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Caverzaschi, un ejemplo para Nadal

El tenista madrileño escala al número 15 del ‘ranking’ mundial

Daniel Caverzaschi, durante un partido en Río.
Daniel Caverzaschi, durante un partido en Río.

Aunque las comparaciones suelen ser odiosas, Daniel Caverzaschi sonríe encantado cuando los periodistas hablan de él como el Nadal en silla de ruedas. Este joven madrileño de 23 años, licenciado en Económicas con matrícula de honor en la Universidad de Warwick (Inglaterra), es por méritos propios mucho más que una promesa paralímpica.

“Es una comparación exagerada, aún tengo mucho que aprender de un campeón como Rafa”, afirma Daniel. Al igual que el mallorquín, Caverzaschi es correoso, con una zurda que desespera al rival y una mentalidad espartana. “Dani no necesita ningún consejo. Es un deporte especial que él conoce perfectamente. Tiene muchísimo mérito y es un verdadero ejemplo para la sociedad”, declaró Rafa Nadal tras rodar juntos un anuncio publicitario en mayo.

Caverzaschi vive pegado a la raqueta desde que tenía 12 años. La discapacidad nunca ha sido un obstáculo para entregarse en cuerpo y alma al deporte. Nació sin parte de la pierna derecha y afectaciones en la izquierda, debido a una malformación congénita. Afortunadamente, reconoce, su familia no cayó en el error de sobreprotegerle. “Mis padres me dieron mucha caña y eso lo agradezco ahora”, dice.

La progresión deportiva de Daniel no deja lugar a la especulación y es una apuesta segura para nuevos títulos en el circuito internacional. Los más de 15 triunfos encadenados por medio mundo le han aupado en apenas dos años del puesto 70 al número del 15 del ranking mundial del tenis en silla. Este año puede sacar pecho y presumir de conquistar los torneos de Reino Unido, Italia, Suiza, Francia, España y Bélgica. Su sueño es situarse entre los ocho mejores del mundo y disputar los Grand Slams. “Al ser un jugador de tierra, triunfar en Roland Garros es un desafío al que no voy a renunciar”, precisa.

Río es la segunda cita paralímpica para Daniel, campeón del mundo júnior en 2011 y número uno de España desde 2013. Caverzaschi llegó a los Juegos tras una grave lesión en la pierna izquierda, una rotura del cuádriceps de 15 centímetros que le ha causado más de un quebradero de cabeza en los últimos cuatro meses. Este lunes lo eliminó Stéhpane Houdet (6-0 y 6-1). Ahora solo le queda competir por una medalla en dobles. “No renuncio a nada, pero hay 14 jugadores delante de mí”, dice. Si las lesiones lo permiten, alcanzar el medallero será mi objetivo en Tokio”.

Unos 40 años después de su invención en Estados Unidos, el tenis continúa siendo uno de los deportes en silla de ruedas que más crece en todo el mundo. Las primeras referencias se remontan al año 1976. La modalidad paralímpica sigue las mismas reglas que el tenis practicado por personas sin discapacidad, salvo una adaptación: está permitido que la pelota bote dos veces y sólo la primera de ellas debe ser dentro de las líneas de la pista.

Daniel Caverzaschi compite en dobles formando pareja con Martín de la Puente, actual número 1 del mundo en categoría inferior a 18 años. Con una raqueta en la mano “y una silla en el culo”, según dicen ellos, bromeando, estos jóvenes demuestran que son deportistas de élite, sin más adjetivos que los necesarios para narrar sus triunfos. “Siempre, en cada partido, salgo a darlo todo”, una filosofía de vida que Daniel cumple religiosamente fuera y dentro de las pistas.

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