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El sol de Miami funde a Muguruza

La hispano-venezolana, indispuesta, se retira en los octavos nada más ceder el primer set ante la danesa Wozniacki (7-6). Se trata de su tercer abandono este año tras los de Brisbane (aductor) y Dubái (Aquiles)

Alejandro Ciriza
Muguruza es atendida antes de su abandono en Miami.
Muguruza es atendida antes de su abandono en Miami.JULIAN FINNEY (AFP)

– No me encuentro bien.

– ¿Qué te ocurre, Garbiñe?

– No lo sé, pero no me encuentro bien.

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Caía el sol con fuerza en Crandon Park y llegó un instante en el que Garbiñe Muguruza tuvo que decir basta. Se acababa de cerrar el primer parcial de los octavos frente a Caroline Wozniacki, cuando la hispano-venezolana reclamó la asistencia médica y se dirigió mareada hacia su banquillo. Antes de concluir la manga ya había ofrecido signos muy claros de no estar bien y después de ser examinada por los médicos decidió no continuar. Por lo tanto, la que accedió a la siguiente ronda fue la danesa, que se había adjudicado el set por 7-6, con un rotundo 7-1 en el tie-break.

Antes de que la indisposición le forzase al abandono, Muguruza había llevado a cabo un derroche físico muy grande. Le exigió Wozniacki hasta el límite, con un planteamiento muy físico, de fondo, a través de intercambios largos y peloteos de muchos quilates. Derivó por ahí el partido y la nórdica adquirió una ventaja notable, lo que obligó al sobreesfuerzo de su rival para el reenganche. Lo consiguió Muguruza, quien del 4-1 adverso pasó a mandar por 5-4 en el marcador. Enlazó cuatro juegos consecutivos y cuando parecía que por fin le había tomado la medida al pulso, el calor la diluyó.

Durante la muerte súbita, su malestar fue más que palpable. Perdió movilidad y potencia, y cometió una doble falta que marcó una distancia prácticamente insalvable (5-1). Se levantó la visera, en busca de algo más de aire, y reclamó al juez de silla la atención. Estaba ya agotada, sin fuerzas. El personal médico decidió que lo mejor era que no continuara y la hispano-venezolana se marchó de Miami sin el objetivo de romper su barrera en Cayo Vizcaíno.

Se fue Muguruza con una estadística muy baja al servicio: cinco dobles faltas, un 52% de efectividad y solo un 35% de puntos con segundos saques. Se fue contrariada, con el estómago revuelto y como víctima del calor, como ya le ocurriera el año pasado en este mismo escenario a Rafael Nadal. En el plano físico, no está siendo una buena temporada para ella. Se retiró en las semifinales de Brisbane debido a unos problemas en el aductor; luego, el talón de Aquiles le apeó de Dubái, en su estreno; y esta vez, el calor le hizo mella en Miami.

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Sobre la firma

Alejandro Ciriza
Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra. Autor de ‘¡Vamos, Rafa!’.

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