido ver su bajada. Le tocaría alguien antes de salir en un salto y ya salió descontrolado.

P. ¿Es cuestión de sensaciones, empezar bien es importante?

R. No. Si no se llega a caer hubiera estado delante conmigo.

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