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Simeone es feliz en el nuevo San Mamés

El Athletic se enfrenta, con las bajas de Aduriz y Beñat, al maleficio del Atlético desde que dejó el viejo campo

Athletic - Atletico de Madrid
Simeone, durante un entrenamiento con el Atlético. EFE

No hace tanto que el Athletic goleó 3-0 al Atlético (en enero de 2013 con Bielsa y Simeone en los banquillos) y sin embargo parece una eternidad. Desde entonces, el conjunto madrileño siempre ha ganado en el nuevo San Mamés, tres veces en Liga y una en Copa del Rey dando la sensación de ser intratable, ingobernable en su juego, para los futbolistas de Ernesto Valverde. Más aún, en los últimos diez años de Liga, el Atlético ha obtenido siete victorias y tres derrotas. El empate no existe entre dos equipos viscerales, como si la horma y el zapato coincidan a la perfección, como si el Atlético tuviera el antídoto para frenar el ímpetu físico y la tensión de los bilbaínos, y estos no supieran como detener su contragolpe.“Eficaz”, denomina Valverde al modo de jugar del equipo de Simeone; “Duro, difícil e importante”, cataloga el argentino al conjunto bilbaíno. No es fácil para el Athletic jugarle al Atlético. La intensidad la tienen igualada, la continuidad en el esfuerzo la garantizan ambos, la solidaridad colectiva está asegurada entre todos los participantes. Funcionan, pues, los detalles: la eficacia del Atlético frente a las tormentas del Athletic. Y en los detalles le faltan al Athletic dos puntadas con mucho hilo: Aduriz y Beñat son bajas por sanción. Ambos fueron amonestados en Leganés, ambas tarjetas fueron recurridas y ambas desatendidas. Ambas fueron rigurosas y la de Beñat, sobre todo, incomprensible.

Sin dos puntales

Pero lo cierto es que Valverde se queda sin dos de sus hombres más relevantes, sin dos lideres fundamentales, sobre todo en San Mamés. Aduriz lidera el ataque, Beñat es el péndulo del equipo, el que maneja las manecillas del reloj y el talante creativo del equipo. En los equipos siempre hay bajas, pero unir la de Aduriz —el gol— y Beñat —el cerebro— supone disminuir el potencial del equipo.Tampoco estará Yeray. San Mamés le espera con ansiedad no solo por su juego, sino para festejar su regreso después de haber sido operado de un cáncer testicular. El joven central ya se entrena con el equipo, a menos de un mes de haber sido operado con éxito de su enfermedad. Ni su intensidad ni el rival aconsejan una presencia que solo podía ser simbólica. Si está en la convocatoria otro joven, Villalibre —por la baja de Aduriz— que ya ha actuado con el primer equipo, un delantero goleador en el Bilbao Athletic que con Valverde se ha destapado como un buen asistente. Todo indica que será Williams quien ejerza de nueve, asistido por el ex colchonero Raúl García.Simeone, con las bajas de Oblak, Tiago y Augusto, lesionados, y Thomas disputando la Copa de África, ha prescindido de Cerci y dado entrada en la convocatoria al central Lucas. La velocidad será el arma preferida del Atlético que ha encontrado en Griezmann el talismán para asaltar San Mamés. Aunque el francés está remoloneando con el gol, Bilbao no olvida los tres goles que le marcó hace dos temporadas en el contundente 1-4. Ahí comenzó su despegue para ser el jugador que ahora es.

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