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Arda y Munir le pillan el truco al juego del Barcelona

El turco mejora de volante izquierdo y el extremo sigue atinado en el remate

Arda trara de controlar el balón ante Escalante.
Arda trara de controlar el balón ante Escalante. AFP

Se le veía un tanto incómodo, sin mezclar con el resto como sabe ni poner la pausa que tiene. Se esforzaba incluso en defender balones imposibles que le costaron alguna que otra tarjeta. Pero Arda Turan pareció encontrar su lugar en el Barcelona en Ipurua, quizá porque en campo pequeño pudo sacar a relucir su regate en corto, quizá porque no debió desfondarse en las carreras. Pero sobre todo porque jugó en la izquierda, en el lugar que más se amolda a su fútbol, al menos en el Barça. También se remarcó ante el Eibar Munir, que ocupó la plaza de Neymar, sancionado, y volvió a explicar la apuesta de Luis Enrique sobre él antes que Sandro, de nuevo el último descarte.

Para Arda jugar como volante derecho es un quebradero de cabeza porque por más brioso que se muestre, no tiene el despliegue de Rakitic ni la facilidad para robar balones o cubrir los espacios en una banda donde se ataca de maravilla y se defiende peor. Entre otras cosas porque Messi selecciona —casi siempre bien— las veces que presiona, del mismo modo que a Alves le cuesta recoger el sitio cuando se proyecta en ataque. Y la ubicuidad no es una virtud de Arda. En la izquierda todo le encaja más porque Alba regresa con presteza y Neymar es más desprendido en la faceta defensiva, como indican los kilómetros que recorre en cada partido. La pega es que ahí está Iniesta y no hay nadie que tenga su fútbol.

Efectividad en el pase

En una jugada, Arda rompió desde atrás, controló con el pecho el pase de Messi y le dio de tacón para la llegada de Suárez, que entendió el malabar cuando la pelota le había rebasado. Ejemplo de que no sólo Arda tiene que acoplarse al Barça sino que sus compañeros también deben entender su fútbol. Fue el tercer futbolista que menos pases dio del Barça en Ipurua (58, por los 50 de Munir y 28 de Luis Suárez), pero a cambio estuvo atinado porque entregó con acierto 51 (88%) y evidenció que ya es una alternativa para un Barça que necesita resuello ante la acumulación de minutos.

También rindió Munir como extremo izquierdo, dando profundidad ante la defensa adelantada del Eibar. Aunque le faltó desborde en ocasiones y precisión en según qué último pase, acudió a su cita con el gol porque suma siete tantos en los seis últimos partidos que ha disputado, cinco en la Copa y dos en la Liga. “Ha hecho lo que pedíamos, además de un gol. Es difícil para los jugadores que no pueden participar demasiado, pero ha estado muy bien y tiene mucha proyección”, le elogió Luis Enrique. “Estoy contento por el gol pero más por los puntos”, expuso Munir; “estoy dando el máximo y disfrutando, también aprendiendo de nuestros delanteros”.

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