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Así se va a reconstruir el Madrid de aquí al Nápoles

Con la recuperación de Marcelo y Modric, el club ve clave aguantar los próximos diez días hasta disponer de todos los jugadores para la Champions

Coentrao (D), Modric, Pepe y Marcelo en el entrenamiento de este jueves en Valdebebas. Ampliar foto
Coentrao (D), Modric, Pepe y Marcelo en el entrenamiento de este jueves en Valdebebas.

Comentaban en el Madrid, después de la victoria contra la Real Sociedad que eran fundamentales los tres puntos después de los pinchazos de Sevilla y Barcelona. Comentaban también que había dos fechas claves más en el calendario, Vigo (este domingo) y Pamplona (sábado 11). El objetivo: apretar los dientes y pasar el momento complicado –el que vino después de las derrotas contra Sevilla y Celta y con las lesiones de Carvajal y Marcelo- para poder “seguir ahí”. Si en el peor momento de la temporada el equipo consigue no dejarse puntos, razonan en el club, todo es susceptible de mejorar cuando regresen todos los lesionados.

El Nápoles visita el Bernabéu el 15 de febrero. Antes el Madrid viajará a Pamplona y después recibirá al Espanyol y tendrá dos salidas en las que siempre suele sufrir: Mestalla y Madrigal. Para entonces, Zidane habrá recuperado a todos los lesionados. Todos salvo Gareth Bale (es la única incógnita) estarán disponibles para el duelo de Champions.

Marcelo, que el pasado sábado ya empezó a tocar balón, ha vuelto ha entrenarse hoy con el grupo, igual que Modric. James y Pepe lo hicieron ayer. Dependiendo de cuánto quiera arriesgar Zidane, los cuatro podrían entrar en la lista para el partido del domingo en Vigo o tener minutos el próximo sábado en Pamplona antes de recibir al Nápoles.

Dijo el técnico la semana pasada que la baja del lateral brasileño sería inferior al mes como todos temían en un principio. Marcelo se lesionó contra el Málaga el 21 de enero. La resonancia evidenció una lesión muscular de grado II en el bíceps femoral. Una semana después, ya estaba correteando por el césped de Valdebebas. "Su sensación es buena y quería salir al campo de entrenamiento. Ver a Marcelo después de 7 días me pone contento, pero no vamos a hacer tonterías, paso a paso", comentó Zidane en la víspera del partido contra la Real.

La baja de Marcelo se juntó con la de Carvajal –se lesionó en el entrenamiento después del encuentro de Liga contra el Sevilla- y lleva cuatro partidos de baja. Los dos defensas han dejado huérfano al Madrid que en estos meses se las había apañado incluso sin Casemiro, Kroos, Modric y Bale. No hay, sin embargo, en la plantilla, recambios de garantía en los dos laterales lo que obligó a Zidane a reinventarse la defensa. Contra el Málaga, por ejemplo, cuando Marcelo pidió el cambio retrasó a Lucas Vázquez al lateral derecho y desplazó a Nacho al izquierdo. Danilo, dijo el técnico, estaba en el banquillo pero con molestias. Tres días antes, en la ida de los cuartos de Copa contra el Celta había sido pitado en el Bernabéu.

En Vigo, en el partido la vuelta, el técnico, que ya había anticipado que no repetiría el experimento de Lucas, jugó con Danilo pero alejándole del área. Optó por una defensa de tres con Nacho, Sergio y Casemiro (Varane estaba de baja). Contra la Real, Danilo y Nacho ocuparon los laterales. De Coentrão no hay noticias. Sale y entra de las listas –en función de si aguanta el ritmo de los entrenamientos-, pero no juega desde el 7 de enero (24 minutos contra el Granada). Su anterior aparición fue el 22 de noviembre contra el Sporting en Champions (19 minutos). La mejor de las noticias para Zidane será el regreso de Carvajal -que sigue al margen, pero hace trabajo en el césped- y Marcelo para el partido de Champions contra el Nápoles. Por la solidez defensiva de Carvajal y la precisión de sus centros y por las incursiones de Marcelo en ataque. El brasileño es el que improvisa en el equipo y le da otra dinámica en ataque. Rompe los partidos cuando lo requieren.

