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Cristiano Ronaldo y Bale contra el orden europeo

Los dos extremos del Real Madrid lideran a sus selecciones y amenazan al estatus de las potencias clásicas del fútbol

Bale celebra en Lille el pase a la semifinal. Ampliar foto
Bale celebra en Lille el pase a la semifinal. Getty Images

Fue con la mirada al frente y a paso lento, como si saboreara cada instante antes de plantarse en el punto de penalti. Era el primero y no falló como tampoco lo hicieron el resto de sus compañeros, por lo que Portugal se clasificó para las semifinales. Entonces, Cristiano Ronaldo se fue a buscar a Quaresma, que marcó el gol definitivo, y lo llevó ante las cámaras para tener la fotografía del líder junto al héroe. Un día más tarde, en el Stade Métropole de Lille, fue Bale el que se acercaba a la afición e incluso se animaba a tatarear la notas del himno galés y también de la ya famosa canción británica –con permiso del Will Grigg’s on fire de Irlanda del Norte- Don’t take me home. Luego, una de sus hijas chutó unos penaltis, coreados y festejados por una hinchada que rebosaba de felicidad por haber tumbado a Bélgica y por pisar también las semifinales por vez primera en su historia. Ahora, Cristiano y Bale se miden entre sí, pero los dos se han ganado ser la amenaza del estatus europeo del fútbol, los líderes de unas selecciones sin tanto pedigrí que ponen en jaque a la Eurocopa.

Ya no se habla de si Bale es lateral o extremo, o de si costó 100 millones. Se habla del Gareth futbolista, ese que en un territorio tan complejo y exigente como una Eurocopa ha sido capaz de poner en el mapa a Gales. “Bale es un héroe y una inspiración. El mundo del fútbol escucha canciones de Gales y ve nuestra bandera. Se muestra nuestra lengua e identidad y Bale tiene un papel importante en ello como parte de este equipo”, expone Chris Wathan, del Media Wales. A falta del ‘jefe’, de Cristiano Ronaldo, el 11 aleja los siseos de ser un capricho de Florentino Pérez o del apelativo de acompañamiento en el ataque, sino que se subraya como un actor principal. “Tenemos al mejor jugador del mundo con nosotros. Mejor que Messi y Cristiano”, resolvió tras el encuentro ante Bélgica el delantero Robson-Kanu, que completó un partido redondo. Pero no hay dudas de que es el equipo de Bale, icono mediático que suma tres goles en el torneo y adalid reconocible de su selección a ojos del fútbol, no como en España, Inglaterra o la misma Bélgica, carentes de un líder con carácter. “Desde que se fue al Madrid ha tomado cada vez más el liderazgo del grupo y en el torneo no lo ha rehuido. Es más que un líder, pero no es una súper estrella porque este es un equipo de iguales”, resuelve Wathan.

En Portugal tampoco hay duda. “Aunque se esperaba a un futbolista más finalizador en esta Eurocopa, sus críticos aprecian el sentido colectivo y la entrega al juego que está dando, además de ser un capitán con verdadera ascendencia que hace que muchos digan que es el mejor jugador de nuestra historia”, expone Bruno Prata, columnista en Record y comentador de la RTP portuguesa. “Mucha gente se fija en si Ronaldo marca o no, pero hace un gran trabajo para el equipo. Es nuestro capitán”, le ensalzaba el técnico Fernando Santos tras vencer a Polonia. Y sabe lo que dice porque en la tanda de penaltis Ronaldo fue doblemente vencedor.

Ronaldo festeja su gol en la tanda de penaltis contra Polonia. ampliar foto
Ronaldo festeja su gol en la tanda de penaltis contra Polonia. AFP

Durante la selección de tiradores, Moutinho le dijo al técnico que no se veía con confianza, quizá porque recordaba su fallo ante España en la semifinal de la pasada Eurocopa. Entonces, Santos decidió contárselo a Ronaldo, que tomó cartas en el asunto. “Lo tiras y lo metes”, le vino a decir con autoridad. Y Moutinho aceptó y acertó en el chut, al tiempo que Ronaldo lo festejaba con los puños cerrados y mandíbulas apretadas. “No me importa no haber marcado [en referencia a no igualar el récord de nueve goles de Platini en la competición], lo que valía era ganar”, convino el 7. “Aunque siempre se pone desafíos. Primero fue ser el futbolista con más partidos en fases finales y ahora es Platini. Su combustible habitual es Messi y si no buscaría a otro. Es así de competitivo”, afirma Prata.

A falta de España, la única selección caída de las señaladas, Portugal y Gales toman el puesto. Lo hace Cristiano Ronaldo, que percibe que es su última gran oportunidad de conseguir algo con la selección, que mantiene intacta su capacidad de resistencia porque nunca se ha rendido desde que saliera de Lisboa, que es el hilo conductor del Madrid –más presente que el Barcelona en el torneo- y de su selección por más que cambien jugadores y entrenadores. Y también lo hace Gareth Bale, futbolista que ya no está bajo sospecha y que participa como el que más del juego colectivo de su equipo. “Estamos disfrutando del viaje”, dice el galés, que supo reconducir su relación con Ronaldo al entenderse en el campo. “Siempre soñé con ganar un título con Portugal y estamos más cerca”, apunta el luso. Una pareja de éxito, juntos y por separado, que fuera de la Liga adquieren su dimensión continental como jugadores de selección, como estrellas europeas y mundiales, y también combaten al orden europeo del fútbol.

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