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Sepang devuelve la confianza a Lorenzo

Reasfaltada la pista, su fabuloso agarre y unas temperaturas elevadas facilitan la adaptación del español con los Michelin al asfalto mojado

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Lorenzo, sobre el asfalto mojado del circuito de Sepang. EFE

Tan fino al manillar, tan inalcanzable como en tantos domingos de carrera, Jorge Lorenzo se ha descubierto en los últimos años como un piloto en ocasiones vulnerable los días lluviosos. Y muy especialmente este curso. Pero, como todo, tiene explicación. No es cierto que nunca haya sido un piloto competitivo sobre el asfalto mojado; tampoco lo es que la carrera de Assen del 2014, un año después de protagonizar una heroicidad con la clavícula recién operada, marcara un antes y un después. Ya que ha logrado hacer buenas carreras bajo la lluvia, en Silverstone o en Motegi, por ejemplo. Ocurre, sin embargo, que desde entonces, cuando confesó que no había podido “ser valiente” en aquel mismo escenario por el recuerdo del accidente sufrido el curso anterior, se ha mostrado más irregular en condiciones similares, y especialmente dubitativo cuando la pista se presenta en condiciones mixtas. Esto es, cuando se está secando, por ejemplo, y quedan parches de agua.

Eso es lo que ocurrió la semana pasada en Phillip Island. Sufrió mucho para acabar en la sexta posición. Y no tuvo problemas en admitirlo. Porque nunca los tiene. “En estas circunstancias la moto no me ofrece confianza, veo riesgos donde los demás no los ven. Este el peor sitio y lugar para probar a hacerte el valiente”, decía. Había 10º C y costaba horrores calentar las gomas. Este sábado en Sepang, en unas condiciones similares, el piloto de Yamaha, al que le queda el aliciente, perdido el Mundial, de pelear con su compañero de equipo Valentino Rossi por la segunda posición de la general, estuvo luchando por la pole hasta los últimos minutos. Al final, terminó en la tercera posición, a tres décimas de Dovizioso y dos de Rossi; por delante de Márquez.

La diferencia está en el agarre que le ofrece el asfalto del circuito malayo –“es incluso bueno cuando pasas por los parches de agua, que es algo que no pasa en ningún sitio”– y en las temperaturas, claro. El reasfaltado Sepang, aunque apenas drena y tarda horas en secarse cuando deja de llover (algo que no ocurría antes), agarra muy bien; y eso es lo que más le importa a Lorenzo. “Me he sentido con mucha confianza, tanta que he tirado con mucha fuerza desde el principio y he calentado tanto el neumático que no he podido mejorar las vueltas en los últimos giros. Lo importante es tener ritmo y seguridad si la carrera se tiene que correr en lluvia”, señalaba al terminar la sesión.

El problema, durante todo el curso, ha radicado en los neumáticos. No solo le ha costado al mallorquín ser competitivo sobre asfaltos mojados, también a Rossi. La Yamaha ofrece un rendimiento peor en estas condiciones porque los neumáticos son diferentes este 2016. Bridgestone, el año pasado, ofrecía una goma delantera con mucho agarre y una trasera con poca adherencia. “Cuando llovía cargabas peso atrás para que tuviera más agarre. Con los neumáticos Michelin es completamente al revés: el de delante no tiene adherencia y el trasero tiene mucha. Necesitamos trabajar para mejorar el agarre del delantero. Porque, por su estilo de pilotaje, Lorenzo requiere de mucha confianza con el neumático de delante; si no se fía y no puede entrar rápido a la curva, no le salen los tiempos”, explicaba Ramon Forcada, su ingeniero de pista.

Lorenzo, en Malasia. ampliar foto
Lorenzo, en Malasia. AFP

De aquello se dieron cuenta antes de llegar a Brno. Y dieron un paso adelante. Aunque, al final, Lorenzo andaba tan concentrado con mejorar sus tiempos vuelta a vuelta –por vez primera en todo el curso era capaz de rodar rápido en agua: en Assen fue 10º; en Alemania, 15º– que no fue lo suficientemente conservador con los neumáticos cuando la pista se empezó a secar y acabó con el delantero totalmente destrozado: perdió un trozo de goma y tuvo que entrar a cambiarlo, en plena remontada. Acabó último.

“Ahora siento mejor el neumático delantero cuando hay agua en pista. Era cuestión de recobrar confianza y sentirse bien encima de la moto. En el pasado siempre he demostrado que en agua podía ir rápido. Era cuestión de tiempo que lo hiciera también con los Michelin”, cuenta.

Si este domingo llueve en Sepang, está preparado.

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