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Marcelo y Carvajal dejan huérfano al Real Madrid

Zidane, que se las apañó incluso sin Bale, Modric, Casemiro y Kroos, está ahora preocupado porque no tiene recambios de garantías en los laterales

Marcelo, sustituido por lesión en el partido contra el Málaga. Ampliar foto
Marcelo, sustituido por lesión en el partido contra el Málaga. Getty Images

“Casi prefiero no hablar de eso”, dijo Nacho el sábado por la tarde antes de abandonar la zona mixta del Bernabéu. Lo dijo cuando le recordaron que es de los pocos jugadores de la plantilla del Madrid que no se ha lesionado en lo que va de temporada. Quiere el canterano ponerse a salvo y debe de pensar, aunque sea por superstición, que no hablar del tema es como tocar madera. Los blancos parecen estar gafados.

Desde que empezó el año han sufrido ocho lesiones. Sergio Ramos se perdió los dos primeros partidos de 2017 por una sobrecarga, Lucas por una rotura que se hizo en el Mundialito. Los tendones del tobillo de Kovacic también se lastimaron en Japón. Isco se perdió dos partidos por un golpe, James vuelve hoy a entrenarse después de sus problemas en el sóleo y Pepe sigue sin fecha de vuelta. Carvajal tiene una rotura en el bíceps femoral y Marcelo ha sido el último en levantar bandera blanca.

A falta de que lo confirme la resonancia, en el club ya dan por hecho que sufre una rotura. No había optimismo ayer. Recibió un golpe en el muslo derecho y en el movimiento que hizo para intentar proteger la pierna izquierda, notó algo raro. Modric también pidió el cambio por unas molestias musculares y hoy las pruebas dirán si es grave o simple fatiga.

En plena cuesta de enero, con la vuelta de los cuartos de Copa por jugarse (el Madrid necesita remontar un 1-2 en Balaídos para meterse en las semifinales) con partidos y salidas complicadas en las próximas semanas y a tres de recibir al Nápoles en la ida de los octavos de Champions, Zidane pierde a sus dos laterales. Un golpe para el técnico francés, tal y como dejó claro el sábado. Dijo que su estado de ánimo estaba “jodido” y sin que le preguntaran, habló en dos ocasiones de la preocupación que tiene por las lesiones. “Me molesta mucho el asunto de las lesiones porque el camino todavía es muy largo y hay que encontrar soluciones”, respondió a un periodista francés que le preguntó por los títulos en juego. “Tenemos muchos partidos y uno muy importante ya el miércoles y mi estado de ánimo es jodido”, añadió el técnico francés.

Ni siquiera la política de rotaciones ha salvado la plantilla del Madrid. El verano con compromisos internacionales (Eurocopa y Copa América), los largos viajes de pretemporada, los partidos cada tres días, otro viaje largo a Japón en el medio, han hecho mella. Los preparadores físicos del mundo del fútbol suelen decir que con tal sobredosis de partidos es casi imposible que no haya lesiones. Zidane lo repite desde hace meses: “Es imposible que un futbolista juegue 60-70 partidos”.

La mayoría de las lesiones que ha azotado la plantilla del Madrid no han sido musculares (véase Bale, Modric, Kroos, Casemiro, Ramos o Cristiano). El cuerpo técnico diseñó una minipretemporada a finales de diciembre para la puesta a punto del equipo en los próximos meses. Fue la única semana, desde que empezó la temporada, que Zidane tuvo para trabajar sin partidos entre medias. Normalmente, suele emplear los días de entrenamiento para sesiones de recuperación y para los ajustes tácticos. Cada jugador, además, tiene un plan de trabajo específico en función de la acumulación de minutos y de la zona del campo en la que juega.

Marcelo y Carvajal, los últimos dos lesionados, no son los futbolistas con más minutos de la plantilla. El español lleva 2.135 y el brasileño 2.006 (por los 2.310 de Varane, el que más suma, los 2.180 de Kroos y los 2.043 de Cristiano). Pero desde el Mundialito lo han jugado prácticamente todo. Carvajal medio descansó (entró en el minuto 63) en Copa contra el Sevilla y Marcelo tuvo un respiro contra el Granada (se fue en el minuto 66). Estaba previsto que el brasileño —“no soy de hierro”, dijo después del Celta— descansara contra el Málaga, pero la lesión de Carvajal y las molestias de última hora de Danilo, obligaron a Zidane a alinearle.

Coentrão, 150 minutos

“Danilo quería, pero no íbamos a arriesgarnos”, dijo el técnico que, cuando se lesionó Marcelo, retrasó a Lucas al lateral derecho para jugar en una posición que no es suya y desplazó a Nacho al lateral izquierdo. Ni siquiera con las lesiones de Modric, Casemiro —sin recambio natural— Kroos y Bale, Zidane se había mostrado tan preocupado como el sábado. “Hay jugadores que pueden sustituirles”, decía.

De hecho, se las ha apañado estos dos meses sin el galés y se las apañó sin el medio brasileño y sin el croata a la vez. Se las apañó también sin Kroos, el hombre que todo lo controla. Ahora tiene a las bandas huérfanas. Ese “hay jugadores que pueden sustituirles”, el sábado se transformó en un “vamos a ver”. Danilo ha jugado 950 minutos y siente la presión del Bernabéu. Se apoya en los centrales en vez de enfilar la banda y no lidera las estadisticas de toques de balón en campo contrario. Coentrão se lesiona hasta en los entrenamientos y no se puede contar con él. Ha entrado en diez convocatorias de 32 en lo que va de campaña.

 

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