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Dramática eliminación de Las Guerreras en cuartos

La selección femenina de balonmano pierde en la prórroga contra Francia (26-27)

Carmen Martín, ante la presión de Edwige.

Las Guerreras acabaron en un mar de lágrimas. Río deparó un final dramático para la selección femenina de balonmano en cuartos de final, donde cayó eliminada por Francia en un partido que controló desde el inicio, pero que se le escurrió a la prórroga tras desplomarse en el último tramo de la segunda parte, cuando el pase parecía hecho.

Nunca antes Francia, su verdugo en el último Mundial, había conseguido empatar un duelo en el que España fue por delante hasta el último minuto. Ahí, en la cornisa, las francesas mandaron el choque a la prórroga (23-23), donde ya nada de lo que se había hecho valía, ni siquiera una primera parte en la que el cuadro de Jorge Dueñas desmontó a su rival en todas las facetas. Nerea Pena, que había marcado 13 de sus 15 lanzamientos durante todo el partido, envió el último, en el último segundo, al palo. Y el palo envió a la lona a España (26-27) y a Francia a las semifinales.

La selección firmó un primer tiempo memorable ante el que nadie hubiera podido imaginar el desenlace. El guion fue el escrito desde hace mucho tiempo en el ADN de la selección: defensa fuerte y ataque variable. Contundencia atrás y esa imprevisibilidad, arriesgada y caótica con el que desconciertan a sus rivales. Las pérdidas de Francia se fueron celebrando con la misma intensidad que los goles, y las dos cosas sucedían con frecuencia.

Ese partido de corta distancia que planteó la selección se tradujo en tres exclusiones en los primeros 10 minutos. Jugaba España con dos o con una menos, pero no sufría atrás. Al mismo tiempo, comenzaba el festival de Nerea Pena, que en la primera mitad convirtió todos sus lanzamientos en goles. Cinco de cinco para la guerrera que se perdió Londres por una lesión. “Hasta que no me vea jugando en Río no me lo creeré”, decía antes de volar a Brasil. Le iba a la zaga Silvia Navarro en la portería, con ocho paradas en el primer tiempo, más del 50% de efectividad. ¿Qué estamos haciendo mal?, debió pensar Pineau, que se fue al descanso con un gol en cuatro lanzamientos. Lo mismo la guardameta Leynaud, que solo detuvo un 25% de los lanzamientos. Francia no podía, no entendía, no le encajaba. Desde el minuto 12 se quedó seca con cinco goles mientras encajaban un parcial de 4-0 para llegar al segundo acto con un 12-5.

El despertar galo

El relato del partido parecía inmejorable para España. Pero Francia comenzó a desperta letalmente en la segunda mitad. Las guerreras perdieron la alegría en ataque, como el mismo Jorge Dueñas se lo llegó a recordar en un tiempo muerto, y las francesas se pusieron a correr. Lacrabere se enchufó —acabó con 7 tantos—, mientras España sumaba pérdidas y exclusiones. Francia convirtió el partido en un correcalles y el intercambio perjudicó a Las Guerreras, minadas también por las nueve inferioridades que sumó en todo el duelo.

Sobre la bocina empató Niombla el partido por primera vez en el último minuto del tiempo reglamentario para cerrar un parcial de 11-18. España quedó noqueada, aunque tiró de ese intangible con el que en Londres 2012 y en el Mundial de 2011 logró el bronce, o en los Europeos de 2008 y 2014 la plata. Marcó Carmen Martín desde los 7 metros para mantener vivo el sueño, pero el palo de Nerea Pena en el último segundo acabó convirtiéndose en el broche a la cruel derrota de la mejor generación del balonmano femenino español. 

Mangué: "Siempre que jugamos contra Francia pasa lo mismo"

Marta Mangué estalló tras la eliminación frente a Francia en cuartos. "Siempre que jugamos contra Francia pasa lo mismo. No sé el motivo, pero a nosotras nos pitan muchas exclusiones y a ellas no. El arbitraje ha sido riguroso, pero ellas juegan con esa ventaja. Cuando atacábamos nosotros no pitaban de la misma forma. Ahí ya no había exclusiones", dijo Mangué en declaraciones a RTVE en alusión a las nueve ocasiones en que los árbitros dejaron a España en inferioridad.

A las críticas de la lateral se sumaron las de el seleccionador Jorge Dueñas. "En el minuto 46 ganábamos 18-11, una diferencia muy exagerada, y el arbitraje ha pensado que hay que igualar un poco el resultado con las exclusiones y lo han igualado tanto que le han dado a Francia la opción de ganar", señaló Dueñas, cuyo rostro al terminar el partido era el puro reflejo de la dramática eliminación. "No es normal que nosotros nos vayamos con nueve exclusiones y ellas con dos, porque Francia también ha tenido, según el rigor arbitral con el que ha pitado, situaciones de exclusión", abundó el técnico español. "Tal y como iba el marcador y con el nivel de juego de uno y otro equipo creo que no hemos merecido la derrota en ningún momento. Hemos superado a Francia claramente en todas las facetas y sólo en esos momentos finales, que hemos jugado siempre con una jugadora menos, e incluso dos, nos han superado".

El seleccionador también reconoció algunos errores del equipo español, como la precipitación, pero volvió a apuntar a los árbitros como causantes de la derrota: "Existe demasiado politiqueo en las designaciones arbitrales y creo que el hecho de que algunas parejas piten partidos tan decisivos como estos no da la seriedad al balonmano femenino que debería tener", concluyó Dueñas.

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