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El rey Juan Carlos, campeón mundial a los 79 años

El Bribón Movistar, con el monarca como patrón, gana la prueba de clásicos de seis metros

El Bribón Movistar, durante el Mundial.
El Bribón Movistar, durante el Mundial. EFE

“¡No puedo con el alma!”. Agotado pero feliz, el rey Juan Carlos expresaba así sus sensaciones después de conseguir en Vancouver (Canadá) algo nuevo en su vida: ser campeón mundial de vela... a los 79 años. Fue después de la octava regata en cinco días como patrón del Bribón Movistar, el barco con el que ha competido en la división de clásicos de la clase seis metros. Le acompañó una tripulación de lujo, con Pedro Campos, táctico y con un palmarés lleno de triunfos; el canadiense Ross McDonald, olímpico y campeón mundial de la categoría; el también campeón del mundo Iñaki Castañer, madrileño; el vigués Alberto Viejo y el coruñés Roi Álvarez. Entre los seis se turnaban para ocupar las cinco posiciones del barco, aunque el rey Juan Carlos fue siempre un fijo en la alineación en las cinco regatas previas al torneo y las ocho de competición. “Encajonado”, como él mismo bromeaba sobre su posición inamovible en el barco.

Cerca de cumplir los 80 años, el próximo 5 de enero, y después de varias operaciones en ambas caderas, el Rey emérito no está para muchos trotes físicos. Incluso le cuesta subir y bajar del barco sin ayuda. Pero en esta embarcación descubrió hace dos años la posibilidad de navegar sentado, cómodo y seguro. “Le sorprendió lo fácil que iba sin sufrir”, comentan desde el equipo español.

El Rey había aceptado una invitación de Pedro Campos para navegar en el Acacia, de esta clase de clásicos de seis metros que llegó a ser olímpica. Y ya no quiso bajarse. Mientras se iba configurando la clase en España, en el puerto gallego de Sanxenxo se creó una flota de 11 barcos. Durante 2016 y 2017, el Monarca ha viajado cada mes a la localidad pontevedresa para entrenarse y navegar junto a regatistas españoles y extranjeros. Entre ellos ha estado asesorado y dirigido por campeones olímpicos como Jane Abascal, oro en Moscú 80, e Iker Martínez, oro en Atenas 2004 y plata en Pekín 2008 en la clase 49er.

El Rey se lo había tomado “muy en serio”. Tenía un reto. Sin experiencia, el equipo llegó a Vancouver a probarse a bordo del Bribón Movistar, un barco diseñado en 1947, después de descartar un velero nuevo botado el pasado mayo porque no estuvo listo a tiempo. El debutante, sin embargo, acabó ganando por sorpresa el campeonato frente a navegantes experimentados y de enorme prestigio como Torben Grael y Dennis Conner.

A los 79 años, el rey Juan Carlos ha ganado su primer título intercontinental de vela. Ya había participado como regatista en los Juegos Olímpicos de Múnich 72. Y esa afición por la vela se transmitió a sus hijos. El entonces príncipe Felipe fue campeón de España de la clase Soling en 1989 y 1990, y abanderado en los Juegos de Barcelona 92, en los que fue sexto. Aquel diploma olímpico del hoy rey Felipe VI se une ahora a un Mundial que ha hecho una especial ilusión al veterano Monarca.

“Don Juan Carlos estaba muy emocionado. Ha hecho realidad su sueño deportivo”, contaba ayer Pedro Campos, 16 veces campeón del mundo en distintas categorías, a su llegada a Madrid desde Vancouver. “Su gran ilusión era ser campeón del mundo. Decía que tenía ese sueño en la cabeza desde que compitió en los Juegos de 1972, y ese sueño se ha cumplido”, añadía. Campos destaca la resistencia del Monarca para soportar 13 jornadas de entrenamientos y competición de muchas horas cada una. “Lo ha llevado con un espíritu que arrasa con todo. Ha sido un torneo duro, con viento, con mucho tiempo en el agua. Y el campeonato no ha estado amarrado hasta el último momento”, explica el regatista.

Después de hacer realidad su sueño, Campos no descarta que el rey Juan Carlos quiera continuar con esta competición. Defiende un título mundial.