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Zidane blinda al Madrid en defensa

El equipo recibe menos tiros y goles con el nuevo sistema, inspirado en la escuela de entrenadores de Francia, que en los cinco años precedentes

Casemiro acude a cerrar a Agüero en Manchester.

Cuando Zinedine Zidane se hizo cargo del Madrid, en enero, anunció que su idea era fundar un estilo alrededor de la posesión del balón, desistir del contragolpe por sistema, y apostar por Isco y James. Cuatro meses más tarde los hechos confirman que Zidane no solo cambió de idea. Propuso la idea opuesta y el equipo la ejecutó con tanto celo que hoy el Madrid recibe menos remates y encaja menos goles que en las cinco temporadas anteriores. El blindaje es la clave del modelo preeminentemente defensivo que mantiene al equipo con vida en la Champions y en la Liga.

Zidane debutó como entrenador de Primera contra el Deportivo, el nueve de enero. Ese día el Madrid ganó pero recibió 18 remates. El técnico lo interpretó como un aviso y comenzó a hacer hincapié en la estructura defensiva. El Madrid no volvió a sufrir 18 disparos pero la derrota en el derbi (0-1) convenció al técnico de que Isco, Kroos y Modric no eran una línea de centrocampistas viable si debía alinear a Bale, Benzema y Cristiano. Entonces echó mano al manual francés. Estableció a Casemiro en el eje del mediocentro, se desprendió de prejuicios españolizantes y comenzó a aplicar las enseñanzas que adquirió en la DTN (Dirección Técnica Nacional) de la federación francesa, donde se sacó el título de entrenador.

Zidane no quiso licenciarse en España. Eligió la vía administrativa más compleja y se alistó en la DTN. La DTN representa desde 1989 lo más férreo de la ortodoxia conservadora. En su libro Le Football à la Française, el periodista Thibaud Leplat lo denomina “la escuela del hormigón”. Sus directores, Gérard Goullier y Aimé Jacquet, han promovido el bloque de cuatro defensas y tres volantes fuertes como la fórmula definitiva en una industria que no admite licencias artísticas. La conquista del Mundial en 1998, de la mano de Zidane, fue la apoteosis del sistema. Como dijo Jacquet en su libro Les Bleus, “el fútbol de hoy no admite bromas; es un fútbol de combate”.

Este es el molde que resulta más familiar a Zidane, con matices que aprendió de ideólogos de tendencia similar, como Marcello Lippi en la Juventus. El juego del Madrid se aproxima cada vez más al ideal de sus maestros.

Mejor que con Mourinho

La disminución de los remates y los goles en contra certifican una mayor eficacia defensiva. Con Ancelotti en la temporada 2014-15 (entonces Casemiro fue cedido al Oporto) el Madrid recibió una media por partido de 12 disparos y 0,9 goles en contra; con Benítez el promedio fue de 11,5 disparos y 0,8 goles recibidos; y con Zidane se redujo a 10,8 disparos y 0,7 goles en contra. Ni con Mourinho en su mejor campaña, la 2011-12, donde el Madrid encajó una media superior a los 0,9 tantos por encuentro, la defensa fue más impermeable.

El clásico del Camp Nou, saldado con un 1-2, convalidó la mutación. Ante los hinchas, ante la directiva, y en el seno del vestuario. Desde el Camp Nou, Pepe y Ramos se han sentido más protegidos sin tanto espacio a sus espaldas ni tantos metros por cubrir por delante. Cristiano, Benzema y Bale, por su parte, se crecen cuando la elaboración se acorta.

El Madrid pasó de recibir 18 remates en el clásico del Bernabéu a 14 en el del Camp Nou. En Anoeta la cifra bajó a 11. En Manchester, contra el City, Agüero y sus compañeros solo dispararon cinco veces contra Keylor.

“Defender es lo primero”, dice ahora Zidane. Su Madrid se ha endurecido como el hormigón.

Cristiano da señales de recuperación

La web oficial del Madrid publicó ayer que Cristiano Ronaldo se entrenó con el resto de sus compañeros. Dice la página oficial que el máximo goleador madridista se incorporó al grupo en la primera parte de la sesión, antes de recogerse en el gimnasio, donde prosiguió con sus tareas fisioterapéuticas, curándose de la lesión muscular que le aqueja desde hace diez días.

“La Champions es diferente”, declaró el jugador a los medios de la UEFA. “Siento como si cada partido fuese el primero”. El portugués confía en poder medirse al City este miércoles.

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