En defensa, Pepe también estará de vuelta para la Champions y seguramente para el partido en Pamplona. Para este domingo sigue siendo duda, igual que James. Dependerá de lo que quiera arriesgar Zidane con ambos y de cómo responden a estos días de entrenamiento. Los dos volvieron el martes a trabajar con el grupo. El central portugués llevaba de baja 45 días. Jugó su último partido contra el Deportivo. En el Mundialito no sumó ni un minuto (en la semifinal la pareja de centrales fueron Varane y Nacho y en la final Varane y Ramos). Un lesión muscular en el gemelo a la vuelta de las vacaciones de Navidad le ha vuelto a apartar de la dinámica de grupo. Pepe ya sufrió una rotura en el bíceps a finales de octubre. Pendiente todavía de renovar con el Madrid, en lo que va de temporada ha jugado 11 partidos (sólo 4 seguidos, por un total de 924 minutos). Zidane ha cubierto su baja sin mayores problemas. En su Instagram esta mañana ha colgado una foto en la que escribía: "Preservar el cumplimiento de mi deber y permanecer en silencio es la mejor respuesta a las rumores. Mi conciencia vale más que la opinión de los demás. Siempre ha sido así y siempre lo será".

James fue titular en el primer partido de 2017 en la aplastante victoria (3-0) del Madrid contra el Sevilla en la ida de los octavos de Copa. Después de lamentar no tener más minutos y plantearse su salida –dijo en Japón que había recibido varias ofertas y siete días para pensárselo-, regresó con dos goles. Desde entonces, no ha vuelto a jugar por un problema en el sóleo. Recayó cuando estaba listo para regresar. “No es grave, es una sobrecarga, pronto estará de nuevo con nosotros”, comentó Zidane hace diez días. El colombiano ha regresado esta semana al grupo y podría entrar en la convocatoria para el partido del domingo en Vigo. Contra el Celta, además, Kroos no estará por sanción y si finalmente Modric no viaja, James podría ser una opción para el centro del campo, junto a Isco o Asensio (Kovacic y Casemiro son fijos).

La única duda para el partido contra el Nápoles es la de Gareth Bale que está terminando su recuperación. “Ya está en el campo y con las botas y esa es una buena señal. Pero con él iremos paso a paso, con tranquilidad”, explicó Zidane el domingo. Esta mañana se le ha visto correr por el césped de Valdebebas. El galés se lesionó el pasado 22 de noviembre contra el Sporting. “No es un simple golpe”, advirtió esa noche el técnico francés con cierta preocupación. La idea de Bale era llegar para el clásico del 3 de diciembre, pero la resonancia evidenció una luxación en los tendones del tobillo y tuvo que pasar por el quirófano.

Se operó el 29 de noviembre y el tiempo de baja estimado, en función de la cirugía y de la respuesta del jugador a la rehabilitación, era de entre 6 y 8 semanas. Los dos meses terminaron el 29 de enero, la ida de los octavos de Champions se juega el día 15 y el extremo todavía no se ha entrenado con el grupo. "Tardará un poco más que James y Pepe, pero no puedo concretar cuánto", explicó Zidane el domingo cuando le preguntaron por el galés. Siempre que ha vuelto de una lesión –hasta ahora todas musculares-, Bale ha necesitado un periodo de adaptación. La cirugía en una zona tan delicada le obligará ahora a extremar las precauciones. De estar disponible para el partido contra el Nápoles, no tendrá todavía ritmo de competición. La lesión de Bale llegó en el momento en el que más en forma estaba, llevaba 7 goles y 4 asistencias en 16 partidos. Lucas Vázquez le ha ido sustituyendo de tal forma que apenas se ha notado la baja del galés.

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