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Dembélé y Coutinho, rebeldía en azulgrana

El Barça pretende al extremo del Dortmund, sancionado por no entrenarse, y al medio del Liverpool, que solicitó el ‘transfer request’

Coutinho se escapa de Renato en un Liverpoll-Bayern del 1 de agosto. Ampliar foto
Coutinho se escapa de Renato en un Liverpoll-Bayern del 1 de agosto. Getty Images

Neymar se quiso marchar del Barcelona y se fue. Lo amparaba la ley. Según el artículo 140 de la RFEF, cuando un futbolista haya resuelto unilateralmente desvincularse de su club para inscribirse en otro, deberá pagar un importe de la indemnización pactada a la entidad de origen. Entonces, el brasileño se acogió a su cláusula de rescisión, puso los 222 millones de euros en la mesa y enfiló rumbo a París. Pero este derecho de los futbolistas no se extiende en todas las ligas europeas. Existe en Portugal, también en Italia: bajo esta normativa, la Juventus le birló Higuaín al Nápoles la temporada pasada. Sin embargo, en la Ligue 1, en la Bundesliga y en la Premier no hay manera de arrebatarle un jugador a un club. O se negocia o nada.

Neymar, autorizado para jugar en el PSG

El Barcelona, después de recibir el pago de los 222 millones de euros de la cláusula de rescisión de Neymar, autorizó al jugador brasileño para que pueda debutar con el PSG. Así lo confirmó la Federación Francesa de Fútbol (FFF), que ya recibió el transfer enviado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

El brasileño, que vio el estreno del cuadro de Emery en la Ligue 1 ante el Amiens desde la grada del Parque de los Príncipes el sábado pasado, podrá debutar con su nuevo equipo este domingo en el campo de Guingamp.

Bajo este marco legal, el futbolista que quiere marcharse de su club no tiene demasiadas normas a las que acogerse. Un problema para el Barcelona que anda con ganas de fichar, pero que hasta ahora la única respuesta que conoce es el no. Le pasó con el Guangzhou, cuando fue a buscar a Paulinho, y con el Borussia Dortmund cuando se arrimó a Dembélé. El Liverpool tampoco quiere allanarle el camino al club azulgrana con Coutinho. “Queremos ser claros en cuanto a nuestra posición sobre una posible transferencia de Coutinho. La postura definitiva del club es que no se considerará ninguna oferta por el jugador, que seguirá en el Liverpool cuando se cierre el mercado de fichajes”, aseguró la entidad de Anfield en un comunicado. “No necesitamos vender. Y eso es como si estuviera escrito en una piedra”, completó el técnico Klopp.

El problema para el Liverpool es que Coutinho tiene ganas de vestirse de azulgrana. “Philippe quiere al club y a sus aficionados y ha tratado de encontrar una salida amistosa, pero ha sido en vano. Como, en su momento, dijeron Gerrard y Luis Suárez, el Liverpool no deja que eso pase”, afirman desde el entorno del brasileño según Sky Sports. El carioca ya ha hecho uso de la única herramienta que tiene para pedirle a su club que lo deje marchar, el transfer request. Una petición de traspaso formal en la que el futbolista hizo público su deseo de seguir su camino en otro club. Coutinho no es el primer jugador que se aferra al transfer request. Fernando Torres se acogió a esta fórmula para mudarse de Liverpool al Chelsea), Bale (del Tottenham al Real Madrid) y Van Persie (del Arsenal al Manchester United), son algunos de los últimos ejemplos.

“No forzamos a nadie”

La petición formal y disciplina de Coutinho (no debutará ante el Watford por problemas en la espalda) para pedirle al Liverpool que lo transfiera al Barcelona no tuvo nada que ver con la que utilizó Dembélé. El francés no se presentó al entrenamiento del Borussia Dortmund, el club lo sancionó y la prensa lo atizó. “Es irrespetuoso con el club, con los seguidores y con sus compañeros”, publicó la revista Sport Bild.

“No hemos obligado ni forzado a los jugadores a tomar esas decisiones”, resuelven desde las oficinas de la ciudad deportiva del Barcelona, por más que sepan que la rebeldía de Dembélé y la petición del transfer request de Coutinho les acerca. “Los futbolistas tienen el poder”, admiten desde el club azulgrana, conscientes de que si Neymar se marchó fue porque quiso, amén de los 222 millones que pagó el PSG. “Pero vamos a ver qué pasa con estos dos jugadores porque aunque ya nos han dicho que quieren venir, hay negociaciones en marcha y no son sencillas”, concluyen desde el Barça. Dembélé y Coutinho tienen al cuadro azulgrana en la mirilla.

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