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Bale, el decimocuarto ocupante de la enfermería del Real Madrid

Los numerosos golpes, esguinces y fracturas trastocan los planes del Real Madrid de Zidane cuando por fin ve superado los habituales problemas musculares de los últimos años

Bale tras lesionarse ante el Sporting.
Bale tras lesionarse ante el Sporting. REUTERS

La gran preocupación y el mayor quebradero de cabeza del Real Madrid en los últimos años se escapaba de lo deportivo. No se trataba de esquemas, de jugadores o de técnicos. Ni siquiera de títulos. La gran kriptonita del club blanco se encontraba en los continuos problemas musculares, imposibles de frenar, que convertían la enfermería de Valdebebas en una pasarela por la que rara semana no desfilaba uno u otro jugador. Pero este año, hasta Bale, que era uno de los que más la frecuentaba, había conseguido escapar de los habituales pinchazos en el sóleo que tantas veces cortaron su despegue.

Para tratar de superarlo, el Madrid, por recomendación de Zinedine Zidane, contrató a Antonio Pintus, preparador físico y diseñador del plan de preparación de los blancos. Gran parte de sus esfuerzos se focalizó en reducir las lesiones musculares que traían loco al Madrid, a sus servicios médicos y a los jugadores. Y funcionó. Las contracturas, sobrecargas y roturas se han reducido, solo Pepe —lesión en el bíceps— , Benzema—molestias en los isquiotibiales—, Marcelo—sóleo— y Morata—bíceps— las han padecido en cuatro meses. pero la enfermería está igual de llena que otros años.

A falta de estos problemas, los golpes, esguinces y fracturas en las articulaciones se han sucedido de forma constante en este inicio de temporada. Bale es el jugador número 14 que pasa por una enfermería en la que arrancaron la temporada Keylor Navas (regresó en la sexta jornada tras una operación del talón izquierdo en verano), Cristiano Ronaldo (sufrió un esguince de rodilla en la final de la Eurocopa y no debutó hasta el 10 septiembre) y Benzema (al que la cadera lastró en pretemporada).

El primero de los grandes infortunios en forma de golpe se lo llevó Casemiro. El brasileño se fisuró el peroné tras un choque con el espanyolista Diop el 18 de septiembre y todavía no ha reaparecido. Le siguieron Marcelo, que se perdió tres partidos por una lesión en el sóleo el 21 de septiembre, y Sergio Ramos, quien sufrió un esguince en la rodilla derecha con la selección el 27 de septiembre que le dejó sin derbi y sin jugar hasta el pasado martes en Portugal, casi dos meses después.

Morata fue el último en caer

El cuarto en caer fue Luka Modric. El croata tuvo que ser operado el pasado 2 de octubre por un problema en el cartílago de la rodilla izquierda que le tuvo 35 días de baja. Tampoco se han librado Pepe ni Kroos. El central sufrió una lesión en el bíceps femoral izquierdo en Mendizorroza el pasado 29 de octubre y todavía continua recuperándose, al igual que el alemán, que se percató volando a la concentración con Alemania de que la entrada que sufrió del jugador del Leganés Gabriel el 6 de noviembre no era solo un golpe. Las pruebas confirmaron una fractura del quinto metatarsiano del pie derecho y una baja de entre tres y siete semanas.

Por el camino también cayeron Isco y James a causa de problemas menores. Y Morata, el último hasta el contratiempo de Bale. El delantero sufrió una lesión en el bíceps femoral derecho con la selección en Wembley y no volverá hasta pasado el partido del Pizjuán, el 15 de diciembre. Ahora, el galés, es el decimocuarto que pierde Zidane en un Madrid lastrado en el primer tramo de la temporada por golpes e infortunios.

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