Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Amenazar a un árbitro, la última acción de Silvere Tian en el rugby

El veterano marfileño, jugador del Oyonnax francés, ha sido sancionado hasta el 30 de junio de 2017 por encararse con el árbitro Romain Poite tras ser expulsado

El jugador de rugby Silvere Tian.
El jugador de rugby Silvere Tian. AFP

El 2 de abril, el marfileño Silvere Tian, jugador del Oyonnax, se dejó llevar por la ira y le espetó al árbitro Romain Poite, que le había sacado una amarilla por faltas reiteradas: “¡Me estás jodiendo, ahí no ha habido nada!”. No debía ser consciente de que estaba en un campo de rugby y, sin dudarlo un segundo, el colegiado internacional le mostró la roja. No contento con dejar a su equipo con 14 a falta de 10 minutos y ganando por un ajustado 20-17 contra el Grenoble, el zaguero le volvió a gritar al árbitro: “¡Te voy a pillar después, hijo de puta!”. Con casi 36 años, podría ser su última acción como jugador de alto nivel.

Este miércoles, la Comisión de Disciplina de la Liga Nacional de Rugby (LNR) ha sancionado al jugador por “acciones o palabras amenazantes contra el colegiado del partido” y al club con una multa de 10.000 euros por no controlar a su jugador, que esta temporada sumaba 17 partidos y 3 ensayos, el último uno espectacular en el partido contra el Grenoble. El Oyonnax, penúltimo de la máxima categoría de Francia, perdió el partido 20-27 y el jugador, que se enfrentaba a una sanción de entre dos semanas y cinco años de suspensión, no podrá volver a jugar hasta el 30 de junio de 2017.

Alhambra Nievas, única árbitra española que pitará en los Juegos de Rio, se sorprendió cuando vio la acción a la que "no estamos acostumbrados”. “No es algo habitual en un campo de rugby, sobre todo por la reacción violenta del jugador”, explica Nievas; “sanciones como estas son necesarias para evitar que otros jugadores piensen que faltar al respeto sale gratis y se repitan estas acciones, que atentan contra los principios del juego”.

Para el árbitro internacional español Íñigo Atorrasagasti, Poite, “uno de los mejores colegiados del mundo”, tomo la decisión correcta al mostrar la roja tras la primera falta de respeto. “Siempre tienes en cuenta las circunstancias del partido antes de sacar una roja a un jugador que cuestiona una decisión tuya, pero ante una falta de respeto así lo normal es expulsar al jugador”, explica el colegiado vasco; “es lo único que no se puede perder en el rugby y lo que me llevó a dedicarme al arbitraje, algo que no haría en otro deporte”.

Pero la sanción a Tian se debió a la amenaza e insulto posterior. Esta es mayor que la que se impuso, por ejemplo, al jugador de los Harlequins ingleses Tom Williams por fingir una herida sangrante en 2009 para permitir el regreso al campo de un compañero durante una eliminatoria de la Copa de Europa. Williams fue suspendido un año en primera instancia, pero, tras una apelación, su pena se redujo a cuatro meses. En el rugby engañar está mal visto, pero faltar al respeto al árbitro es peor.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.