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Los malos modos de Mercedes

Un error de configuración de Rosberg arruina su carrera y la de Hamilton

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Hamilton, tras abandonar en Montmeló. Getty Images

Lewis Hamilton y Nico Rosberg hacen bueno uno de los tópicos más manidos de la historia de la Fórmula 1, ese que anima a comprarse un perro a cualquier miembro de la parrilla que pretenda hacer amigos. El bueno rollo que ambos mantuvieron de niños y hasta la adolescencia comenzó a ponerse a prueba en su primer curso como compañeros de equipo en Mercedes (2013). La tensión fue en aumento a medida que la competitividad también lo hacía, y en 2014 todo saltó por los aires en Bélgica, a raíz de una maniobra de Rosberg que terminó con un pinchazo de Hamilton, un alerón roto en el monoplaza del alemán y un incendio considerable en la escudería de Brackley (Gran Bretaña), que definió lo sucedido como algo inaceptable entre corredores que defienden los mismos colores. Pues bien, dos años después de aquello un episodio similar se repitió ayer en Montmeló, donde ambos Mercedes quedaron fuera de combate antes incluso de completar la primera vuelta, circunstancia que seguramente agradeció la hinchada. Sin los monoplazas más dominantes de la historia en la pista, la carrera fue fantástica.

Colocado en la ‘pole’, Hamilton volvió a quedarse dormido y eso lo aprovechó Rosberg, que salió del primer viraje al frente del pelotón. El británico se pegó al trasero de su rival, se abrió al salir de la tercera curva y ninguno de ambos pudo dar la cuarta: el chico de Wiesbaden le cerró el paso y lo mandó al césped, donde el actual campeón perdió el control de su bólido décimas antes de hacer un strike que les dejó a los dos en la tierra y a Dieter Zetsche, presidente del gigante automovilístico, presente en el circuito, con cara de póker.

Los protagonistas del choque fueron llamados a capítulo por sus superiores, con Toto Wolff y Niki Lauda a la cabeza, aunque las primeras conclusiones que salieron de esa reunión no resolvieron quién fue el principal responsable de lo sucedido. “En el momento del incidente, Nico había seleccionado una configuración de entrega de potencia errónea, y por eso perdió potencia en la curva tres. En ese preciso instante, su motor no tenía tanta energía como el de Lewis. Tenía que haber cambiado esa opción nada más comenzar y no lo hizo. No quiero culparle a él, pero eso explicaría lo sucedido”, desveló Wolff, el director de Mercedes. Mucho más contundente fue Lauda, el presidente no ejecutivo del constructor de Stuttgart. “Es estúpido. Podíamos haber ganado”, se limitó a decir el austríaco.

He visto que Lewis se acercaba y le he cerrado la puerta. Pero ha intentado adelantarme y nos hemos ido fuera. Tenía la carrera ganada

Nico Rosberg

“Al salir de la tercera curva he notado que me faltaba potencia. He visto que Lewis se acercaba y le he cerrado la puerta de forma bastante agresiva, para que entendiera que no había espacio suficiente para que pasara. Pero él ha intentado adelantarme igualmente y nos hemos ido fuera. Tenía la carrera ganada”, relató Rosberg, que a pesar del rosco sigue al frente de la tabla de puntos, con 39 de ventaja sobre Kimi Raikkonen. Hamilton, que hasta ese momento perseguía al germano en la clasificación, ahora se encuentra a 43 puntos del líder, y cada vez se complica más encasquetarse la que sería su tercera corona consecutiva.

“Estoy tan cabreado que no lo puedo ni describir. No he salido bien, pero Nico ha cometido un error al conectar un mapa de motor equivocado. Puede que haya activado el modo de seguridad, pero algo le ha pasado y por eso me he echado encima de él”, relató el piloto de Tewin. “Decidí superarle por el lado derecho cuando tuve que irme a la hierba para evitar un accidente”, zanjó Hamilton.

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