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El sueño gibraltareño duró 22 minutos

El Lincoln no pudo prolongar la sorpresa ante el Celtic de Glasgow, pero disfrutó su periplo en una Liga de Campeones que busca diez equipos para completar su cuadro final

Patrick Roberts marca el tercer gol del Celtic ante el Lincoln.
Patrick Roberts marca el tercer gol del Celtic ante el Lincoln. REUTERS

El sueño del Lincoln gibraltareño murió tras poco menos de media hora en Celtic Park. Allí le superó el histórico cuadro local (3-0) y puso fin a una esperanza cimentada en la victoria de la pasada semana (1-0) a la sombra del Peñón, un resultado que puso en el mapa a un heterogéneo grupo de jugadores en el que se mezclan nativos que tienen en el fútbol una segunda ocupación que completa su trabajo en otros menesteres y jugadores, preferentemente españoles, que han encontrado en Gibraltar un espacio para desarrollar su profesión. También para vivir una inesperada ilusión porque así puede tomarse jugar por pasar ronda en la fase previa de la Liga de Campeones ante más de 50.000 espectadores.

Celtic Park fue demasiado para el Lincoln, que se armó con dos líneas de cinco y cuatro hombres ante el veterano meta Raúl Navas, con pasado en Cádiz, Córdoba, Tenerife y Xerez. En ese plan aguantó sin mayores apuros que un libre directo al borde del área que se marchó alto hasta que a los 22 minutos otra falta al área acabó con una serie de rechaces y a pies del zaguero sueco Lustig, que envió la pelota a la red. Apenas seis minutos después el Celtic había anotado dos goles más por mediación de Griffiths y Roberts y su técnico Brendan Rodgers ya pudo vivir el partido con tranquilidad. Más apurado, pero con suma dignidad transitó por él el Lincoln, que durante la segunda parte consiguió manejar por momentos la pelota en campo contrario y se acercó al área local. Disfrutó en todo caso de un ambiente único en un estadio mítico ante un rival de tronío y una afición incomparable que ovacionó al rival cuando finalizó el partido. Ahora el Celtic deberá enfrentarse en la siguiente ronda al Astaná kazajo mientras los futbolistas del Lincoln, que tras acabar la Liga comenzaron a preparar su eliminatoria anterior ante el Flora Tallin, podrán tomarse unas merececidas vacaciones.

En el resto de eliminatorias dilucidadas esta semana no hubo sorpresas por más que equipos de cierto peso como el Dinamo Zagreb o el Rosenborg pasasen apuros para superar el trance ante Vardar y Norrköping respectivamente. Restan ahora una tercera ronda previa y el denominado playoff final que completará el cuadro de equipos participantes en la fase de grupos de la Liga de Campeones. Los equipos se bifurcan en dos rutas, la que agrupa a aquellos que fueron campeones en sus ligas y la que involucra al resto de los equipos, en la que se integrarán en ese último playoff escuadras como Villarreal, Manchester City, Oporto, Roma o Borussia Mönchengladbach.

Por ahora y en las eliminatorias que disputan la ida el 26 y 27 de julio y la vuelta el 3 y 4 de agosto se activan equipos como el Olympiacos, que dirigido por el madrileño Víctor Sánchez del Amo se cruzará con el Hapoel Be’er Sheva israelí. Como vigente campeón griego tendrá un camino aparentemente más sencillo que el de otros clubes que se estrenan también la próxima semana. Así el Ajax se eliminará con el Paok de Salónica, el Sparta de Praga con el Steaua, el Shaktar con el Young Boys suizo, el subcampeón ruso Rostov con el Anderlecht y el Fenerbahçe con el Mónaco. En todo caso el Villarreal tiene asegurado, por coeficiente, partir como cabeza de serie en el sorteo de la eliminatoria que le separa de las diez plazas que se disputan este verano en el cuadro final de la competición.

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