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Najdorf, argentino inmortal

La Olimpiada de Ajedrez de 1939 en Buenos Aires fue el momento más trágico en la vida del jugador

Najdorf, argentino inmortal. 

POSICIÓN INICIAL.-

Blancas: Ta1, Ac1, Tf1, Rg1, De2, Ab3, Cc3; peones en a2, b2, e4, f4, g2 y h2.

Negras: Ta8, Ac8, Dd8, Ce8, Tf8, Rg8, Ag7; peones en a7, b7, c6, f7, g6 y h7.

Miguel Najdorf produjo la espléndida combinación que se explica en este vídeo cuando sufría una gran presión emocional: no sabía si algún miembro de su familia, judía, continuaba vivo tras las atrocidades cometidas por Hitler en Polonia. Esta victoria frente a un campeón del mundo sin corona, Paul Keres, se produjo en un torneo organizado en Buenos Aires tras la Olimpiada de Ajedrez de 1939, aprovechando que varios jugadores centroeuropeos de alto nivel decidieron quedarse en Argentina por el miedo al horror nazi.

“El ajedrez me salvó la vida e impidió que me volviera loco", reconoció Najdorf medio siglo después en una entrevista. Sin embargo, nunca quiso ser un jugador profesional (en el sentido de tener una dedicación exclusiva) y creó una compañía de seguros que le dio mucho dinero, lo que no le impidió estar en la primera fila mundial durante dos decenios. En este punto surge la pregunta de hasta dónde habría llegado si se hubiera dedicado sólo al ajedrez. La respuesta es que entonces Najdorf no habría sido Najdorf.