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El Barça delata una impotencia extrema en Andorra

El equipo de Sito Alonso llegó a tener 24 puntos de desventaja y maquilló su enorme vulnerabilidad solo cuando todo estaba ya decidido

Sané intenta la canasta, ante Hanga. Ampliar foto
Sané intenta la canasta, ante Hanga. EFE
Liga Endesa ACB Jornada 17

Finalizado

El Barcelona de Sito Alonso deparó una pobrísima imagen en Andorra. A expensas de su rival de principio (33-12) hasta casi el final (85-61), incapaz de mantenerse en el partido salvo una notable pero pasajera reacción cuando se acercaba el descanso (41-37).

No tiene enmienda el equipo azulgrana, casi desahuciado en la Euroliga, y muy expuesto a severos zarandeos como el que sufrió ante el Andorra. Entre ambas competiciones acumula ya tantas derrotas como victorias. Son números de equipo de segundo o hasta de tercer escalón, sobre todo en la competición continental. Y lo peor, además, es la flojísima imagen que depara.

ANDORRA, 102; BARCELONA, 92

Morabanc Andorra: Albicy (6), Shurna (10), Jelinek (7), Walker (5), Sané (17) –equipo inicial-; Jaime Fernández (18), Blazic (20), Jankovic (5), Diagné (8), Colom (0) y Stevic (6).

Barcelona Lassa: Heurtel (19), Hanga (16), Sanders (1), Vezenkov (11), Tomic (6) –equipo inicial-; Pressey (9), Kurucs (6), Oriola (14), Koponen (6) y Claver (4).

Parciales: 33-14, 12-25, 34-18 y 35-23.

Árbitros: Cortés, Aliaga y Olivares. Eliminado por faltas Jaime Fernández (m.39).

Polideportivo de Andorra. 4.854 espectadores. 17ª jornada de la Liga Endesa. El Barcelona suma 11 triunfos y el Andorra, ocho.

Un pívot francés recién aterrizado en Andorra, Landing Sané, le atizó 12 puntos a la defensa azulgrana en un abrir y cerrar de ojos y acabó con 17. Todavía no se le habían adivinado siquiera las intenciones al equipo azulgrana, que compareció sin Séraphin y Moerman, lesionados, Navarro, descartado, y Pau Ribas, no utilizado. Dos aleros al uso, Jaime Fernández y Jaka Blazic, le clavaron 18 y 20 puntos; otro, John Shurna, diez. Y Moussa Diagné, el pívot senegalés cedido por el Barcelona al Andorra, aportó ocho puntos en menos de ocho minutos, antes de lesionarse.

La defensa del Barcelona fue muy vulnerable y solo se sobrepuso temporalmente durante el segundo cuarto. Sito Alonso recurrió por momentos a un bloque de corte muy defensivo con Pressey, Claver, Oriola, Hanga y también con el alero letón de 19 años Rodios Kurucs, que por primera vez dispuso de un buen lote de minutos. Los engranajes del cuadro azulgrana chirriaron. La valentía y decisión en las penetraciones de los aleros del Andorra obtenía casi siempre premio por los pasillos que dejaba la deficiente defensa del Barcelona. Heurtel lideró la reacción de su equipo en el segundo cuarto, pero el base francés se apagó después. Y el Andorra volvió a tomar distancias kilométricas (73-49).

El Barcelona, además, reincidió en un problema ya crónico, sus bajísimos porcentajes de acierto desde la línea de tiros libres. En esta ocasión falló 11 de los 30 que lanzó. Aun así, con Heurtel, Hanga, Oriola y Vezenkov al frente, el Barcelona logró maquillar el marcador. Pero el partido lo tenía perdido desde mucho antes del final, cuando faltando cinco minutos perdía por 21 puntos (89-68). El equipo de Sito Alonso, irregular, muy vulnerable e ineficaz muy a menudo, se está convirtiendo en una pesadilla.

El Barcelona de Sito Alonso deparó una pobrísima imagen en Andorra. A expensas de su rival de principio (33-12) hasta casi el final (85-61), incapaz de mantenerse en el partido salvo una notable pero pasajera reacción cuando se acercaba el descanso (41-37).

No tiene enmienda el equipo azulgrana, casi desahuciado en la Euroliga, y muy expuesto a severos zarandeos como el que sufrió ante el Andorra. Entre ambas competiciones acumula ya tantas derrotas como victorias. Son números de equipo de segundo o hasta de tercer escalón, sobre todo en la competición continental. Y lo peor, además, es la flojísima imagen que depara.

Un pívot francés recién aterrizado en Andorra, Landing Sané, le atizó 12 puntos a la defensa azulgrana en un abrir y cerrar de ojos y acabó con 17. Todavía no se le habían adivinado siquiera las intenciones al equipo azulgrana, que compareció sin Séraphin y Moerman, lesionados, Navarro, descartado, y Pau Ribas, no utilizado. Dos aleros al uso, Jaime Fernández y Jaka Blazic, le clavaron 18 y 20 puntos; otro, John Shurna, diez. Y Moussa Diagné, el pívot senegalés cedido por el Barcelona al Andorra, aportó ocho puntos en menos de ocho minutos, antes de lesionarse.

La defensa del Barcelona fue muy vulnerable y solo se sobrepuso temporalmente durante el segundo cuarto. Sito Alonso recurrió por momentos a un bloque de corte muy defensivo con Pressey, Claver, Oriola, Hanga y también con el alero letón de 19 años Rodios Kurucs, que por primera vez dispuso de un buen lote de minutos. Los engranajes del cuadro azulgrana chirriaron. La valentía y decisión en las penetraciones de los aleros del Andorra obtenía casi siempre premio por los pasillos que dejaba la deficiente defensa del Barcelona.

Heurtel fue quien lideró la reacción de su equipo en el segundo cuarto, pero el base francés se apagó después. Y el Andorra volvió a tomar distancias kilométricas (73-49).

El Barcelona, además, reincidió en un problema ya crónico, sus bajísimos porcentajes de acierto desde la línea de tiros libres. En esta ocasión falló 11 de los 30 que lanzó. Aun así, con Heurtel, Hanga, Oriola y Vezenkov al frente, el Barcelona logró maquillar el marcador. Pero el partido lo tenía perdido desde mucho antes del final, cuando faltando cinco minutos perdía por 21 puntos (89-68). El equipo de Sito Alonso, irregular, muy vulnerable e ineficaz muy a menudo, se está convirtiendo en una pesadilla.

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