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El déjà vu de Fernando Llorente

El delantero del Sevilla no encuentra su sitio tras no concretar su fichaje por la Real y seguir sin cerrar su salida al Swansea

Fernando Llorente en su presentación con el Sevilla en 2015.
Fernando Llorente en su presentación con el Sevilla en 2015.

A Fernando Llorente (31 años), y a sus clubes, les cuesta cerrar la puerta por fuera. Siempre hay una corriente de aire que empuja hasta dejarla abierta o entreabierta. Cuando se quiso ir del Athletic, en la temporada 2012/13, la respuesta estaba escrita en el viento: o se paga la cláusula o no hay camino. El Athletic no vendió y vivió un año en el ostracismo, como un reputado meritorio. Ni Marcelo Bielsa ni el presidente Josu Urrutia son de los que retuercen sus principios. Y Llorente penó esa temporada antes de partir a la Juventus, su principal pretendiente, aunque el club turinés tampoco quería aflojar el bolsillo. Esperó y se lo llevó libre en verano: el Athletic durmió con sus principios intactos, Llorente se fue a donde quería ir ( y no por más dinero) y la Juve se ahorró un dinero por un futbolista que le interesaba pero no tanto como para arriesgar su fortuna. 

Tres años después, el sueño se repite,con los papeles modificados pero no muy alterados. El Sevilla de Sampaoli lo quiere vender, pero no lo quiere regalar, la Real y el Swansea lo quieren en sus filas pero sin pagar fichaje para poder afrontar sus altos emolumentos (si se paga fichaje, se descuenta de la la ficha) y Llorente decide quedarse en espera de mejores momentos, a sabiendas de que tiene dos años más de contrato siendo uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla. Fracasados los intentos ante la Real y el Swansea, su hermano y representante Chus Llorente, asegura que “Fernando quiere seguir en Sevilla porque es un gran club y además es un club de Champions”. De Bilbao se fue porque quería ganar títulos. Otro déjà vu.

Cuando Fernando Llorente apareció en la instalaciones de la Real para entrenar en Zubieta, se encendieron las alarmas. Nada nuevo bajo el sol. Antes de fichar por la Juve también entrenó en Mareo, en Gijón. El hecho de que su mujer sea donostiarra, incendió las mismas alarmas, más aun cuando a Real se desprendió de Jonathas, traspasado al Rubin Kazan por 10 millones. La Real necesitaba un delantero y surgieron todos los nombres, entre ellos el suyo, tras los problemas físicos de Agirretxe, el más solvente, pero el más accidentado.

William José, a la Real

La Real ha elegido a William José, el punta de Las Palmas y antes del Zaragoza, y con el pedigrí de haber jugado, a sus 24 años, en São Paulo, Gremio y Santos. Seis millones por el 70% de sus derechos federativos pagados al Maldonado uruguayo.

El Swansea, de momento, sigue sin alcanzar un acuerdo con el conjunto hispalense. Llorente se quedó en Sevilla para arreglar su futuro. Nada salió como era lo esperado y sigue en Nervión con la intención de convencer al club y a Sampaoli de ser un futbolista necesario. El actual técnico sevillista y Bielsa comparten muchos principios futbolísticos y vitales. Otro déjà vu. El futuro sigue en el aire para un futbolista grande... Y no solo por sus centímetros.

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