Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las ‘tarjetas black’ de la federación española de baloncesto de José Luis Sáez

Una auditoría cifra en 737.746 euros el gasto en restaurantes en la última etapa del expresidente y alerta sobre la falta de control de los pagos de los directivos

José Luis Sáez en una rueda de prensa. Ampliar foto
José Luis Sáez en una rueda de prensa.

La Federación Española de Baloncesto (FEB) gastó 737.746 euros en restaurantes entre 2011 y 2014. La presidía José Luis Sáez, quien dimitió de su cargo en diciembre de 2015, cuando las primeras denuncias sobre posibles irregularidades en su gestión económica llegaron al Consejo Superior de Deportes (CSD). La elevada cifra de gastos en restaurantes de Madrid, Sanlúcar de Barrameda (lugar de veraneo de Sáez) y Sevilla (donde reside el expresidente) es uno de los elementos que más ha llamado la atención a los auditores que, enviados por el CSD, revisaron las cuentas de la FEB. El gasto se autorizó “sin haberse podido acreditar la finalidad y sin una adecuada segregación de funciones, dado que la misma persona que ejecuta el gasto lo autoriza”, dice el informe de la auditoría BDO en poder del Juzgado número 36 de Madrid, que ha abierto procedimiento por presunta apropiación indebida y administración desleal.

EL PAÍS contactó anoche con José Luis Sáez, quien declinó ofrecer su versión.

En el informe se destaca que Sáez dispuso simultáneamente de hasta cuatro tarjetas de crédito de la federación, a las que cargó en el cuatrienio al menos 180.000 euros, a una media de 36.000 euros anuales. “La FEB no pudo acreditar la vinculación a la actividad federativa de los gastos asociados a las tarjetas de crédito de los directivos”, dice el informe.

“Actividad federativa”

Además de Sáez, tenían tarjeta Francisco Barranco (dos), Luis Giménez (dos) y Ángel Palmi (una) y eran apoderados de la FEB. En sus dos tarjetas, de Bankia y del BBVA, Giménez acumuló entre 2009 y 2015 al menos 200.000 euros. “De esa cantidad, solo 12.000 no fueron acreditados en su momento”, explicó Giménez a este diario. “Pero lo haré cuando me citen a declarar. Nunca gasté nada en asuntos privados, todo han sido gastos justificados”.

Entre 2012 y 2015, Barranco cargó a sus dos tarjetas, al menos 114.000 euros. De la revisión de los movimientos, el auditor concluye “la existencia de compra de equipos informáticos (iPad mini, iPhone 5s) y gastos de representación (ropa, perfumes, mocasines)”. “Tal y como nos comentó el directivo, dichos gastos estaban vinculados directamente a la actividad federativa, aunque dichas afirmaciones no han sido acreditadas documentalmente”, indica el auditor. De los gastos de Palmi, el informe destaca que no hay nada que comentar.

“En general se cumple el procedimiento de justificar con extracto de la tarjeta de crédito, factura o similar la existencia del gasto, pero no la necesidad del mismo y, por tanto, que tenga una finalidad de actividad federativa”, señala el auditor, describiendo un sistema que hacía de las tarjetas instrumentos de gasto incontrolable y opaco, similar a las tarjetas black de Caja Madrid. “El responsable del departamento de administración de la federación nos manifestó que no conocía la finalidad del gasto incurrido […]remitiéndonos directamente al presidente de la federación, quien no atendió nuestras peticiones de entrevista para contrastar el criterio para discernir si un gasto era o no federativo”.

Según el informe, aparte de las tarjetas y de una cuenta de anticipos con un saldo deudor medio de 30.000 euros, Sáez gozó de una retribución media anual de 255.000 euros, incluidas dietas, comisiones (40.000 euros anuales) y alquiler de un apartamento. El sueldo medio anual de Giménez (secretario general) ascendía a 175.000 euros, mientras que Barranco (director de eventos) percibía 138.083 euros al año y Palmi (director deportivo), 163.000.

De entre ellos, solo Palmi, cuyo contrato concluye el 31 de diciembre, permanece en el organigrama de una federación presidida desde julio por el exinternacional Jorge Garbajosa, quien cuenta con un equipo nuevo para afrontar un plan de viabilidad que le permita enjugar los más de tres millones de euros de pérdidas generadas en el ejercicio de 2015 y los más de dos millones que se esperan en 2016, según fuentes federativas. El presupuesto de la FEB ha girado en torno a los 20 millones de euros anuales y alrededor de un 10% de sus ingresos proviene de subvención estatal.

Otros números federativos que llaman la atención a los inspectores de BDO y así los destacan en su informe son 11.219,63 euros de gastos familiares de José Luis Sáez, quien cargó a la contabilidad de la federación al menos 60.615 euros en desplazamientos Madrid-Sevilla-Madrid, pese a contar en la capital de España con un apartamento por cuyo alquiler la federación abonó, entre 2011 y 2015, 140.000 euros (incluidos gastos de limpieza), unos 2.300 euros mensuales. Barranco y Giménez también contaban con apartamento de alquiler pagado.

En el juzgado, de rebote por José Luis Escañuela

La tapadera la levantó Joan Fa, secretario del comité de cuentas de la FEB, quien en octubre de 2015 envió al CSD un informe con presuntas irregularidades de José Luis Sáez entre 2006 y 2010. Fa denunciaba un gasto incontrolado del presidente de unos 30.000 euros con tarjetas federativas aparte de 34.000 euros en gastos familiares a través de una cuenta de anticipos. El presidente del CSD, Miguel Cardenal, ordenó entonces una auditoría, cuyos resultados han acabado en manos del juez Juan Antonio Toro, del 36 de Madrid, debido a la intervención paralela de José Luis Escañuela, expresidente de la Federación Española de Tenis.

En un primer momento, el CSD envió la auditoría al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) con una hoja de presentación en la que el abogado del Estado del CSD hacía ver que podría haber hechos constitutivos de delito de malversación de fondos públicos y de administración desleal por parte de Sáez, y que el TAD debería valorar si enviaba el caso a la fiscalía. Lo envió en junio a la Fiscalía General del Estado. Mientras los fiscales analizaban las pruebas, Escañuela interponía en el juzgado número 36 una querella contra Cardenal denunciando prevaricación en su contra del presidente del CSD. Ante el juez, el expresidente del tenis argumentó que Cardenal iba contra él mientras protegía a algunos amigos, como Sáez. Intrigado, el juez Toro preguntó a Cardenal, quien le dijo que todo lo contrario y que como prueba tenía que, a instancias suyas, la fiscalía investigaba ya a Sáez. El juez Toro asumió entonces el asunto. Según el independiente.com, ya ha declarado ante él Jorge Garbajosa, presidente de la FEB, y el jueves lo hará Fa.

Más información