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Aleix Vidal, mal asunto

Luis Enrique está dispuesto a negociar los egos de sus jugadores con la finalidad de ganar títulos

Aleix Vidal. Ampliar foto
Aleix Vidal. AFP

Al Barça no le conviene perder jugadores, y menos ahora que ha comenzado la temporada. En Leganés se asomó Rafinha, que completó un muy buen partido en la demarcación de volante derecho, tras unas jornadas de poco protagonismo, una vez regresado de los Juegos de Río de Janeiro. El hijo de Mazinho y hermano de Thiago avisó que quería minutos, y cuando el entrenador le dio confianza respondió con una actuación completa y un gran gol, el quinto del 1-5.

También tuvieron minutos Arda Turan, Alcácer y Dennis Suárez. A Luis Enrique le gusta la competitividad, y está dispuesto a negociar los egos de sus jugadores con el fin de ganar títulos, algo lógico si se tiene en cuenta que lleva 8 sobre 10, ya que sólo ha perdido la Supercopa y la Champions de la temporada pasada. Al técnico asturiano le ocupa su equipo y no tanto el club, porque nunca ha tenido aspiraciones de manager como Pep Guardiola o Johan Cruyff.

Al parecer a Luis Enrique no le preocupa demasiado la cantera, más que nada porque entiende que no es cosa suya, sino responsabilidad de Pep Segura, cabeza visible del fútbol formativo y de la Masía, y en cambio es muy exigente con la plantilla que le ha comprado la directiva de Josep Maria Bartomeu. Y, de momento, hay dos futbolistas que no acaban de seguir el ritmo de la mayoría, o que no funcionan como cabría esperar, ya que no son nuevos: Mascherano y Aleix Vidal.

Aplicado, el Jefecito seguramente se corregirá, no suele soltarse y la afición lo aprecia mucho porque hizo suyo el puesto de central a pesar de ser un centrocampista defensivo, su demarcación a la Albiceleste. No ha marcado aún ningún gol y, en cambio, ha evitado más de uno, como el de Bendtner en aquella eliminatoria de la Champions contra el Arsenal. Mascherano no suele rendirse, aunque Umtiti le complique más la vida que Mathieu.

No parece que ocurra lo mismo con Aleix Vidal. Ya suma tres partidos seguidos sin ser convocado, contra el Celtic en la Champions, y contra el Leganés y el Atlético en la Liga, y su actuación contra el Alavés le dejó maltrecho, deficiente en la marca de los goles del equipo de Pellegrino. No es algo nuevo, la temporada pasada tampoco respondió a las expectativas del entrenador desde que terminó la sanción de la UEFA. No se sabe muy bien qué pasa con Aleix.

Las charlas con el entrenador no han funcionado, ni la del año pasado ni la de hace una semana, según publicó Mundo Deportivo. Se ha dicho que no se entrena bien o que no lo hace como quiere Luis Enrique. No es fácil jugar de lateral derecho, y menos para un jugador que sobresalió por su juego de ataque en el Sevilla y ahora se ve obligado a defender una banda muy puñetera, sobre todo porque las ayudas defensivas de Messi son más bien pocas, lo que hace correr mucho Rakitic.

La sensación ahora mismo es que Aleix Vidal no sabe si es lateral o extremo ni qué pinta, el Barça

El juego posicional del Barça es además muy exigente, y será difícil olvidar Dani Alves. Aunque hay un problema futbolístico -o eso parece-, lo más preocupante sería que Aleix Vidal hubiera dimitido de sus aspiraciones de ser titular y disputar el puesto a Sergi Roberto. Hombre de carácter y competitivo, Luis Enrique no perdona la indolencia y premia a los futbolistas que se rebelan contra la adversidad, perseverantes como ha sido el mismo Sergi Roberto.

La sensación ahora mismo es que Aleix Vidal no sabe si es lateral o extremo ni qué pinta, el Barça. Queda para el recuerdo aquella frase que soltó en un Periscope con Piqué la temporada pasada después de sentarse en el banquillo junto a Mathieu contra el Eibar: “Muy bien, con Jeremy, como siempre, ya vamos Haciendo migas. Lo mejor de hoy, el parchís y poco más”. Las palabras del jugador no gustaron mucho a Luis Enrique.

El técnico sabe que sería grave para el Barça que la única posición que no tiene duplicada fuera la más débil, la que dejó Alves y ocupan un centrocampista reciclado como Sergi Roberto y un jugador indefinido llamado Alejo Vidal. Seguramente Luis Enrique dispuso una defensa de tres en Leganés porque era lo que le venía más bien al equipo, como se vio con el resultado, pero también parece evidente que si Aleix hubiera tenido la confianza del técnico habría habido más posibilidades de mantener el clásico 4-3-3 aunque no jugar Busquets. No vale rendirse.

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