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Qatar tendrá un nuevo asfalto y sistema de drenaje

Dorna insta a los responsables del circuito de Losail a hacer obras para evitar suspender de nuevo todo un día de competición a causa de la lluvia

Miembros de Dorna y comisarios del circuito tratan de arreglar las escapatorias la noche del sábado. Ampliar foto
Miembros de Dorna y comisarios del circuito tratan de arreglar las escapatorias la noche del sábado. EFE

La sorpresa al observar el parte meteorológico era mayúscula. La previsión de lluvia era bastante alta. Pero, claro, también llueve en el desierto. De vez en cuando. Según los estudios de los últimos años, enero y marzo son los meses más lluviosos, aunque en este último es en el que se acumulan mayores cantidades de agua: 12 litros por metro cuadrado; y se pueden esperar siete días lluviosos en todo el mes. No es mala la estadística como para causar semejante sorpresa. Aunque los catarís parecen no darle mucha importancia: Doha, la capital, carece de sistema de alcantarillado. Y en el circuito de Losail nunca se preocuparon por ello tampoco, más teniendo en cuenta que hasta ahora se consideraba que, al ser una prueba que se disputa de noche, no se podía competir en mojado. El caso es que cuando hay tormenta se inunda la ciudad y el trazado se vuelve impracticable, como se comprobó el pasado fin de semana, cuando tuvieron que suspenderse todas las sesiones del sábado del gran premio de Qatar con el que se daba inicio al mundial de motociclismo.

Las fuertes lluvias caídas desde la madrugada del sábado cubrieron el circuito. El principal problema fue que, ni siquiera cuando paró de llover, se pudo abrir el pit lane para que arrancara la competición. Las escapatorias estaban anegadas y el circuito estaba en algunas zonas seco, en otras totalmente cubierto de agua. “Como el circuito no tiene sistema de drenaje, como tienen todos los circuitos del Mundial, el agua quedaba estancada en las escapatorias de grava y de césped; y como todas las curvas del trazado tienen un peralte positivo, el agua acababa entrando irremediablemente a la pista”, explica Carlos Ezpeleta, Sporting manager de Dorna, empresa organizadora del Mundial.

Dorna, que contemplaba la posibilidad de que lloviera durante el fin de semana, se había propuesto que los pilotos de MotoGP probaran por primera vez (desde que la carrera es nocturna, en 2008) la pista mojada bajo los focos del circuito catarí y así juzgar si era seguro competir en esas condiciones. Las circunstancias revelaron otros problemas.

Tres países nuevos aspiran a un gran premio el 2018

Un Mundial con 20 carreras. La idea de ampliar el calendario mundialista, ahora de 18 carreras, para dar cabida a una serie de países muy interesados en entrar en la rueda del mundial de MotoGP hace años que ronda la cabeza de Carmelo Ezpeleta y los directivos de Dorna, empresa organizadora.

El peso del mercado asiático. La creciente economía de países como Tailandia o Indonesia, donde, además, algunas de las grandes marcas del motor facturan miles de millones, cuenta a favor de la entrada de estos en el Mundial. El primero se celebraría entre Qatar y Argentina. Además, también se incorporaría Finlandia en agosto.

Para el consejero delegado de Dorna, Carmelo Ezpeleta, era importante hacer esa prueba, consciente de que si quiere ampliar el calendario para introducir Tailandia, Indonesia y Finlandia el próximo año, deberá adelantar la celebración del primer gran premio. Así, la cita de Qatar sería en pleno marzo, el mes más lluvioso del país árabe.

“Independientemente del calendario que se acabe aprobando para el año que viene, los problemas que hemos tenido este fin de semana se tienen que resolver porque en estas fechas puede llover. Si lo hiciera como el sábado habría que volver a cancelar, pero eso pasaría en cualquier circuito”, analiza Carlos Ezpeleta, que añade: “Lo que está claro es que el circuito no estaba preparado y que en otros sitios no hemos tenido que hacer todo el trabajo que hicimos durante la noche del sábado y el domingo por la mañana para solucionarlo”.

Dorna ya ha hablado con los responsables del circuito de Qatar y, asegura, si volviera a llover un fin de semana de carreras, estarían salvados. Se reasfaltará la pista, cuyo asfalto es todavía el original, del año 2004 —“Ya se debería haber hecho, hay bastantes baches”, apunta— y se aprovechará la obra para solucionar el problema del drenaje, que es, el más acuciante y serio. “No será una obra demasiado complicada”, indica Ezpeleta.

Para saber si las carreras se pueden celebrar aunque llueva la Comisión de Seguridad ha aprobado ya destinar el último día de los tests de pretemporada del 2018 a mojar la pista para que los pilotos prueben los neumáticos rayados de noche y analicen si la visibilidad y el agarre son buenos.

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