El Granada sacude a un flojo Sevilla

Primer triunfo del conjunto de Alcaraz ante el cuadro hispalense, falto de intensidad y con la mente puesta en Lyon

Pereira se impone a Franco Vázquez.
Pereira se impone a Franco Vázquez. PEPE TORRES (EFE)

Igual es que se le exige demasiado. Tal vez la empresa sea muy ambiciosa para este grupo. La cuestión no es otra que esperar la mejor versión del Sevilla en cada partido, ya sea en la Liga o en la Liga de Campeones. Y más en el campo del colista, el Granada, que no había conocido hasta la victoria hasta ahora y que dejó una pobre imagen en su último encuentro liguero en Vigo. Entonces, con todo a favor, sin apenas rotaciones salvo las obligadas de Nasri y Escudero, compareció un Sevilla triste y desdibujado, que afrontó el derbi regional con la intención de ganar haciendo el mínimo esfuerzo. Y claro, el Granada, con sus defectos, pero aplicado y ordenado, se lo comió y lo derrotó con toda justicia. Gran partido del Granada, que siempre supo qué hacer en el campo, superando a un rival con la mente puesta en Lyon. Lamentable imagen del Sevilla, mal dirigido por Sampaoli, sin chispa, con un ritmo impropio de la élite, que se dejó buena parte de su crédito justo el día donde podría haber dado un golpe en la mesa de la Liga.

El Granada respiró con su primera victoria y la decepción fue mayúscula en el Sevilla en la víspera de su final europea en Lyon. Quizás Sampaoli no debió elevar tanto el listón de la ilusión apelando a un equipo capaz de pelear por todo. Faltan plantilla y mentalidad, sobre todo para borrar escenas tan indolentes como mostró el Sevilla en el feudo del colista.

El Sevilla no fue nunca el Sevilla y el Granada, bien organizado, se adelantó en el marcador en un contragolpe penosamente defendido. Por momentos, y por cuestión de calidad, el Sevilla apretó y gozó de algunas ocasiones para empatar. Lo cierto es que no logró porque Lombán sacó bajo palos un gran disparo de Mariano. Plano y sin tensión, los de Sampaoli fueron presa del Granada y de su falta de pegada.

No mejoró nada el Sevilla en la segunda mitad. Su imagen pasó a ser decepcionante, con el trabajo de un cuerpo técnico que pareció paralizado en el banquillo. El cambio de Kranevitter por Iborra resultó poco comprensible, así como la actitud de un equipo que no puso lo mínimo para lograr, al menos, el empate. El Granada se organizó de manera estupenda y volvió a sorprender al Sevilla, ahora a balón parado. Como en el primer tanto, la defensa del conjunto hispalense hizo la estatua. A paso de veteranos, pasando el balón al pie sin cambiar el ritmo ni utilizando la velocidad necesaria para desbordar, el partido se le fue muriendo a los de Sampaoli, que protagonizaron el peor partido de la temporada en un día clave. De haber ganado, cualquier resultado del clásico les hubiera favorecido.

Embutido en un aire de mediocridad, hasta las claras ocasiones que tuvo el Sevilla para acercarse en el marcador parecieron de mentira. Tiros flojos muy bien resueltos por Ochoa, solo batido en la última jugada con un penalti de Ben Yedder. Pendiente del choque de Lyon, Alcaraz le demostró a Sampaoli lo dura que es la Liga española. Repaso del técnico andaluz al entrenador argentino, como del Granada al Sevilla. Y delante de 4.000 sevillistas en Los Cármenes. El propio Alcaraz, después de 13 encuentros ante el Sevilla, por fin logró su primer triunfo ante un contrincante que se le resistía. Su Granada, por cierto, no ganaba en Liga desde el mes de mayo pasado, precisamente ante el propio Sevilla, pero en su campo.

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