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El regreso exprés del ‘Obi-Oblak’

El meta esloveno del Atlético ha recortado su recuperación con una readaptación funcional del hombro

Atletico - Barcelona
Oblak, el lunes en Leverkusen. Getty

No han pasado dos meses y medio desde que Jan Oblak se lastimara su hombro izquierdo en Vila-real. Hoy, salvo sorpresa, Simeone tiene planeado devolverle la titularidad. La lesión, más allá de la necesidad de una intervención quirúrgica, elevó el grado de preocupación en el jugador, en el cuerpo técnico y en el club por la articulación dañada. Los porteros someten a sus hombros a un estrés insoportable si aparecen dolores o lesiones.

Oblak fue operado con éxito en Londres a finales de diciembre por el prestigiado cirujano Andrew Williams, el mismo que intervino a Peter Cech. Como en el caso del guardameta checo, el galeno inglés ha logrado reducir los plazos de recuperación total a esas 10 semanas. Otros doctores cifran la baja entre 14 y 18.

Una vez finalizada y cicatrizada la intervención, Oblak ha sido sometido a lo que los especialistas denominan una readaptación funcional tras una operación no invasiva como es la artroscopia. El posterior trabajo realizado en largas sesiones de gimnasio y fisioterapia para rehabilitar y fortalecer el hombro fue también satisfactorio.

Cuando Oblak comenzó el trabajo sobre el campo hace un par de semanas, se inició la fase más temida en este tipo de lesiones: la comprobación de que había perdido el temor a caer sobre el hombro dañado. En la primera sesión junto a Pablo Vercellone, preparador de porteros del Atlético, se le diseñó un ejercicio que le obligaba a caer altrernativamente sobre sus dos hombros. La prueba también resultó positiva.

En el entrenamiento realizado en Leverkusen, primera vez que fue convocado, a Oblak se le vio practicar una rutina de calentamiento muy enfocada en el hombro intervenido. Atenazaba el balón y lo aprisionaba tirando de hombros. También botaba la pelota con fuerza con su mano izquierda de forma repetitiva. Después, fue sometido a series de remates a puerta con la misma intensidad que Moyá. Respondió volando e impactando con el hombro dañado contra la hierba con confianza.

Con todo, Simeone prefirió mantener a Moyá en Alemania. La decisión la comunicó en la charla táctica del hotel de concentración en Colonia. Fue una forma de premiar al portero mallorquín, que ha respondido bien durante estos dos meses y medio y también de confirmarle su confianza si el esloveno volviera a sufrir algún percance en lo que resta de curso.

Oblak reaparecerá en una cita de máxima exigencia. Su historial contra el Barcelona es de 12 goles recibidos en ocho partidos para un total de seis derrotas, dos empates y una victoria. Hoy volverá a tener enfrente la amenaza de Messi, Súarez y Neymar, pero también, cuando salte a calentar tronará el Obi-Oblak, cada día te quiero más que le dedica la hinchada.

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