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Las ‘Leonas’ cazan el diploma olímpico

El equipo femenino de rugby a siete cae en cuartos tras ser arrollado por Australia

Barbara Pla trata de zafarse de una jugadora australiana.
Barbara Pla trata de zafarse de una jugadora australiana. AFP

Las Leonas del rugby a siete cayeron en cuartos de final con una de las grandes favoritas, Australia, pero volverán a casa con un más que meritorio diploma olímpico. Hoy competirán por la quinta plaza, pero para un deporte que busca una mayor expansión en España, ya fue todo un éxito su clasificación para los Juegos y este diploma. Australia, una de las cunas del rugby, fue un rival inalcanzable para las entusiastas jugadoras españolas que fueron arrolladas (24-0). Las carreras de las australianas fueron un martillo constante contra el que nada pudieron hacer las jugadoras a las que dirige José Antonio Barrio, que al descanso ya perdían con holgura (12-0). En la primera parte, las españolas solo pudieron salir al ataque una vez, gracias a una patada a seguir de Pla, que obligó a las australianas a sacar el balón por la línea del fondo. España rozó un ensayo al comienzo de la segunda parte, pero la árbitra pitó melé a cinco porque la jugadora española no logró posar el balón controlado.

Las Leonas se colaron en los cuartos de final tras derrotar a Kenia (19-10) y beneficiarse de la victoria insuficiente de Brasil ante Japón (28-10) para clasificarse como unas de las mejores terceras de grupo. La selección anfitriona necesitaba ganar por una diferencia de 30 puntos a la selección nipona que no pudo alcanzar.

Con el pase a cuartos, las españolas se habían asegurado el diploma olímpico, que era el gran objetivo marcado al iniciarse el campeonato. Pese a las derrotas ante Nueva Zelanda y Francia, las chicas de Barrio han hecho historia con esa victoria ante las vigentes campeonas de África.

Kenia era el rival más asequible del grupo y sobre el que giraban las cuentas del equipo español para poder pasar a la siguiente fase. El partido que tenían que ganar lo ganaron y eso les ha permitido meterse entre las ocho primeras.

Las españolas se presentaron en el Estadio de Deodoro sabiendo que una victoria las dejaba muy cerca de los cuartos, pero también que debían lograr una diferencia lo suficientemente grande como para evitar que Brasil las superase en el coeficiente de puntos a favor y en contra.

El encuentro comenzó con un tempranero ensayo de Bárbara Pla, tras el que las Leonas se durmieron y se quedaron sin anotar en una primera parte donde Doreen Nziwa empató el partido con otro ensayo. Ninguno de los dos países consiguió anotar sus conversiones en esta primera parte, que finalizó con empate (5-5).

En la segunda parte, las españolas salieron ofreciendo su mejor juego. Los cambios introducidos por Barrio tuvieron un efecto inmediato en el desarrollo del partido. Se vio a una España más alegre, poderosa y precisa en sus incursiones. Marina Bravo, que se mostró pletórica en el partido, fue la mejor española, secundada por Patricia García, que transformó los dos ensayos bajo palos logrados por su compañera en el segundo tiempo.

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