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Pesic y el Bilbao le dan una tregua al Palau Blaugrana

El entrenador serbio estrena su segunda etapa en el Barcelona con un plácido triunfo (90-58) ante un rival alicaído

Pesic, Hervelle y Tomic. Ampliar foto
Pesic, Hervelle y Tomic. EFE

Svetislav Pesic estrenó su segunda etapa en el Barcelona con una placidez que hizo olvidar por un día en el Palau Blaugrana la nefasta deriva de su equipo de un largo tiempo, más de dos años ya, a esta parte. La llegada del entrenador que condujo al equipo azulgrana a su primera Euroliga redondeada con un triplete en 2003 fue saludada con regocijo e ilusión por la afición del Palau. La facilidad con que el Barcelona arrolló al Retabet Bilbao (90-58) disipó por un día los tormentos de esos aficionados.

Pero resulta imposible peritar el alcance de la recuperación del Barcelona porque el Bilbao dio la sensación de ser un equipo decaído, sumido en sus propias dudas, arrastrado por la corriente de las derrotas. Un regalo para una formación necesitada de reivindicarse y de hincarle el diente. Pero todo el mundo en el Barcelona es consciente de que la primera gran prueba de fuego en su nueva etapa será el partido contra el Baskonia en los cuartos de final de la Copa, el próximo viernes.

BARCELONA, 90; BILBAO, 58

Barcelona Lassa: Heurtel (12), Pau Ribas (12), Sanders (7), Moerman (12), Tomic (12) –equipo inicial-; Presey (6), Hanga (8), Vezenkov (5), Oriola (10), Koponen (4), Claver (0) y Navarro (2).

Retabet Bilbao: Tabu (4), Hammink (12), Todorovic (5), Hervelle (4), Gladness (4) –equipo inicial-; Fischer (4), Mendia (0), Redivo (10), Tomàs (4), Vucetic (4) y Mumbrú (7).

Parciales: 23-14, 12-13, 27-10 y 28-12.

Árbitros: Conde, Castillo y Fernández.

Palau Blaugrana. 5.567 espectadores.

Pesic marcó algunas diferencias respecto a su antecesor Sito Alonso. Incluyó al mismo tiempo a Heurtel y Pau Ribas en el quinteto inicial, y de entrada dejó en el banquillo a Hanga. Durante algunas fases también dispuso un triángulo exterior formado por Heurtel, Navarro y Koponen. Y ordenó una defensa sin complejos a la hora de presionar, sin que importara cometer faltas si se hacían más o menos a tiempo.

El entrenador serbio tiene claro que una falta en el momento oportuno es más un mérito que un demérito, y un síntoma de concentración en el esfuerzo defensivo de su equipo que tanto desea mejorar. El Bilbao precisamente pecó de lo contrario. Le costó cometer faltas. Y ello evitó que el Barcelona acudiera a la línea de tiros libres. Pero de nada le sirvió porque no defendió bien y atacó peor.

Heurtel (21 puntos y ocho asistencias) y Pau Ribas (12 puntos y tres asistencias) metieron la directa, el equipo azulgrana fue tremendamente superior en el rebote y Tomic (12 puntos y nueve rebotes) tuvo suficiente con 14 minutos para marcar diferencias. El Bilbao se empecinó en atacar desde muy lejos del aro, falló un montón de triples y solo un par de jugadores, Hammink y Redivo, dieron tímidas señales de existencia en ataque.

El Barcelona se disparó tras el parcial de 9-0 con el que inició la segunda parte y a partir de ahí fue aumentando una ventaja que osciló en torno a los 30 puntos. El Bilbao se quedó en 58 puntos. Y Pesic debió salir satisfecho porque cumplió en el primer partido los dos objetivos principales que anunció: defensa y rebote. Pero, dada la situación del Bilbao, el Barcelona tendrá que esperar para certificar sus propósitos de enmienda.

 

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