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Mikel Landa abandona a Froome y ficha por el Movistar Team

El ciclista alavés deja el Sky y firma hasta 2019 con el equipo español, donde será el líder junto a Alejandro Valverde y Nairo Quintana

Mikel Landa
Mikel Landa en el Giro de Italia de este año. AFP

“No volveré a ir a un equipo de segundo”, afirmó Mikel Landa al término del pasado Tour, que terminó en cuarto lugar. Dicho y hecho: el ciclista alavés, será uno de los líderes del Movistar durante las dos próximas temporadas, tal como ha anunciado este martes el propio equipo. Allí formará un triunvirato junto a Nairo Quintana y Alejandro Valverde y teniendo por detrás a ciclistas prometedores como Marc Soler y Rubén Fernández. El único equipo español World Tour tendrá en sus filas —como ya se preveía— al ciclista llamado a heredar las posesiones de los grandes mitos (Pedro Delgado, Indurain, Contador) en un periodo de abulia del ciclismo español.

Para Landa será su quinto equipo desde que debutase en el profesionalismo en el Orbea (continental) y militase después en el Euskaltel, Astana y Sky, siempre como ayudante de lujo y alternativa a los posibles fallos de sus jefes.

Tanto en el Astana como en el Sky dio muestras de ir por detrás de lo que sus piernas le permitían, sometido a la disciplina de equipo, obediente y con el freno echado en espera de encontrar un equipo que le permitiera correr a pierna suelta y asumiendo la responsabilidad de ser el jefe por primera vez. Fabio Aru, primero, y Chris Froome, después, frenaron su desarrollo. Ahora con 27 años, la edad florida del ciclista, tiene por primera vez el grado de exigencia, atención y responsabilidad que viene reclamando y la calidad que atesora y ha exhibido en el Tour, donde un segundo le privó del podio de París y don de dio muestras de ser el principal rival de Froome de no haber sido su principal escudero. En el Giro de 2015, el Astana le paró en favor de Fabio Aru. Ej el Tour de 2017, el Sky, más jerárquico aun no solo le paró sino que en la etapa del Izoard le comió la moral con la extraña decisión de Froome de enlazar con él llevándose a rueda a los principales rivales del alavés.

"Ya va siendo hora de liderar un equipo", dijo Mikel Landa tras ganar la última Vuelta a Burgos, cuando ya se barruntaba su fichaje por el Movistar, anunciado ayer. Sin embargo la presencia de Mikel Landa en el equipo de Eusebio Unzué deberá combinarse con el liderazgo de Nairo Quintana, al que algunas fuentes sitúan en el Astana kazajo. "Nairo tiene contrato y seguirá con nosotros hasta 2019", aseguró el manager del equipo español, frenando los rumores que anuncian el posible desagrado del ciclista colombiano por la llegada del corredor español.

Ambos tienen 27 años, ambos son acreditados escaladores y han mejorado sus prestaciones en las contrarreloj, condición imprescindible para triunfar en las grandes Vueltas. Alejandro Valverde es el tercero en discordia, pero a sus in 38 años y recuperándose de su grave lesión de rodilla tras la caída en el Tour, se antoja como un líder para las clásicas, para carreras de una semana, para ganar etapas y ser un escudero de lujo. Landa llega tras un gran Tour, dejando la sensación de haberlo podido ganar de haber estado frente a Froome, en lugar de junto a él. La misma sensación que transmitió en el Giro defendiendo a Fabio Aru.

Unzué le ha quitado la cadena a su bicicleta para que mire hacia adelante en vez de hacia atrás, le ha abrillantado los galones y le ha convertido en el referente del ciclismo español en el único equipo español de alto nivel. El ciclista de futuro ya tiene un presente que transitar y la posibilidad de enfrentarse a los que fueron sus jefes en el inmediato pasado. Chris Froome, el que con su extraña decisión, le privó de un lugar en el podio, ya tiene un enemigo más. Y no cualquier enemigo.

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