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El desafío de Saúl

Simeone ha probado con el alicantino por el medio del campo pero el buen funcionamiento de la dupla Gabi-Koke le dejan lugar solo en la banda

Real Sociedad Atletico de Madrid
Saúl se lamenta en el partido contra el Málaga. Getty

Es el único de los jugadores desequilibrantes del Atlético que aún no ha explotado en este inicio más agresivo de los de Simeone. En algunos momentos, El Cholo lo imaginó como cinco para reemplazar al lesionado Tiago. En muchos otros, el técnico argentino lo pensó como volante llegador. Puede jugar en cualquier posición del centro del campo y, con 21 años, lo hace como si llevara ya varios años en Primera División. Saúl alcanzó su pico máximo en las semifinales de la última Champions, hace solo seis meses, con un golazo de otra galaxia que resultó clave en la serie que el Atlético ganó para alcanzar su segunda final en tres años. Fue un buen cierre de temporada. Este curso no encuentra, sin embargo, el nivel de entonces.

En el último partido ante el Rostov, Simeone alineó a Saúl y a Gabi como doble pívot y colocó a Koke y a Carrasco por las bandas. Con el equipo espeso en ataque y sin sorpresa, el técnico movió las piezas en la segunda parte. Enroque y Koke por dentro. Aunque casi siempre lo niega, a Saúl no le agrada jugar por los costados, pero, generalmente, es donde mejor lo ha hecho. El espectacular comienzo de temporada de Carrasco y la sintonía que hay entre Gabi y Koke en el centro del campo le dejan solo un hueco: el lado derecho. El joven jugador se encuentra ahora ante el desafío de conseguir una continuidad que el mes pasado se vio también afectada por las lesiones.

"La posición de Saúl en el medio nos da cosas diferentes: buen juego aéreo, llegada...", ha dicho Simeone en rueda de prensa. Ante la Real Sociedad, en Anoeta, jugará, sin embargo, Koke en ese sector. "Por dentro nos da mucho más panorama. A partir de la recuperación de la pelota nos hace jugar más rápido", ha expresado el entrenador colchonero.

Con la nueva variante que Simeone ha ensayado esta temporada al juntar más hombres en ataque como Carrasco, Gameiro, Griezmann, o a veces Correa, Gaitán y el propio Saúl, el Atlético necesita pausa y manejo del balón en la mitad del campo. Tiene ya gente que llega y al técnico le interesa que lo hagan por las bandas. Por eso crece la figura de Koke en el centro. Cuando jugaba por los costados, el madrileño lo hacía, casi siempre, cuando Simeone alineaba a cuatro centrocampistas similares. Allí lo hizo, por ejemplo, en enero en el Camp Nou, por la vuelta de la Liga, cuando anotó el 0-1 para el Atlético (luego los de Simeone perdieron 2-1). Lo acompañaron Gabi, Augusto por dentro y Saúl por el otro costado.

Saúl, aunque no le guste, puede jugar en la banda derecha. Basta con recordar las semifinales ante el Bayern Múnich. El alicantino prefiere, de todas formas, intervenir más en el partido, estar permanentemente en contacto con el balón para tener más peso en el juego. Su buen regate, su pegada, su velocidad y su incansable despliegue deberían sobrarle en esta versión ofensiva del Atleti para despegar y terminar de adueñarse de ese puesto. Si él se convence y confía en hacerlo allí, tal vez repita aquellas épicas actuaciones coperas de la pasada temporada. Esas que lo llevaron a estar en la lista de Julen Lopetegui para la selección, convocatoria de la que ahora no forma parte.

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