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Alonso: “He gastado una de las vidas que me quedaban”

El piloto español sale ileso de un brutal accidente a más de 300 por hora en una carrera que Vettel tenía controlada y que se llevó finalmente Rosberg

El accidente de Fernando Alonso en Melbourne

No hay forma de que últimamente Fernando Alonso pase por Australia sin dejar grandes titulares. La temporada pasada, el español se vio obligado a ver el estreno del Mundial de Fórmula 1 desde su casa por culpa del accidente que sufrió en Montmeló, durante los ensayos de pretemporada y que le obligó a permanecer varios días ingresado en el hospital. Un año después, Alonso protagonizó una de las secuencias que sin lugar a dudas se incluirá en cualquier resumen que se haga de los momentos más espectaculares de este curso. El tremendo castañazo quedó finalmente en un susto muy gordo, pero de no ser por los pasos de gigante que se han dado en la última década en términos de seguridad, la cosa seguramente hubiera terminado en un drama.

Transcurría la 17ª vuelta de la carrera y el asturiano circulaba el 13º, acercándose al Haas de Esteban Gutiérrez. Al llegar a una curva a la derecha, el mexicano se abrió y pisó el freno antes de lo que se esperaba su rival, que en ese momento circulaba a más de 300 kilómetros por hora, le encimó sin remedio y se lo llevó puesto por delante. El choque arrancó la rueda delantera izquierda del McLaren del asturiano, que salió escupido contra el muro convertido en un proyectil incontrolable y que dos vueltas de campana después terminó sobre las barreras, hecho un amasijo de hierros. Alonso salió del monoplaza por su propio pie y, tras coger aire y saludar a todo aquel que se interesó por él, pasó por el centro médico, donde un primer reconocimiento descartó lesión alguna.

“Todavía lo estoy poniendo todo en su sitio después de las vueltas de campana. Hoy [POR AYER]he gastado una de las vidas que me quedaban. Al mismo tiempo, es una decepción no acabar ni haber podido luchar por los puntos”, explicó el bicampeón del mundo con Renault (2005 y 2006) una vez que recuperó el aliento. “Y también me preocupa el destrozo del coche, que seguramente nos obligará a poner una segunda unidad de potencia”, prosiguió el corredor de McLaren. “Por otro lado, contento de poder estar hablando aquí, con vosotros. Si en una de esas que vas a más de 310 kilómetros por hora te das un mal golpe, puedes tener un problema serio”, reflexionó el ovetense, bastante explícito a la hora de describir lo ocurrido y asumir su parte de culpa: “Íbamos muy pegados y no vi dónde estaba el punto de frenada”.

Siempre sorprende que en estas circunstancias los corredores sean capaces de mantener la cabeza fría y no pensar únicamente en ellos mismos, sino también en todos los que les están siguiendo desde la distancia. “Vi una pequeña brecha y salí tan rápido como pude de debajo del coche para que mi madre, que estaba viendo la carrera por televisión, pudiera comprobar que estaba bien”, relató la estrella de McLaren. Gutiérrez, por su parte, ofreció su versión de los hechos después de haberse interesado por el estado de su oponente. “Iba con el volante recto cuando llegó Fernando. Sus neumáticos estaban en mejores condiciones que los míos. Al acercarme a la curva frené y él voló sobre la parte izquierda”, relató el mexicano.

Ferrari pifia la estrategia

El incidente fue tan brutal que obligó a los comisarios a neutralizar la carrera durante unos 10 minutos, circunstancia que terminó por ser decisiva en el desenlace del gran premio. Hasta ese momento, Sebastian Vettel monopolizaba todos los focos gracias a un meteórico arranque que le permitió superar a los dos Mercedes antes del primer viraje. No obstante, la escudería de Maranello pareció no terminar de creérselo, se hizo un lío con los neumáticos y permitió que Nico Rosberg y Lewis Hamilton le superaran gracias a la estrategia. De este modo, Rosberg se adjudicó el triunfo en la primera parada del calendario, una victoria que supone la cuarta consecutiva si tenemos en cuenta que ya se impuso en las últimas tres pruebas de 2015. Se trata del quinto doblete consecutivo de Mercedes, que iguala la racha que ya logró entre el Gran Premio de Malasia y el de Mónaco de hace dos años.

De cualquier forma, y aunque solo fuera durante una treintena de giros, ver a Ferrari al frente permitió constatar el buen trabajo realizado por la marca de Maranello durante este invierno. Vettel cerró un podio en el que perfectamente podría haber estado también su compañero, de no ser porque algo se rompió en el SF16-H de Raikkonen, que obligó al finlandés a retirarse cuando rodaba el tercero (vuelta 22). “Fuimos muy agresivos con la estrategia y seguramente nos salió mal. Pero estoy muy contento con la tercera plaza. Este es uno de los trazados que peor nos encaja, o sea que soy muy positivo con vistas a lo que viene por delante”, valoró Vettel.

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