Froome gana su primera Vuelta a España en la despedida de Contador

El corredor británico se corona en la Castellana por delante del italiano Nibali y del ruso Zakarin. El italiano Matteo Trentin gana la etapa

Froome, tras la llegada en la etapa de Madrid.
Froome, tras la llegada en la etapa de Madrid.F. Seco (AP)

El corredor británico Chris Froome, del Team Sky, ha ganado este domingo en Madrid la vuelta ciclista a España por primera vez en su carrera, que suma a su reciente cuarto Tour, en la temporada en la que el madrileño Alberto Contador, del Trek, se despide del ciclismo a lo grande, tras su triunfo del sábado en el mítico Anglirú. La etapa la ha ganado al esprint el italiano Matteo Trentin, por delante del francés Lorrenzo Manzin y del danés Soren Kragh Andersen.

El podio lo han completado el italiano Vincenzo Nibali, del Bahrain, a 2m 15 segundos del británico, y el ruso Ilnur Zakarin, del Katusha, a 2m 51s. Tras ellos el holandés Wilco Kelderman, del Sunweb, y después Contador, que acaba quinto pese a que el sábado era cuarto tras su victoria en el Anglirú y quedarse a apenas 20 segundos del podio. En la Castellana, el corredor de Pinto finalizó el 26, a 7 segundos de Trentin, lo que le hizo perder un puesto en la clasificación por apenas 3s en favor de Kelderman (16º en la etapa).

Contador estaba feliz. Chris Froome, tanto así o más. Para Contador era la ilusión, para Froome la realidad. Se sentía obligado a ganar la Vuelta y la ganó. Contador dio la vuelta de honor en su despedida, Froome se subió a un podio que nunca había pisado, el deseado. Incluso en la línea de meta se jugaba el maillot verde, y tenía otros en propiedad, ganado a lo grande, tras la decepción de aquel abandono por una lesión en el pie, cuando mejor estaba, cuando estaba como este año. Froome ya es historia de España, ya se ha sacado la espina de Cobo (que sigue masticando su victoria como se mastica una gominola, para siempre), ya ha ganado algo más que el Tour. ¿Volverá Froome a la Vuelta tras haberla ganado? Con el objetivo cumplido, Froome podría relajar sus expectativas, pero al británico le gusta esta carrera, le divierte, el calor le anima, aunque espera no volver a ver Los Machucos, sufriendo como no creía.

Hoy era feliz en Madrid. Había ganado a la Vuelta, su ambición, su necesidad, y ahora segura que su vida será más feliz sin Alberto Contador”, la avispa asiática, pesada, invasiva, implacable. Habrá otros rivales, pero Froome descansa sin Contador tanto como Contador ya sin Froome. Los dos han ganado, cada cual lo suyo. Froome es un poco más grande, o bastante más grande. No es lo mismo ganar solo el Tour que ganar Tour y Vuelta. La historia premia esa ambición, esa fuerza. O sea, premia a Froome.

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