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España coge inercia ante Túnez

Los de Ribera resisten al acoso de los africanos con un espléndido ejercicio defensivo (26-21) y suman su segunda victoria en el campeonato. El lunes, contra Angola, pueden sellar su clasificación para octavos

Tunez - España
Víctor Tomás celebra uno de sus goles frente a Túnez. EFE

Todo buen manual de supervivencia subraya que para escapar de las peores circunstancias es esencial la calma. La tuvo España en el estreno, frente a Islandia, a la que cocinó a fuego lento, y la tuvo de nuevo frente a Túnez, reducida con una exhibición de aplomo. Con buen hacer al principio y contención luego, porque de repente España se vio encerrada en un cubículo y el agua subía y subía, así que había que encontrar la llave. No se puso nerviosa, sino todo lo contrario. Se echó la mano al bolsillo y dio con ella. Abrió el candado y abrió la trampilla para firmar una nueva victoria (26-21) que le deja en una posición muy beneficiosa.

Si algo han constatado los dos primeros compromisos de la selección en este Mundial es que España, sin perder su esencia, ha metabolizado a la perfección el ideario del nuevo técnico. Jordi Ribera, el nuevo tutor, estudioso y metódico, demanda a sus chicos intensidad y piernas para paliar el déficit exterior del equipo. No cuenta España con los látigos de otros tiempos, con el Mateo Garralda o el Iker Romero de turno que pueda descerrajar los partidos desde la media distancia, por bemoles, de modo que ante rivales tan ariscos como Túnez debe tirar de astucia y aplicarse desde una vía alternativa.

Como este bloque solo puede comprenderse desde un enfoque coral, más allá de que puntualmente pueda brillar más uno u otro, de que un día Víctor Tomás defina a las mil maravillas y al otro pueda ser Julen Aginagalde el que tire el muro abajo, la defensa y la combinación suponen sin duda la mejor autopista. Funciona el engranaje cuando se optimizan la anticipación, la carrera y el instinto quirúrgico de los extremos. Y, exceptuando los últimos minutos del primer acto, una ligerísima desconexión, ante Túnez se cumplieron las tres premisas. Defensa, voltaje, acierto.

España robó, contragolpeó y definió. La retaguardia, con los centinelas Morros y Guardiola, estuvo soberbia; a la espera de Raúl Entrerríos, entre algodones, Sarmiento volvió a iluminar el camino y a dirigir con acierto; y por el flanco derecho, Tomás disfrutó como un niño pequeño dándole gas a su scooter. Ante esa propuesta, lógicamente, Túnez no se cruzó de brazos. Vaya que no. Como se preveía, los sacó a menudo a paseo y enmarañó todo lo que le dejaron. Planteó un encuentro a cara de perro y repartió estopa a la que pudo. Missaoui le sostuvo con sus paradas y la primera línea de fuego percutió por tierra, mar y aire.

Hay velocidad. Hay defensa. Y hay plan B, porque hay armario de fondo y los relevos rinden la mar de bien

España se fue a la ducha después de haber abierto una pequeña brecha, pero Túnez no se desenganchó. Se revolvió. Trasquiló y trasquiló en el cuerpo a cuerpo. Tej, tipo con malas pulgas, se puso las botas; que se lo pregunten si no al bueno de Gurbindo, buen encajador, excelso para tapar las incursiones de Jallouz, motor tunecino. En ese escenario rudo no se amilanó un pelo España. Sorteó el acoso y resistió la embestida para firmar su segunda victoria en el campeonato y consolidar una dinámica esperanzadora, porque los biorritmos están a punto. Hay velocidad. Hay defensa, fundamental. Y hay plan B, porque hay armario de fondo y los teóricos relevos rinden la mar de bien. Ahí estuvo Corrales, el protagonista esta vez bajo los palos, y ahí estuvo de nuevo Balaguer, otra vez decisivo desde el costado derecho cuando peor estaba pasándolo España, apagando el incendio.

La agenda señala ahora un encuentro con Angola, el lunes (20.45, Teledeporte). A priori, el rival más endeble del grupo. De conseguir otros dos puntos, España enfilará los octavos por la vía de en medio, la directa. Por el carril bueno. La supervivencia y la prosperidad en un Mundial exigen superar territorios ásperos. Y esta España, reafirmada, sabe hacerlo.

ESPAÑA, 26 - TÚNEZ, 21

Guardiola lanza en caída, ayer en Metz.
Guardiola lanza en caída, ayer en Metz. EFE

España:Rodrigo Corrales (Gonzalo), Víctor Tomàs (5), Gurbindo (2), Dani Sarmiento (1), Iosu Goñi (2), Ángel Fernández, Julen Aginagalde (2) –equipo inicial–; Valero Rivera (4, 2p), Álex Dujshebaev (1), Joan Cañellas (1), Viran Morros, Gedeón Guardiola (3), David Balaguer (5), Álex Costoya y Adrià Figueras.

Túnez: Missaoui (Marwane Soussi), Toumi (5), Hosni, Sanai (3), Tej (1), Wael Jallouz (2), Boughanmi (4, 2p) –equipo inicial–; Zaied, Bannour (2), Haj Youssef, Saied (1), Tarak Jallouz, Chourief (2), Mohamed Soussi (1) y Jaballah.

Árbitros: Lars Geipel y Marcus Helbig (Alemania).

Exclusiones: Goñi (España); Toumi, Tej y Haj Youssef (Túnez).

Marcador: 3-1, 5-2, 8-4, 9-5, 12-6, 12-10 (descanso); 15-12, 17-14, 18-16, 20-16, 22-18 y 26-21 (final).

Les Arénes de Metz. 5.000 espectadores.

RESULTADOS DE LA 2ª JORNADA

GRUPO A
- Brasil, 28 - Polonia, 24.
- Noruega, 28 - Rusia, 24.

GRUPO B
- España, 26 - Túnez, 21.
- Macedonia, 31 - Angola, 22.

GRUPO C
- Croacia, 31 - Hungría, 28.

GRUPO D
- Dinamarca, 35 - Egipto, 28.

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