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Anna Cruz lanza a España

Una canasta en el último segundo acaba con la agonía ante Turquía y pone a la selección de Mondelo por primera vez en las semifinales

Anna Cruz anotó una de las canastas más importantes en la historia del baloncesto español. En el último segundo, tras una agonía interminable, después de haber sufrido lo indecible, de haber tenido el partido prácticamente perdido, salió a relucir la garra y la calidad de un equipo que no jugó bien pero que nunca se rindió. Revolcó a Turquía en ese último segundo mágico y ganó por 64-62, con un postrero parcial de 12-2. El éxtasis se apoderó de las jugadoras españolas que lo celebraron a lo grande, como merecía la ocasión. Por primera vez en la historia, España estará en unas semifinales olímpicas, después del quinto puesto Pekín 2008 y en Barcelona 1992, y del sexto en Atenas 2004. Y de la ausencia hace cuatro años que tanto daño causó a la actual generación de jugadoras españolas, algo que ratificó con su plata en el Mundial, su oro en el Europeo y, ahora, con las semifinales olímpicas que disputará mañana ante Serbia.

ESPAÑA, 66 - TURQUÍA, 64

España: Laia Palau (2), Anna Cruz (14), Alba Torrens (6), Laura Nicholls (12) y Astou Ndour (10) —cinco inicial—; Silvia Domínguez (10), Marta Xargay (8), Laura Gil y Lucila Pascua (2).

Turquía: Birsel Valdarli-Demirmen (6), Isil Alben (9), Bahar Caglar (9), Nevriye Yilmaz (13) y Lara Sanders (22) —cinco inicial—; Olkay Cakir, Sebnem Nezahat Kimyacioglu (3) y Tilbe Senyürek (-). 

Árbitros: Cristiano Maranho (Brasil), Leandro Lezcano (Argentina) y Anne Panther (Alemania). Eliminada por faltas Xargay.

Arena Carioca 1: 6.565 espectadores.

Anna Cruz fue la heroína en un final que demandó una sesión arrolladora para superar la ventaja del equipo turco, basada en todo momento en sus pívots, Yilmaz en la primera parte y sobre todo, Sanders. Con ello, algún que otro triple y una buena defensa, Turquía le hizo la vida imposible a España. No aparecía Alba Torrens ni Laia Palau, no entraban los triples (1 de 8), costaba un mundo anotar cerca del aro y Marta Xargay, la más entonada, se cargó de faltas y fue eliminada a falta de un minuto.

Pero España cerró en ese tramo final en defensa. Ana Cruz tomó la responsabilidad ofensiva y anotó ocho de los últimos 10 puntos, con esa preciosa canasta iniciada a falta de poco más de tres segundos. Parecía que la última canasta de Sanders tras una pérdida de balón de Alba Torrens, iba a enviar el partido a la prórroga. Pero allí estuvo Anna Cruz, la campeona del anillo de la WNBA, la alero incansable y certera, para anotar una canasta que, tras ser revisada por los árbitros en vídeo, le dio la victoria y la clasificación para las semifinales a España. Todo ello, tras un partido de un juego espeso, en el que España nunca se encontró cómoda. Ese golpe de riñones, cuando peor estaba la situación, cuando Sanders, la jugadora germano-estadounidense nacionalizada turca, puso el 52-60 a falta de menos ya de cuatro minutos, le dio la gloria a España.

Yilmaz, una pívot de 1,92 metros, con muy buena muñeca, llevó por la calle de la amargura a Ndour, su pareja de baile inicial. Y sucesivamente Laura Gil, Luci Pascua y Lucas Mondelo, que le dio vueltas y vueltas a los emparejamientos con el foco puesto en cómo limitar los daños que producía la figura del equipo turco. Mondelo recurrió a una defensa en algunas fases en zona con la idea de alejar del aro a Yilmaz, pero al mismo tiempo negándole también los tiros exteriores.

La batuta y la muñeca de Silvia Domínguez y el marcaje de Nicholls a Yilmaz espolearon al equipo español tras su flojo primer cuarto. La mejora defensiva del equipo de Mondelo causó estragos en su rival. Turquía tardó cinco minutos en anotar sus primeros puntos en el segundo cuarto. España remontó. Llegó a contar con seis puntos de ventaja (25-19). Alba todavía no lograba deshacerse del pegajoso marcaje de Caglar.

La segunda parte repitió los parámetros iniciales. Ni Laia Palau ni Alba conseguían tomarle el pulso al partido. Volvieron Silvia Domínguez y la pareja interior con Ndour y Nicholls. Con el agravante de que Marta Xargay, la única que alimentaba el marcador español, cometió la cuarta falta. Turquía, con un parcial de 13-1 abrió una brecha de siete puntos (32-39). Y a partir de ahí, una agonía, que concluyó con un final apoteósico de España, gracias, sobre todo a la persistencia y a la mano ejecutora de Anna Cruz.